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lunes, 6 de noviembre de 2017

La responsabilidad es de todos.



Así es Venezuela, el tema de lo que nos pueda seguir pasando depende en sus partes fundamentales, de lo que hagamos y dejemos de hacer, no me refiero a semánticas ni a cosas etéreas, específicamente me dirijo a lo que ciertamente está en nuestras manos, corazones y cerebros llevar a cabo para acabar de una vez con este camino de destrucción y depauperación colectiva, la responsabilidad es de todos mis buenos, y no tan buenos, amigos.

Cada paso tiene un inicio y en esta situación es imprescindible que quienes, agrupados en la MUD, asuman la responsabilidad del desastre del 15 de Octubre, tanto quienes dirigieron esto como aquellos que se sumaron sin piedad contra quienes nos oponíamos, al coro de laceradores  que se dedicaron a apedrear y denigrar, no se trata y no vayan a venir con cuentos, de ninguna cacería de brujas ni de diente por diente, no esa no es la idea, pero definitivamente quienes nos llevaron de un solo coñazo a los peores tiempos que hemos tenido en la oposición democrática y le dieron fuerza a un moribundo, no pueden salir de esto con “yo no fui”, que se aparten pana, que tengan un poco de decencia y demuestren que actuaron de buena fe y no por estar negociando con esta dictadura.

Aquí cada uno sabe en qué posición estuvo, así que no se intente meter gato por liebre, debemos todos asumir de verdad la responsabilidad por los días venideros o resignarnos a vivir de esta manera, nuestras diferencias deben servir para amalgamar una real, honesta y fortalecida unidad de objetivos, basada en lo mejor para todos y no en ambiciones y cálculos de politiqueros de oficio, es tiempo de entrega y sacrificio, no de narcisistas ni pedigüeños. 

Ahora también hay que ser sincero en todo este proceso, no es posible que quienes hemos mantenido una posición crítica frente a tanto desastre, simplemente no logremos ni ponernos de acuerdo ni sumar en la construcción de un movimiento tangible, inclusivo, nacional y profundamente conectado con las luchas sociales de todos y cada uno de los venezolanos, el tema no se trata de una nueva plataforma de quítate tú para ponerme yo, no vale, la cosa es demasiado grave como para seguir con este macabro juego de poderes entre caciques, caciquitos y maniquíes, cada día que pasa este régimen en el poder suman años de retraso y destrucción, solo vemos la punta de un iceberg de inmensas proporciones.

De acuerdo a las autoridades colombianas solo en el mes de septiembre emigraron a ese hermano país 79.306 compatriotas venezolanos, leyeron bien eso fue solo en mes, se calcula que más de un millón de venezolanos en plenas facultades para ejercer sus derechos ciudadanos, como votar, están fuera de nuestras fronteras, si a eso se le suma los que por miles continúan su huida de esta desgracia, la cantidad llega a cifras impresionante, estamos hablando que en pocos años cerca del 10% de la población total de este país ha emigrado forzosamente, no se necesita ser adivino ni genio para inducir que quienes han salido de Venezuela, fundamentalmente está conformado por opositores, jóvenes y talento del bueno.  

No queda tiempo para continuar posponiendo y alargando más esta situación, quedarnos en la búsqueda interminable de héroes y villanos en nada nos va a ayudar a avanzar hacia caminos de éxitos en esta lucha, desde esta página siempre hemos mantenido una posición recta y diáfana, defendemos a Venezuela, no parcelas ni espacios vacíos,  la responsabilidad de nuestro futuro le corresponde a cada uno de nosotros, ni la sociedad civil puede hacer esto solo ni los partidos políticos son suficientes, aglutinar de manera urgente y prioritaria nuestras agendas es necesario, sin poses, sin falsos espejismos y sin permanente pases de factura, por supuesto quienes han dado un paso hacia la colaboración abierta y publica hacia la dictadura que les vaya bien, allá ellos con su conciencia, el problema en lo absoluto son ellos, la cosa esta entre quienes realmente queremos y luchamos por cambiar este estado actual.


Es hora de una dirección comprometida por Venezuela, sin mezquindades ni empujones, se requiere de un liderazgo reconocido y respetado, que junto a fuerzas sociales, gremiales, sindicales, estudiantiles y sociales asuma la conducción de este movimiento, integrando a todos, donde cada uno tenga su propio valor y poder, los cogollos son una perversa manera en que ha devenido el manejo de las relaciones de poder, pero el asambleísmo tumultuoso tampoco aporta nada positivo para lograr la victoria, el peso específico no se puede ocultar, así como tampoco la soledad manifiesta de otros, toca decidir si nos quedamos con esto y avanzamos irresolublemente hacia nuestro auto suicidio o si deponemos actitudes y cediendo posiciones individuales logramos adelantarnos y consolidar una alternativa real y de poder. Así de sencillo.  

miércoles, 11 de octubre de 2017

Venezuela secuestrada.



Parecen las siete plagas de Egipto en versión tropicalizada las que le han caído a Venezuela y a los venezolanos, por un lado un régimen dictatorial que ya suma 19 años de miseria, penurias y muerte, que ha dilapidado y robado monstruosas cantidades de billones de dólares prácticamente desde que ocuparon el poder, que ha engatusado por años a millones de compatriotas y de la mano de un brutal populismo exacerbo hasta el infinito la cultura de la indigencia y del pedigüeño.

El daño material que le han infringido estos súbditos de Cuba a nuestra infraestructura nacional en todos los niveles, áreas y sectores no tiene parangón en la historia de esta tierra, son como una invasión de langostas hambrientas de destrucción, todo lo bueno que han tocado lo han reducido prácticamente a cenizas, cumplieron ya casi al 100% la amenaza de su mayor e idolatrado líder de no dejar piedra sobre piedra, es que como nunca una asombrosa ineptitud, mezclada con una implacable sed y obsesión por el poder, han mellado hasta los tuétanos a la sociedad venezolana.

El deterioro de ninguna manera se ha quedado de un solo lado de nuestro entramado social, aquí de una forma u otra se ha socavado profundamente los valores de convivencia, respeto y armonía que poseíamos, lo que estaba malo y había que procurar resolverlo, lo han hundido en la inmundicia cada vez con mas fuerza, lo que aun teníamos de bueno simplemente lo han borrado de nuestros corazones, y no, no es una exageración, porque incluso desde las filas de quienes nos autodenominamos defensores de la democracia, hemos visto como se destruye, se vilipendia y se execra a quienes en el algún momento ose disentir de esa ya nada clara alianza opositora llamada la MUD.

Ha sido efectivo el camino de quienes vieron en el 2014 la necesidad de anular a los factores que hasta ese momento no se habían prestado a ningún tipo de negociación fraudulenta con el régimen, no se plegaron a la fuerza inicial de la salida y jugaron a su desgaste y derrota, sabían que más adelante ellos cobrarían, lograron torcerle el brazo a Leopoldo López y convertir en un cero a la izquierda a los jóvenes que pedían cambios reales y no simples maquillajes ni repartos de cargos gubernamentales, consiguieron imponer su agenda del pasito tun tun, de la cohabitación alternativa y de una calle silenciosa, total, ¿cuál es el apuro?, de a poco, de acuerdo a su lógica, ellos llegaran al poder, ¿y mientras tanto?, no importa, solo daño colateral.

Así que Venezuela está secuestrada por otro lado, por quienes, en posición de un liderazgo circunstancial, han tenido un innegable éxito de manipulación y olfato de hienas con muchos kilómetros de experiencia, han blandido banderas de libertad, amor y defensa de valores que desgraciadamente no poseen, usado las mismas armas de los rojos: la amenaza, el miedo y el agavillamiento para imponerse, se apoyan en parte por el desespero de una clase media hastiada y dispuesta a seguir creyendo en que “votando aunque sea fallo” se saldrá del régimen, pero también en la ignorancia bien sembrada por el gobierno, que ahora estos “defensores de la justicia” utilizan para sus propios intereses, se aprovechan de las desgracias de un pueblo hambriento y depauperado hasta el extremo. 

Es impresionante ver como en la loca carrera del fraude regional como cada bando se esfuerza por un lado, en hacer el ridículo, vemos a un candidato oficialista llegando en camionetotas para después montarse en un burro, pero por el otro a un voluminoso candidato de la MUD, a quien no parce haberle afectado la dieta de Maduro, correr y jadear como un maniático en un minuto de propaganda política absurda y burda, y por otro lado lo que vemos como propuestas es populismo, populismo y más populismo, en el oficialismo no causa sorpresa, en el otro bando una desgracia, hemos visto ya ofrecimientos de que se va a acabar la escasez, el hambre y que van a otorgar becas escolares a manos llenas, que triste en verdad, pero ciertamente no se podría esperar más de unos candidatos que no le dicen nada, de nada a una Venezuela que desea con desesperación salir de esta desgracia, pero que no busca tampoco volver a dinosaurios que tanto daño le hicieron a sus regiones, menos mal que existe google, metan el nombre de los candidatos y en renglón “noticias” revisen bien lo que les va a resultar, sorpresas te da la vida.

Yo no voto y les aseguro que eso ni va a ayudar al fraude, ni va a regalarle nada de lo que ya no tiene Maduro y su régimen, ni a impedir la “inminente” caída del régimen por no haber ganado la MUD las 23 gobernaciones, dejen de ser pendejos y de ser manipulados por encantadores de nuevo cuño, el tiempo prontito se encargara de descubrir las caretas y las realidades de lo que pasa en nuestro país.

Soy Venezuela, me canse del mal necesario y del menos malo, ya basta de permitir que gobiernen los menos aptos, los medias tintas, los negociadores, los del “por ahora” y los del “poco a poco”,  es hora de dar los pasos para un cambio real, seguiré luchando por salir de este criminal y nefasto régimen, pero hacia un país que con honestidad y decencia procure un futuro de sueños, esperanzas y calidad de vida ciertas,  que no se parezca en lo absoluto, ni a este terrible presente ni tampoco a un pasado corrupto y desastroso, que solo en apariencia parece bueno porque este ha sido en extremo malo.      

O eres cretino, o eres idiota.



En el cretinismo y la idiotez han basado los defensores del “votancionismo” su extensa y virulenta campaña contra quienes nos oponemos a validar el fraude constituyente y convertir el mandato popular del 16J, de más de 7 millones 600 mil venezolanos, en un mero acto de propaganda electoral que se necesitaba en el momento, pero que nunca realmente fue asumido como tal por ellos, desde sus excelsos intelectuales hasta esa legión, pagada casi toda, de opinadores lo único que escupen es un profundo desprecio por quien disienta y una marcada manipulación del sentimiento pacifico de este pueblo.

Aderezan además sus ataques con otros epítetos que honestamente por lo burdos y absurdos no me voy a detener a exponer, y no lo hago, en principio porque es extremadamente evidente que la gran mayoría de quienes nos abstendremos de participar en esta particular fiesta electoral, mientras la gente literalmente se muere de hambre en Venezuela, hemos estado en diferentes puestos de lucha a lo largo y ancho de estos nefastos 19 años y no necesitamos cartas de presentación alguna, quienes desde marchas, caminatas, protestas, defensa del voto, denuncias, escritos y pare usted de contar, hemos luchado por nuestra libertad.

Para mí lo más llamativo es descubrir como a escasos días del manido acto de votación, no de elección, los ataques en lugar de cesar han aumentado, me imaginaba, ya que según ellos somos menos que insignificantes y no representamos a nadie, que a esta altura estarían súper concentrados en buscar sus votos, aunque de acuerdo a sus más conspicuos voceros la cosa esta más que ganada, de hecho desde sus oficinas encuestadoras no salen más que excelentes noticias, hablan de hacer caída y mesa limpia, es más chico, los ultra optimistas y mandamases regionales hacen chistes hablando de que si hubiesen elecciones de alcaldes las ganarían todas, ¿así que porque la mortificación por un puñado de, según ellos, “guerreros del teclado”?

Aquí es donde se le suelta la rueda a la carreta buenos amigos, resulta de que lo no cuentan estos cohabitantes del poder con el régimen, es que existen unas encuestas de verdad, de esas que son hechas para saber a ciencia cierta lo que se mueve en la calle donde el asfalto desaparece y allí quedan claras dos cosas, la primera es que el cuento no es tan color de rosa, las clases D y E que concentran, para quienes no lo saben o se hacen los locos, a la inmensa mayoría de los electores, muestran una abrumadora falta de interés por esta comparsa electoral, no significa taxativamente que no van a ir a votar, pero es impactante su antiparabolismo frente al evento, lo segundo es abrumador, las causas por esta falta de motivación en lo absoluto se refiere algún tipo de campaña de quienes nos abstendremos, tamaño poder no tenemos, se concentra más bien en el convencimiento de las clases más pobres de que han sido burlados por ambos bandos, por más tiempo por el régimen, lógico, pero igual siente que desde la MUD en lo absoluto han cumplido con lo ofrecido y perciben que en nada ayudara a mejorar su situación ir a votar.

Me imagino que ninguno de los “votancionistas” se le ocurrirá hablar, en público, del cretinismo de las clases populares, por eso se ataca con tanta virulencia, perciben desde la mal llamada alianza opositora que si ese escenario se llegase a cristalizar necesitarían urgente y fundamentalmente los votos de las clases medias, quienes por sus características se supone la radical, de allí esta campañita tendiente a procurar convencer que si no votas eres más o menos como hermano de Maduro, o peor que TU serias el culpable de que el régimen siguiera, porque ya las controlan, en las gobernaciones, claro ellos te venden que TU se las regalarías, bueno como les explico.

Al final, el 15 no está lejos y no se va a acabar ni el mundo ni esta dictadura, nosotros seguiremos con la ruta que nos hemos trazado, procurando convencer cada día, a mas venezolanos de que somos Venezuela, los que quieran continuar el sarao y seguir bailando los acordes musicales del régimen, que les vaya bien, nos veremos en el camino y con sinceridad si ganan las 23 gobernaciones, dejen de mentir e intenten en serio ayudar a los venezolanos.

Eduardo Sánchez   @UNQUIJOTE

Publicado originalmente el 29 de Septiembre en Atraco al Pueblo.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Basta de mentiras


            El régimen ya gano las regionales.

Me había prometido no volver a tocar el manido y manipulador tema de la votación, no elección, que planteo el régimen a la MUD, y que una buena parte de esta, salió presurosa a cogerle el peine.

Y lo digo con toda sinceridad, porque ciertamente la trama, pensaba yo, ya estaba más que discutida, ventilada y sobrepasada, para quienes hemos mantenido una firme y argumentada convicción de no acudir a dicha cita, sin embargo, del otro lado en lugar de dedicarse a ver como convencen a la gran mayoría de venezolanos de asistir a “demostrar que somos mayoría”, ocupan sus fuerzas, sus laboratorios, sus opinadores, sus medios de comunicación y hasta ciertas y penosas figuras públicas, a vilipendiar, chantajear  y a ubicarnos como enemigos de los verdaderos demócratas, ellos por supuesto, a quienes hemos “osado” opinar de manera diferente, incluso, me imagino que adelantándose a su propio desastre, ya nos endosan como únicos culpables de una eventual derrota por nuestra abstención. ¡Madre mía!, tamaña fuerza nos endilgan.

Quiero ser claro y directo: Ya el régimen gano, y se lo demostrare sencillito, en primer lugar su objetivo fundamental era, es y será, hasta que le sirva para algo, darse un baño de legitimidad formal, con su participación en las fraudulentas regionales, se está reconociendo directa y públicamente a la mal llamada Asamblea Nacional Constituyente, ya que todos los poderes del Estado, incluyendo al CNE, lo hicieron, aquí trampas y excusas leguleyas no sirven para nada, lo tangible, lo duro, es que todos y cada uno de los candidatos y organizaciones políticas ya se supeditan a este monstruoso timo gubernamental, el que tenga ojos que vea.

Luego está el bendito ritornelo de los “espacios”, si tanto les preocupa no ceder asientos, ¿Por qué no se aceptó las regionales que el régimen planteo en febrero?, cuanto dolor y sufrimiento nos hubiésemos ahorrado, y aquí no hay manipulación posible, para eso cualquiera puede buscar en Google, o algún otro buscador de su preferencia, si lo que estoy diciendo es mentira, busquen, si no lo borraron, las líneas de tiempo de los connotados dirigentes que hoy hablan de los espacios, como si fueran una especie de tótem sagrado, cinismo al mismo nivel de quienes se suponen son totalmente diferentes, y ojo yo no pretendo ser una figura pura y santa, pero coño, la política debe tener un nivel de transparencia y honestidad, si en serio queremos cambiar y trabajar en pro de los mejores y más nobles ideales.

En tercer lugar, ¿Por qué no fuimos a la constituyente?, si con nuestros testigos, miembros de mesa y el resto de ese noble ejercito de venezolanos que hemos, lo digo en primera persona, participado sin descanso en todos y cada uno de los innumerables eventos electorales que este régimen ha convocado, hubiésemos garantizado que no iba a ver fraude, incluso, si ellos fueron realmente menos de 3 millones que votaron y nosotros más de 7 en nuestro plebiscito del 16J, aunque sus votos se contaron por dos, ¡la paliza era inmensa!, ah pero no podíamos participar, de acuerdo a nuestros próceres de la participación electoral a como sea, eso estaba viciado y nosotros, nunca, nunca podríamos haberlo convalidado. Eso está muy bien, solo que hay un pequeño detalle, el señor Manuel Rosales, no yo por si acaso, declaro en vivo y en directo en un programa meridiano de Globovisión: “que la ANC iba a estar limitada según el acuerdo por un congresillo que se iba a nombrar de 30 personas, 15 de la Asamblea Nacional y 15 de la Asamblea Constituyente. “Eso iba a ser dos días antes del 30 y dos terceras partes decidían; se iba a sacar la AN del desacato y se iban a liberar los presos políticos; se iba a instalar la comisión de la verdad con partes iguales para los casos más complicados”, ¿Cómo es que es la cosa?, a confesión de partes, relevo de pruebas amigos y no tan amigos.

Así las cosas, la MUD electoral realizo sus primarias, entre denuncias de fraude, asaltos a centros de votación, desconocimiento de resultados y presentación de los mismos de madrugada y otros con más de 48 después de haber culminado; con una participación real de alrededor del millón de electores, nada despreciable, y a eso se le podría sumar unos miles más de los Estados donde hubo consenso, estos fueron los duros de la MUD, de tal forma que en lo absoluto puede endilgarse esta coalición la hegemonía de nada en Venezuela, como franquicia ha tenido relativo éxito hasta ahora, pero definitivamente se le perdió el camino, lamentablemente las ambiciones de puestos, no de espacios, gano terreno e impuso su agenda.

La convalidación del régimen y su fraudulenta Constituyente, ya se realizó, el primario objetivo se cumplió para ellos, ahora se dedican a minimizar los daños, pero eso no les mueve el piso, no tiene grandes problemas con perder las regionales, ese pastel no les mortifica, lograron que algunos sigan la música que se les está tocando, así que basta de mentiras, quienes hemos mantenido que es un entrega lo que se está haciendo, hemos manifestó una y otra vez cual es la ruta a seguir, es posible que la falta de coordinación genere la idea de que no tenemos propuesta, nos toca entonces aglutinarlo y que Venezuela sienta en profundidad, que si existe una alternativa diferente a este régimen dictatorial, corrupto, asesino y hambreador, pero también distinta a quienes hacen de la política un juego de poder donde sus intereses y ambiciones están por encima de todo.


Eduardo Sanchez @UNQUIJOTE

jueves, 3 de agosto de 2017

Venezuela....Si yo pudiera.

Escrito con un amor rabioso.




Si yo pudiera devolverte esa alegría que perdiste hace tantos años, cuando muchos hasta desperdiciábamos todo ese amor que nos dabas, una buena cantidad éramos felices y no lo sabíamos.

Si yo pudiera recorrer de nuevo todos tus caminos y rescatar a quienes en muchas oportunidades dejamos atrás, porque se daba por hecho que estaban bien, cuando en realidad sufrían y padecían.

Es que había cosas importantes que corregir, era necesario cambiar, si, cambiar mi Venezuela, pero para mejor, no por venganza, en lo absoluto por resentimientos, lo podrido era necesario quitarlo, por amor, no por odio.

Si yo pudiera enderezar mis errores,  ver la realidad de tus heridas, de tu voz que gritaba en silencio, de tus venas que empezaban a sangrar.

Si yo hubiese podido frenar la locura que apenas empezaba y que como río enceguecido fue tomando cada espacio de tu geografía.

Si yo pudiera decir hoy: ¡Basta ya!, que se detenga este ejercicio criminal que aniquila, mata y encima, utiliza el amor para esconder sus miserables acciones.

Si yo pudiera estar cada minuto, cada hora, cada día a tu lado para defenderte, para quererte, para amarte a lo largo y ancho de todos tus rincones.

Que no exista temor en mis manos, ni temblor en mi voz que me impida darte todo lo que te mereces, mi Venezuela.

Si yo pudiera execrar a los que te violan, te maltratan, te someten y encima pretenden que te arrodilles frente a ellos.

Pero también a quienes se maquillan, se polvorean, se disfrazan y procuran enamorarte con colores diferentes.

Si yo pudiera lograr que todos viesen el velo que encubre tanta traición, tanto negocio, tanto menosprecio por ti, porque mire que te lo he dicho una y mil veces, publicado hasta el cansancio.

Se sorprendería el mundo entero de tantos juegos de hambre por tu nombre, por tus venas y por tus incontables riquezas que crecen en tu interior.

Si yo pudiera lograr que advirtieras que vivimos tiempos cruciales, que los políticos de bolsillo, del bando que sea, no les importas, para ellos eres un negocio, un tatuaje circunstancial.

Si yo pudiera encauzar a la gigantesca mayoría de tus sentimientos, que por millones vociferan a todo pulmón: ¡Que se vayan ya!

Que no queremos arlequines, payasos, ni maromeros, que dentro de nuestras entrañas solo anhelamos la fuerza de la honestidad, el impulso de la verdad y el poder de la autenticidad.

Si yo pudiera convocarte, manifestarte y lograr que tus millones de células salieran prestas a defenderte a capa y espada, por tu dignidad, por tu libertad, por tus hijos.

Porque como me duele cada vez que recuerdo tantas muertes, tanta sangre, tanto dolor a manos de desalmados sin escrúpulos, ni moral.

No puedo, entonces callar, es imposible no gritar por la democracia, de manera plena y total.

No me pidas que me conforme, que pacte, me acomode y simplemente te deje a merced de sanguinarios y entreguistas.

Si yo pudiera Venezuela, te enseñaría por donde van las cosas, te ayudaría a que vieras con claridad quienes insisten en destruirte, quienes dicen defenderte pero no lo hacen y quienes en realidad estamos dispuestos a darlo todo por ti.

Somos millones, silenciosos, pequeños cada uno de nosotros, pero gigantes si logramos unirnos.

Claro que quiero mi Venezuela, que seas otra, que no te parezcas en nada a esta camisa de fuerza que te quieren terminar de imponer, pero que tampoco tengas nada que ver con disfraces del pasado.

Eres joven, altiva, decidida y con millones de hijos que quieren defenderte, nada ni nadie podrá frenar tu futuro, pueden, si los dejamos, alargar la agonía de todo lo viejo que se muere, pero nunca lograran impedir tu triunfo.

Si yo pudiera mi Venezuela, te citaría para mañana, en el mismo lugar, a la misma hora, con todos tus hijos para amarte y luchar, para lograr sacudirte de alimañas y criminales, pero también de zorros y camaleones.

lunes, 22 de mayo de 2017

Venezuela en pie de Guerra

Desde América Mía nos llega esta vídeo publicado el 21 de Mayo:

"Enfrentamientos y heridos en protesta general contra Maduro en Venezuela.
En Caracas los manifestantes intentaron llegar a los ministerios y se generaron enfrentamientos, hasta el momento hay 4 heridos a nivel nacional.Cientos de miles de venezolanos tomaron diversas calles del país, con motivo de los 50 días de protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro. Las protestas que iniciaron en abril ya han dejado 46 muertos y una crisis política que día a día incrementa en Venezuela."


sábado, 20 de mayo de 2017

Así es la brutal represión de la PNB en la Av. Francisco de Miranda #20May

Así es la brutal represión por parte de la Policía Nacional Bolivaria (PNB), contra los manifestantes en la avenida Francisco de Miranda a la altura de Chacaíto.
El paso de los manifestantes fue detenido mediante el uso de bombas lacrimógenas y perdigones, al igual que los vehículos antidisturbios, como es el caso del “murciélagos”, “ballenas” y el “rinocerontes”.
La Mesa de la Unidad Democrática convocó una concentración en la avenida Francisco Fajardo llamada “Somos Millones” que se dirige hacia el Ministerio de Interior Justicia y Paz.
Video LaPatilla.com

jueves, 18 de mayo de 2017

¡Somos Millones!

Hemos estado dos meses de pausa obligada en nuestros blogs, diferentes causas nos alejan por ratos de esta plataforma de información y opinión, particularmente, intentando sobrevivir a toda esta profunda crisis que nos golpea a la gran mayoría de nosotros, pero al mismo tiempo participando de manera activa y decidida en las diferentes acciones que desde las diferentes organizaciones de la alternativa democrática se han convocado.

Precisamente en este renovado esfuerzo quiero procurar poner el blog a tono con todo lo que pasa en Venezuela, así adicionalmente a mis acostumbrados artículos, voy a publicar todo lo posible en notas de prensa, vídeos, imágenes y testimonios de primera mano, de nuestras múltiples y multitudinarias marchas y concentraciones, de la brutal represión que ya ha cobrado mas de 47 victimas y de cualquier acto o evento donde se plasme esta lucha por la Libertad y la Democracia que hemos emprendido los venezolanos.

Nada fácil ha sido estas jornadas y en lo absoluto lo serán las que vienen, por eso los invito a quienes desde el exterior siguen con manifiesta solidaridad esta gesta, a contribuir a difundir masivamente la necesidad de que todo el mundo entienda realmente lo que aquí sucede, igualmente invitar a quienes puedan, a realizar sus donaciones para poder seguir manteniendo a flote estas ventanas democráticas en la red.

Esta nueva etapa quiero dejarles con el vídeo "Somos mas" del cineasta venezolano Hernan Jabes, realizado desde su celular, les prometo intentar por todos los medios posibles mantenerlos al día con la información real, concisa y verídica de nuestra lucha. Saludos a todos. Somos millones.



viernes, 17 de marzo de 2017

Soy un chavista tarifado.



No se alarmen, pero soy un chavista tarifado. Ese adjetivo me lo he ganado a pulso, a pesar de que nunca me ha pagado el PSUV ni formo parte del conglomerado de censura y control que maneja el partido de gobierno. Tampoco me gané el calificativo por ir a participar en alguna competencia de élite con el dinero público, ni por salir en una foto con algún alto funcionario. Soy un chavista tarifado porque opino distinto a un grupo de opositores, y ya eso es suficiente.

Esta es la dinámica de nuestra libertad de expresión. O piensas como yo, o eres menos. En más de 17 años de dictadura el gobierno ha logrado destruir la palabra, eliminando cualquier posibilidad de debatir y de argumentar. Como resultado tenemos una parte de la oposición que quisiera censurar tanto como Conatel.

De esta manera amenazan y descalifican a críticos de cine, a tuiteros y a todos aquellos que se atrevan a plantear una opinión distinta a la de ellos.

En esa negación de lo que no piensa como ellos, nos hemos convertido en una sociedad conservadora que más que construir quiere imponer. Millones de microdictadores que se creen dueños de la verdad y que no permiten y no quieren escuchar nada con lo que no comulguen.

La realidad es que mientras esta tendencia crece, nuestro futuro pinta menos esperanzador. Pero no por ello podemos dejar de opinar.

No soy un chavista tarifado; critico porque me importa, porque creo que la oposición no es perfecta y que sigamos sumidos en este proceso político es muestra de ello. Los criticaré a todos mientras pueda, porque esta es una columna de opinión y de eso se trata. Pero, sobre todo, los seguiré cuestionando porque creo que solo así puedo colaborar para forjar una mejor oposición.

Somos muchos los que seguiremos escribiendo a pesar de que la censura se multiplique como una plaga de ambos lados, porque sabemos que si queremos democracia, tenemos que empezar por aceptarla.

Carlos Weil Di Miele

lunes, 20 de febrero de 2017

Mensaje a la minoria chavista sobre el abismo del narcotráfico.



Pido al lector que atienda las cifras a las que me referiré a continuación: se estima que, anualmente, el monto del negocio global de la droga está en un rango entre 320.000 y 600.000 millones de dólares. La amplia variación de los cálculos se debe a que las metodologías para intentar una aproximación son diversas: puesto que se trata de un delito cuyas transacciones ocurren en efectivo, es casi imposible precisar el volumen total de las mismas. Pero aun así, incluso las proyecciones más conservadoras hablan de montos más allá de todo razonamiento. De hecho, el narcotráfico es la práctica delictiva que más dinero moviliza, por encima de la falsificación de moneda, el tráfico de personas y el tráfico de petróleo. La economía venezolana, que tiene uno de los flujos más altos de dinero ilícito, es un terreno propicio para los narcotraficantes.

Pero, y esto es vital, el narcotraficante no se limita a producir y vender sustancias ilícitas y peligrosas para la salud, sino que crea y hace crecer una estructura paramilitar, policial, legal y política, para proteger su negocio. El narcotráfico se alía con guerrilleros, terroristas, regímenes políticos, sicarios, jueces, unidades policiales y con personas que se desempeñan en actividades de transporte. Las tentadoras sumas de dinero que manejan no solo les permite sobornar a las autoridades, sino que, como está sucediendo ahora mismo en Venezuela, logran convertir a los más altos jerarcas en sus socios y protectores.

El país y los venezolanos de bien, tanto los afectos a la inmensa mayoría opositora que clama por un cambio en el país, como también esa cada vez más reducida minoría de personas honestas que todavía mantienen su apego al régimen, deben –debemos todos– reflexionar sobre los múltiples peligros que nos acechan como país, si los narco promotores del negocio de la droga que forman parte del gobierno continúan expandiendo sus actividades.

Si Venezuela sigue siendo ruta de paso de la cocaína hacia Norteamérica y Europa; si se facilita la proliferación de laboratorios de procesamiento de pasta de coca; si las regiones sur y occidental del país se convierten en refugio y centros de acopio de bandas que trabajan para el narcotráfico; si no se actúa en contra de las personas, civiles y militares, que están involucradas en esta lesiva actividad, entonces ocurrirá lo que en otros países: la mortandad se multiplicará, los vínculos entre cuerpos uniformados y narcos se estrecharán, el poder de las bandas paramilitares se extenderá por toda la geografía nacional. Esto no son pronósticos, sino que son hechos que ya se están produciendo. En Venezuela todos los días ocurren muertes que son consecuencia del negocio de la droga. Lo que nadie puede olvidar es que robos, atracos, asesinatos dantescos y guerras entre bandas son muertes de la droga. La droga no solo puede matar a quienes la consumen sino que genera violencia y cobra vidas en todos los eslabones de su actividad.

Lo que está ocurriendo en Venezuela es de tal gravedad, que exige despojarse de posiciones políticas y afrontar su nefasta realidad: no había ocurrido nunca que tantos y tan altos cargos de un gobierno apareciesen involucrados en el delito de narcotráfico. Creer que esto es un ataque a la soberanía o una invención producto de la lucha política es errado: detrás de los anuncios hechos por las autoridades de Estados Unidos hay años de investigación, evidencias y cientos de miles de documentos, fotografía y otras pruebas que no podrán ser desmentidas. Cuando los juicios se produzcan, los que hoy proclaman su inocencia no tendrán como negar su participación en los hechos por los cuales se les señalan.

Los delitos por narcotráfico tienen un doble carácter: atentan contra las personas y contra las instituciones, por lo tanto, se les considera violaciones a la ley de amplio alcance, que son perseguidos más allá de las fronteras y con un rigor que los emparenta con las violaciones a los derechos humanos. Cualquier ilusión al respecto, es vana: ni el gobierno que los protege durará por siempre ni se salvarán del juicio y la cárcel que les corresponde. Que sean atrapados y enjuiciados es una legítima aspiración venezolana. De no ocurrir, Venezuela irá escalando en el ranking de países clave en el negocio del narcotráfico.

Miguel H. Otero

Publicado en : El Nacional.

viernes, 17 de febrero de 2017

LA MUERTE DE UN NIÑO HABLA MAL DE CHÁVEZ



Después de leer ese espanto, lo único que pude hacer fue llevarme las manos a la cabeza y llorar.

Siento el dolor vivo en el corazón cada vez que recuerdo el cuento que El Correo del Caroní publicó en su página web el primero de febrero. Ese periodismo que pasa inadvertido en las grandes ciudades, esa realidad que salta en cada calle de nuestras ciudades Venezuela adentro. No nos enteramos, como si no importara.

La niña tenía 7 meses de nacida y vivía con su mamá en el barrio José Tadeo Monagas, en San Félix, estado Bolívar. Orangelis, se llamaba. En pasado, dejó de llamarse, dejó de respirar, dejó de existir. Esto para mí es un duelo, como es un duelo permanente lo que presencio cada día, la vida se nos escapa a los venezolanos.

La muchachita tenía unas manchas en la piel y la mamá la llevó a un centro hospitalario de la zona para que la vieran. Los médicos le dijeron al principio que eran unas marquitas que salen producto de la desnutrición. Hicieron su trabajo, la estabilizaron, pensaron que se recuperaría. Pero todo dependía de que esa pobre mujer consiguiera fórmula infantil para darle de comer. Y no consiguió. Aunque la hubiera conseguido, no tenía dinero para comprarla, es muy cara. Se supone que al centro asistencial debería llegar este insumo desde Caracas, pero tenían semanas sin recibir. No sé si la ministra sabrá lo importante que es este recurso para los más pobres, de repente cree que es un consumismo que nos ha inculcado el capitalismo.

La bebita fue empeorando hasta que no pudo más, no aguantó, se fue. “El domingo en la noche, Orangelis empeoró y, finalmente, dejó de respirar. Cuando murió, uno de sus ojos se desprendió de la cuenca ocular”, relata el colega del diario.

El diagnóstico fue claro desde el principio. Con la desnutrición van fallando todos los órganos hasta que dejan por completo de funcionar.

II

¿Me he vuelto amarillista? Disculpen, pero no puedo ocultar mi dolor, y siento que debo decirlo, contarlo con todos los detalles. Que la gente que no haya leído esa nota en el periódico guayanés tenga la posibilidad de enterarse de lo que pasa. Los mismos médicos del centro asistencial donde murió la pequeña afirman que 80% de las consultas en pediatría son por desnutrición.

No sé si me explico, no es que una mamá llega a ver al pediatra y le dice: “Mi hijo tiene desnutrición”. Llega como la mamá de Orangelis, porque tiene unas manchitas, porque no deja de llorar, porque no duerme, porque tiene una gripe que no se le cura, porque tose desde hace meses. Son manifestaciones de un mal mayor, que carcome los cuerpecitos de esos angelitos. La ignorancia, la pobreza y la escasez son una combinación letal. Porque, lamentablemente, esas madres no saben, seguramente gestaron estando desnutridas, nadie les enseñó a comer.

¿Me he vuelto grosera? A juicio de cierto capitán, debo ser la mujer con la boca más sucia del país. En San Félix en este arranque de año ya han muerto cuatro niños por esta misma causa. Eso solo en esa ciudad. ¿Y qué pasa con los que se han muerto en todo el país? Cada niño, cada bebé, cada adolescente que deja de comer es una grosería bien dicha en contra de Chávez.

Lo dicen los propios médicos, si esos niños consiguen ser estabilizados en los hospitales, “las probabilidades de vida son bajísimas: si no mueren aquí, mueren en la casa porque no hay qué comer”.

Puedo ser así o más grosera. No hacen falta malas palabras. La realidad completa de este país es el mayor insulto para la memoria del que no debe ser recordado. Y si es así, seguiré escribiendo insultos, porque a mí sí me duelen estos niños, capitán.

Ana Maria Matute
En ABC de la Semana

viernes, 10 de febrero de 2017

De la escasez al hambre.



No hay duda de la dramática situación por la que pasa el país. Desde el año 2013, con énfasis en el 2014 hasta principios del 2016 el asunto de ubicar los alimentos básicos se ha convertido en un viacrusis de manera literal para la mayoría de los venezolanos. Ni hablar de los medicamentos que lo sigue siendo de manera aún más significativa, sufriendo un desabastecimiento de más del 90%.

Pero en el caso de los alimentos ha habido un giro importante en los últimos 11 meses. Ya el asunto no es conseguir los productos, que sigue siendo un problema, hoy el drama es tener con que comprarlos.

Un estudio reciente de Visor 360 Consultores a nivel de grupos focales y cuestionarios en 15 estados así lo refleja en boca de los mismos ciudadanos.

De ser difícil conseguir alimentos a pasar hambre:

GF1: “No se consiguen, no se pueden comprar, es estresante porque lo que se puede comprar no alcanza para que toda tu familia coma. Es muy agobiante calarse la cola para comprar una canilla, cuando en tu casa viven 6 personas. Está pasando de solo ser difícil conseguirse a estar pasando hambre.”

El alimento no alcanza:

GF3: “Yo creo que progresivamente el tema de los bachaqueros va a ir acabando, el problema va a ser el salario.”

Alimentos a crédito y contra el patrimonio familiar:

GF4: “Lo que pasa es que nosotros tenemos una herramienta que son las tarjetas de crédito, en mi casa, las 6 que tengo, de 50 o 60, cada vez que el banco me aprueba una yo no sé si llorar o reírme. Pero tengo para comprar un mes. Ahorita vienen los aguinaldos, entonces tengo que sacar los aguinaldos, pedir adelanto de prestaciones, pedir la caja de ahorros nuevamente, para poder hacer las hallacas en diciembre.”

Aumentar el salario no es la solución:

GF4: “En mi caso yo soy docente y como todos saben, los docentes somos uno de los estamentos más mal pagados… nada más que lo gasto en un día, bajo compro jamón, queso, un pollo y después esperar al veinticinco casi que así… ¡Pero es que aumentar el salario no es la solución! porque es como decía un político: “Mientras que el salario va por las escaleras, el aumento de todas las cosas va por el ascensor” entonces no, no es que aumenten el salario y mucha gente se alegra, pero es que todos los productos aumentan inmediatamente y quedamos en las mismas.”

Testimonios del hambre:

GF1: Moderador: “Voy a hacer una pregunta y el que no la quiera responder, no hay problema, ¿Hemos pasado hambre?

Si (en coro)”

Moderador: “¿Qué es pasar hambre? Descríbanme qué es pasar hambre

No comer nada un día, acostarte sin comer

Ni desayuno, ni almuerzo, ni cena

Por lo menos en mi casa somos dos, pero en una familia que tiene niños, yo puedo estar sin comer, pero no puedo dejar a mis hijos sin comer. En las casas donde haya niños dejarán de comer para darles a los niños.”

GF2: “He dejado de comer yo para que mis hijos coman.”

Esto es apenas un reflejo de una cruda realidad que debemos buscar superar de inmediato, más allá del diálogo, de la polarización, de las elecciones y fundamentalmente más allá de Maduro y su kakistocracia. Por ello en próximos escritos haremos planteamientos y convocatorias a la organización para atender este problema de todos.

Nicmer Evans

Publicado en: Analtica

jueves, 9 de febrero de 2017

¡Exigimos o nos acostumbramos!



Ésta es la verdadera polarización que existe actualmente en Venezuela. El debate personal y silencioso que lleva por dentro cada venezolano que se pregunta diariamente ¿hasta dónde pretenden llegar?, ¿adónde iremos a parar?, ¿qué vamos a hacer? Parecieran preguntas sin respuestas, sin alternativas, sin solución, acertijos que penetran cada día en nuestra conciencia y en nuestro estómago.
Se viven momentos de confusión y de desconcierto político, producto, por un lado, de un proceso revolucionario caracterizado por el populismo exacerbado como práctica pública fundamental, especie de aberración democrática partidista que ha generado una de las más devastadoras debacles económicas acompañada de la perversa ruptura del hilo, del orden constitucional nacional y vergonzosa violación de derechos fundamentales que ejecuta con descaro la oficialidad, y por el otro, de la carencia de una estrategia política de oposición coherente que responda a las expectativas de quienes se negaron a aceptar el modelo que desde hace diecisiete años se instauró en nuestro país y de los que asumiéndolo se sienten profundamente decepcionados de sus resultados. Hemos sido actores y espectadores al mismo tiempo de la desarticulación del rol fundamental de todos los poderes del Estado venezolano, de la inoperancia de las diferentes instituciones, de su subordinación no al mandato legal, sino a la direccionalidad política de turno que busca su permanencia a costa del riesgo general y el colapso total mientras insiste en sus historietas, vulgares cómics sobre el saboteo de un fulano imperio al que ataca, cuestiona, pero que mantiene como el mejor comprador.
Profunda preocupación genera que esa práctica degradante de sometimiento, nos invade hasta lo más profundo, mediante el empleo de retóricas persuasivas de falso bienestar que nos han ido conduciendo además a una crisis de representación que debemos atender, sobre todo cuando observamos cómo los ciudadanos poco a poco se distancian de sus dirigentes y van perdiendo interés en el ejercicio de la política gracias a esa suerte de permanente ensayo en la búsqueda de una fórmula mágica que nos saque del atolladero donde nos metieron y nos dejamos meter, mientras el sistema avanza en su esfuerzo por hacernos creer que solo ellos que ejercen el poder pueden atendernos y en consecuencia los necesitas para poder acceder a alguna forma de bienestar. De allí que sea no solo necesario sino urgente sacarnos de encima, sacudirnos la macabra victimización y el mito de la conspiración como propaganda política para pasar a una acción verdadera y menos discursiva. Cambiemos las preguntas y hagámonos otras, ¿realmente las llamadas tarjetas de misiones socialistas o ahora el llamado Carnet de la Patria saciarán las necesidades de un pueblo hambriento?, ¿por qué se decretan estas medidas? 
Lo peor es que pareciera que comenzamos a creer que es así como nos acostumbraremos a vivir porque no tenemos alternativa cuando la verdad está en nuestra capacidad de exigir, lo que no significa guarimbear y mucho menos claudicar. Exigir es defender nuestro derecho a tener la vida, el estado, el municipio, la ciudad, el país que queremos y merecemos, el que conquistamos y nos estamos dejando arrebatar. La situación no es nada alentadora, al contrario, se pone peor ante la posibilidad de un estallido social, se siente, se palpa, pero se retarda haciendo que el estado de ánimo de cada venezolano sea reflejo vivo de rabia y desesperación. Acostumbrarnos no debe ser la solución, de allí que resulta alarmante que en medio de este drama la ceguera de algunos y su desespero electoral los hagan olvidar dónde está la prioridad ciudadana, permitiendo con ello a un régimen tambaleante y tuerto, que gana tiempo y se siente rey, continuar con la falacia de querer salvar la patria.

lunes, 6 de febrero de 2017

Venezuela, basta del país portátil.

No existe línea recta en los procesos históricos, tampoco es un antídoto cometer errores para después no volverlos a repetir, la historia mundial está plagada de ejemplos, de cómo los clichés y medias verdades al final no estandarizan a ningún país, particularmente en nuestra región es impresionante ver, sentir y sufrir en carne propia, como de manera cíclica, volvemos a pisar el terreno que juramos nunca más volver, cambian si acaso los actores, las tecnologías y las formas, pero los resultados finales son los mismos.

Venezuela no es la excepción, frente a nuestras recurrentes crisis a lo largo de los años, parecemos regresar hacia pantanos ya vividos, lo urgente siempre termina comiéndose a lo prioritario y continuamente dejamos para después, el tomar acciones que impliquen, en serio construir y visualizar un país para los próximos 100 años, a lo sumo nos quedamos en un tráiler de las más cercanas elecciones, en lugar de edificar un sistema de transporte pensando en futuras generaciones, asumimos a un autobús y a un vagón como la “gran solución”. 

Hemos sido hijos de la inmediatez, del “ahora hay cosas más urgentes”, de la excusa de las necesidades sentidas, frente a las acciones necesarias para afrontar de raíz los problemas, los tiempos políticos han copado la agenda, los tiempos sociales han quedado para el análisis y el conformismo de quienes lo padecen.

La historia sin fin de este ensayo y error nos ha costado tener un país de parches, una nación que volvió a sucumbir frente al nuevo mesías hace ya más de 18 años, en lugar de escoger a quien ofrecía una posibilidad de cambio real, que incluso exhibía una envidiable gestión como primer Gobernador elegido en Carabobo de manera directa, nos fuimos por la freidor de adecos y copeyanos, por el vengador de los desposeídos, por el gendarme necesario, dizque para arreglar con orden y fuerza militar al país, el costo de esta última aventura portátil ha sido desolador y profundamente destructiva.

Estamos parados frente a nuevas encrucijadas, las decisiones que tomemos en el futuro inmediato, nos ubicara si continuamos con la misma canción o si por el contrario intentamos hacer algo diferente, lamentablemente quienes de alguna manera u otra están convencidos de que los actuales caminos políticos no nos llevaran hacia cambios sustanciales, sucumben, de nuevo, frente al chantaje de agarrar aunque sea falló. Se pliegan a la caravana política que nos ha llevado hasta donde estamos, no hay visión de país, solo resolución del momento, con la vaga esperanza de que una vez en alguna instancia de poder, desear hacer “algo bueno”, mientras tanto, intentamos sobrevivir y sobrellevar.

Para iniciar una salida de este país portátil debe existir convencimiento total de la necesidad de empezar, de saber que en lo absoluto va a ser muy popular muchas de las cosas que hay que hacer, pero que tampoco va a resultar peor que toda esta destrucción actual, es procurar entonces, convencer a las grandes mayorías del futuro que aspiramos, donde la esperanza no sea solo un jingle que funciona bien cuando suena la música, pero que se muere cuando la realidad la toca.

Desde esta tribuna hemos mantenido una lucha sin descanso por un Acuerdo Nacional de largo aliento, que involucre a una inmensa mayoría de venezolanos convencidos de la necesidad de sentar las bases, que nos permitan ir avanzando hacia el país que queremos, que soñamos y que debemos construir de ladrillo en ladrillo, basta ya de intereses mezquinos que solo aspiran salvar el trasero de algunos, o cambiamos o esta historia tendrá nuevos capítulos de fracasos, medias notas positivas y más cuentos de más de lo mismo.

Talento, preparación, temple y ganas nos sobra, adecuar los tiempos de los partidos a un proyecto incluyente, viable y real es posible, cada quien es libre de aspirar y de tener ideas diferentes, pero debemos dialogar entre demócratas para levantar un país, que definitivamente merece una mejor posibilidad de convertirse en una nación y no en retazos, del remix, de una película de un drama sin final.

domingo, 5 de febrero de 2017

La nueva etapa.



En Venezuela, hace ya varios meses, terminó una era y comenzó otra. No es que en esencia hayan cambiado los objetivos del régimen sino que, debido a su conversión en notoria minoría, los jerarcas rojos modificaron radicalmente los métodos para mantenerse en el poder.

Entramos en una nueva etapa y la conclusión evidente es que ya no se puede seguir haciendo política como la venía conduciendo la MUD, con éxito creciente, que tuvo su momento clímax cuando se conquistó la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, quedando así convertida la oposición democrática en la primera fuerza política del país.

De los tiempos de lo que algunos llamamos el modelo neoautoritario –el totalitarismo edulcorado con el antifaz democrático– hemos ido pasando vertiginosamente a un ejercicio del poder claramente autoritario, a un régimen de facto, que conserva prácticamente solo dos cosas del simulacro democrático: la existencia de partidos políticos no oficialistas y el derecho, cada vez más conculcado, a las manifestaciones de protestas.

Todo lo demás que se había mantenido desde los tiempos de Chávez –la convocatoria a elecciones, la aplicación de mecanismos de consulta contemplados en la Constitución como el referendo revocatorio de 2004, el mediano respeto a los resultados electorales en alcaldías y gobernaciones–, ha sido borrado drásticamente de la faz del país.

Primero, con el desconocimiento de los electores puesto en marcha cuando se le ha impedido, vía artificio jurídico, a la legítimamente electa AN ejercer las funciones que le asignaba la Constitución. Y luego, por la negativa del gobierno, a través del árbitro electoral puesto a su servicio, de convocar el revocatorio obligante y las elecciones pendientes.

La democracia, o lo que quedaba de ella, está por los momentos suspendida. Quien no lo entienda está extraviado. El juego se ha trancado de modo tajante. El país está secuestrado por una minoría, y en consecuencia, la lucha política convencional por canales democráticos en los términos en que los factores opositores venían realizándola hasta ahora, se tornó inocua. Es como lanzarle piedras a alguien que tiene en sus manos una ametralladora.

El efecto de opinión lamentable que este desfase ha generado es que ha triunfado una matriz que hace responsable a la MUD por la patada a la mesa que ha dado el gobierno. Es como hacer responsable de un robo a la víctima y no al ladrón. La MUD puede ser responsable de muchos errores, pero el único y absoluto responsable de la suspensión de lo que restaba de democracia –desconocer la Asamblea, por lo tanto la voluntad y los derechos de millones de electores; negarse a realizar elecciones– es el gobierno.

Creer que si la MUD no hubiese asistido al diálogo, o que si hubiese conducido la gran marcha de septiembre hacia Miraflores, ya Maduro estuviese fuera del poder o, por lo menos, ya el CNE hubiese convocado a elecciones, es una presunción de inocencia y un profundo desconocimiento de la siquiatría diabólica, dogmática y delictiva a la que nos confrontamos.

Los errores de la MUD son muchos: no haber tenido una estrategia común ante el acelerón autoritario; haberle transmitido a la población expectativas de cambio sin sustento real, como las de Ramos Allup anunciando la caída en seis meses; no haber tenido mayor transparencia ante las condiciones y objetivos del diálogo.

El chavismo, lo saben ellos, lo sabemos todos, está en la calle ciega del autoritarismo del que generalmente nadie retorna. Porque perdieron lo que antes tenían a mares llenos, el apoyo popular. Y perdieron también la economía, que vivió boyante con el respirador artificial de los petrodólares.

Las fuerzas opositoras, que no son solo los partidos, también lo son los ciudadanos y sus organizaciones, tienen por delante un reto de imaginación política como pocas veces lo habíamos visto en América latina. Conseguirle la repuesta a un dilema: ¿Cómo luchar contra un modelo autoritario con legitimidad electoral pero colocado al margen de la ley sin que la lucha signifique salirse de la condición democrática?

El primer diálogo, el impostergable, es entre los demócratas. Porque hasta ahora esta pregunta ni en los impacientes ni en los moderados tiene respuesta.

@tulioehernandez

Publicado en: El Nacional

sábado, 4 de febrero de 2017

#EstáDicho 4 de Febrero: la sangre fue el legado.



Eran las 12:30 a.m. del 4 de febrero de 1992. Justo en ese momento, José Ángel Vargas Galíndez se encontraba como funcionario destacado de la DISIP (Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención), para entonces, la policía política de Venezuela, dentro de la residencia presidencial – la Casona –, cuando un grupo de soldados irrumpió en el lugar vestidos de verde oliva y con el rostro pintado de negro para confundirse con la oscuridad. El testimonio del policía fue publicado el día siguiente por el diario Últimas Noticias. Allí comenzaron las bajas.

Ricardo Sánchez Silva – @RicardoLoDice

Lo digo así: La violencia fue su divisa

La intentona golpista liderada por el teniente coronel, Hugo Chávez Frías, quien para entonces comandaba la brigada de paracaidistas de Maracay, José Leonardo Chirinos, tuvo tres objetivos principales: Miraflores, la Casona y la base aérea La Carlota, en los que utilizó medios violentos para intentar llegar al poder, tal como él mismo reconoció en su mensaje de rendición. La sed era de poder, con las justificaciones que esgrimieron al respecto para atacar a la democracia aquella madrugada de febrero.

“Compañeros, lamentablemente, por ahora los objetivos no fueron logrados en la ciudad capital. Es decir, nosotros no logramos controlar el poder. Ustedes lo hicieron muy bien por allá, pero ya es tiempo de evitar mayor derramamiento de sangre, y de reflexionar”, fueron las palabras del militar, que ya para entonces tenía sobre sus hombros más de cien muertos a causa de la rebelión, según reseñó Últimas Noticias, aunque con dificultad para precisar la cifra exacta. La morgue del Hospital Militar tuvo mucho movimiento, pues en su mayoría fueron efectivos castrenses los que cayeron.

Tres rostros, decenas de muertos

Distintos rostros civiles y militares representaron en los medios de comunicación la matanza de decenas de venezolanos, víctimas de aquella asonada que rechazaba, entre otras cosas, la represión de los organismos de seguridad del Estado contra el pueblo, durante el Caracazo (27 de febrero de 1989). Es decir, reclamaron sangre con más sangre.

Mientras dormía, Noelia de Lorenzo Rada, una niña de nueve años de edad, recibió el disparo de un FAL que se alojó en su cabeza, luego de atravesar la pared del apartamento donde vivía, justo en el piso 8 del Edificio “Gran Mariscal de Ayacucho” en la esquina Tinajitas, en los alrededores de Miraflores.

Echarta Gaizka de 20 años, estudiante de ingeniería de la Universidad Simón Bolívar, se trasladaba por la Avenida Francisco Fajardo en un vehículo con su padre; le dispararon desde La Carlota, lo hirieron gravemente y falleció en el Urológico “San Román”.

José Aldana, Cabo II de la Policía Metropolitana fue otra de las víctimas mortales del golpe. Recibió un tiro en el abdomen directamente del arma de un francotirador insurrecto y falleció al entrar al Hospital de Lídice.

A estos se suman otros civiles, funcionarios de la Policía Metropolitana, Fuerza Armada Nacional (FAN) y Disip que fueron asesinados a mansalva.
La cabeza de CAP era el trofeo

Más allá de cualquier lucha reivindicativa para los militares, los golpistas buscaban matar al presidente, Carlos Andrés Pérez (CAP). El ataque a la Casona fue hecho con morteros, pero afortunadamente dos de los proyectiles que cayeron en los techos de las habitaciones presidenciales, no estallaron. En tal sentido, el presidente fue severo en su orden de no negociar con estos grupos terroristas en su mensaje enviado a través de Venevision a su Ministro de Defensa, Fernando Ochoa Antich, luego de que el, entonces, Jefe de la Casa Militar, General Iván Carratú Molina, lo sacará por el estacionamiento de Miraflores. “No quiero negociaciones de ninguna índole ¡Échenles plomo!”, sentenció.

Dentro de las razones esgrimidas por los golpistas estuvieron la mala gestión política y económica de Pérez, el descontento de los sectores medios y bajos de la FAN con los oficiales de alto rango, a quienes consideraban corruptos e incapaces, la utilización del Ejército y la Guardia Nacional para reprimir al pueblo el 27 de febrero de 1989 (Caracazo), así como el cuestionamiento por la posición que sostuvo el presidente con respecto a la delimitación de la frontera con Colombia.

No se puede dejar por fuera, el reclamo que hacían con respecto al deterioro de las condiciones socioeconómicas de los oficiales de rango medio y bajo en la tropas y el empleo de las FAN para labores como la repartición de útiles escolares, becas alimentarias, campañas de vacunación y de arborización. ¡Paradójico, esto último!, pues es pública y notoria la participación política actual de las FANB en diversos actos y eventos del partido del régimen (Partido Socialista Unido de Venezuela, Psuv).

Lo dicen las fuentes: Paracaidistas engañados al matadero

Resulta importante destacar que la versión oficial ofrecida por CAP sobre los hechos en cuanto a la razón que movilizó a los soldados rasos hacia los objetivos planteados para el golpe, coincide con el testimonio de militares de la brigada de paracaidista de Maracay, ofrecido al diario El Nacional.

El presidente Pérez declaró que el golpe de Estado fue provocado por la ignorancia y ambición de un grupo de militares que llevaron engañados a jóvenes soldados a atentar contra la democracia, pues según órdenes del líder de los sediciosos, iban a una “maniobra de tiros”. En las inmediaciones de la Casona, cuando la hija y esposa de CAP se acercaron a uno de los soldados insurrectos, les gritó “que no lo sepa mi madre, me trajeron engañado. Nunca podía pensar que yo viniera a atacar la casa de usted, señora Pérez, o del presidente Carlos Andrés”, narró el primer mandatario sobre lo ocurrido.

Ahora bien, de acuerdo a lo que dijeron al diario los insurrectos, la movilización fue hecha bajo órdenes de Chávez, quien los llevó engañados, pues pensaron que era una maniobra conjunta que realizarían en la población El Pao. “No somos políticos, solo estábamos cumpliendo órdenes. Mi grupo era de 42 hombres y nadie sabía qué estaba haciendo el otro grupo”, declaró un soldado paracaidista al periodista Elías García Navas.

La cifra oficial de militares detenidos, ofrecida por el Ministro de Defensa, y publicada por la prensa el día siguiente de la intentona golpista, fue de 1.089 funcionarios. No solo estaba involucrada la brigada de paracaidistas de Maracay, sino también la de blindados de Valencia. Según reseñó – para la fecha – el diario El Mundo, habían pasado 27 años de paz en democracia sin que ocurriera un levantamiento militar, después de la insurrección de la Escuela de Guardias Nacionales de Ramo Verde, al principio del período presidencial de Raúl Leoni; lo que, por cierto, terminó con la muerte de un teniente coronel.

El alzamiento del 4 de febrero fue netamente militar. No hubo factores civiles involucrados que representaran el clamor del pueblo en cuanto a la difícil situación que vivía el país. A pesar de que los facinerosos se habían rendido, la violencia no había terminado, pues 9 meses después – con Chávez en la cárcel –, reincidirían el 27 de noviembre, otro día marcado por la tragedia. La sangre fue el legado del “supremo”.

Original: Ricardo lo Dice