viernes, 13 de enero de 2017

Un país hambriento.

Venezuela se ha convertido en una tierra, donde una de las pocas cosas que realmente abundan son las necesidades, necesidades de comida, de seguridad, de paz, de trabajo, de democracia y de libertad.
No ha sido necesario que los cerros bajasen para que no quedase “piedra sobre piedra”, estos últimos 19 años hemos sido impávidos testigos de un régimen, que sencillamente destruyo a Venezuela, y la devastación no ha sido solo económica o política, no que va, esta revolución de pacotilla logro cavar un profundo hoyo negro a todo lo largo y ancho de nuestra sociedad, socavando nuestras bases en procura de alcanzar su único y real objetivo: permanecer en poder por encima de todo y de todos.
Quienes todavía creen, de buena fe, que este régimen simplemente se ira por la buenas, lamentablemente, vegetara por muchísimo tiempo en el mismo mar de la felicidad, que siguen transitando aun, nuestros vecinos cubanos, y por cierto, no estamos haciendo ningún llamado a la violencia, colocamos las cartas sobre la mesa, en un país que cerró el año pasado con más de 80 muertes al día por crímenes, ¿Acaso ya no estamos en guerra?
Los venezolanos también tenemos hambre de honestidad, de sinceridad, de propuestas unificadoras, realistas y que incluyan, sin trampas ni manidos cálculos electorales, a todos quienes queremos salir de esta caverna de desolación y miseria, para nada nos interesa pretendidas ambiciones de gobernaciones o alcaldías, la ruina no pide, ni da pausa en cada uno de nuestros hogares, basta de continuar truncando nuestro presente, por fantasiosas promesas de futuros, solo buenos para algunos pocos, no estamos dispuestos a ser nuevamente un daño colateral.
Insistir en lo que pudo ser, es definitivamente absurdo y una pérdida de tiempo, toca dar los pasos necesarios y urgentes para empezar a colocar un cable a tierra entre la dirigencia democrática y la sociedad en general, pero no estamos hablando de maquillaje para salir bonitos en una foto, estamos refiriéndonos a un cambio verdadero, que coloque los intereses mayoritarios de los venezolanos por encima de los grupos de poder, ¿ingenuidad?, no lo creo, candidez fue pensar que un dialogo con las cartas marcadas, tendría algún fruto productivo para la lucha.
Hasta ahora, es la plataforma conformada en la MUD, donde se aglutina la gran mayoría de los partidos opositores al régimen, sin embargo, esta alianza, exitosa electoralmente, se ha ido quedando en extremo corta, cuando hablamos de conformar, un movimiento nacional que represente, el sentir y la voluntad de la mayoría del espectro social venezolano, al contrario, el balance del recién finalizado año, aunque a algunos no les guste, ha sido francamente negativo, se disolvió en la nada la posibilidad de un revocatorio presidencial, se inmovilizo un incipiente auge de protestas contundentes y se perdió conexión con los intereses, que a diario manifiesta, una colectividad ansiosa de respuestas adecuadas, prácticas y efectivas a la dramática crisis que padecemos.
Es el momento de renovarse o correr el riesgo de ser desplazado por una realidad social que amenaza con llevarse, todo y a todos, por los cachos, el hambre no da tregua, y frente a la innegable posibilidad de que la situación económica y social continúe agravándose, nadie, repito nadie, sabe cómo pueden desarrollarse acontecimientos que nos conduzcan a un reino de caos y anarquía, donde un nuevo mesías, del color que sea, pueda otra vez, cautivar a las mayorías y erigirse como el gendarme necesario, de un nuevo ideal nacional de orden y trabajo.
El régimen está absolutamente claro, mientras nosotros nos distraemos y nos ocupamos de pendejadas, desde el alto gobierno, con todas sus diferencias, avanzan sin prisa, pero sin pausa, en su agenda por mantenerse en el control del Estado, en lo interno, ellos pueden tener grupos que se disputan mayores cuotas de poder, sin embargo, están claros que si cae el gobierno, lo demás será un efecto domino, y saben, que cuando se empiece a profundizar en las gestiones de todos estos años, las denuncias serán recordaras como una ínfima parte frente al monstruo de ilegalidad, nepotismo, tráfico y corrupción que los arropa a todos.
Venezuela esta hambrienta en todos los sentidos, la esperanza por un futuro mejor debe tener sustento de carne y hueso, acciones valientes y decisiones incluyentes, ojala quienes nos llamamos demócratas, sepamos en serio defenderla y poder lograr un proceso que nos conduzca a cambios tangibles, urgentes y necesarios.

martes, 20 de diciembre de 2016

Venezuela, crónica de un cono.

Yeferson terminaba de comer, era el último paquete de pasta que le quedaba, María José, su esposa, trataba de no demostrar su temor ante el viaje desde Valencia hasta San Antonio, para buscar la manera de comprar productos básicos, salía a las 4pm del Big Low en un bus que lo dejaba en San Cristóbal, donde uno primos lo llevarían hasta la frontera con Colombia, con suerte estaría llegando el sábado cerca del mediodía y se quedaría para cruzar el domingo hacia Cúcuta.
Llevaba lo que pudo reunir, todo en billetes de 100, cargar de otra denominación es casi imposible, tendría que llevarlos en sacos, así y a pesar de los riesgos que hoy implica en Venezuela viajar por carretera y más hacia la frontera, Yeferson entendía que era la única manera de poder rendir un poco los aguinaldos de la familia, comprar arroz, azúcar, leche, pasta, harina y tener un Diciembre lo menos triste posible.
Luego de pasar, junto con miles de venezolanos más, se dedicó a buscar lo necesario, eran casi las 2pm de ese Domingo cuando todo se volvió un desastre, el presidente acaba de anunciar la eliminación del billete de 100 y el cierre inmediato de la frontera, todo se fue al demonio, nadie sabía a ciencia cierta que pasaba, como pudo regreso al paso fronterizo, la mitad de lo que traía tuvo que dárselo a los guardianes de la patria para poder pasar, prácticamente no compro, pero a pesar de todo eso, había tenido suerte, miles se quedaron varados del otro lado, sin productos y sin dinero. Con ayuda de sus primos regreso a Valencia, sin real, con poca comida y con una terrible sensación de rabia e impotencia.
La profunda crisis que atraviesa Venezuela, no responde, en este caso, a retrasos en la llegada de nuevos billetes, tampoco a ninguna “conspiración internacional”, nada de eso es realmente cierto, el daño económico es estructural y las medidas tomadas por el gobierno, simplemente parecen hacer salido de círculos, que están totalmente divorciados de la realidad cotidiana.
Los actos de saqueos y violencia que sucedieron en las últimas horas, son la consecuencia de un daño atroz que se le ha hecho a todo el sistema productivo, a la economía y particularmente a una sociedad que frente a la escasez y a la brutal inflación, siente como va sumiéndose en el caos y la miseria, a las interminables colas para poder adquirir productos básicos, se le suma una escalada de precios que no pueden soportar la gran mayoría de los bolsillos de los venezolanos.
La producción nacional prácticamente no existe, la gran mayoría de los productos que consumimos los venezolanos son importados, las pocas empresas que todavía tercamente insisten en apostar por el país, en lugar de ser reconocidas por el gobierno, son perseguidas, multadas y sometidas al escarnio público, como si fueran vulgares delincuentes, la inmensa incapacidad del sector oficial por resolver adecuadamente la crisis, se manifiesta dramáticamente, en las cientos de empresas que fueron expropiadas y que hoy lamentablemente son un museo de desidia, abandono y corrupción.
La implementación de un nuevo cono monetario, lógicamente no resolvería la situación del país, no es esa su función ni su diseño, tan solo aliviaría el proceso de transacciones financieras y de efectivo diario a la población, sin embargo, ni esto lo han hecho bien y en su lugar han originado un vendaval, que ha destruido una buena cantidad de empresas en importantes ciudades, un sentimiento de incertidumbre en grandes capas de la población y una sensación de que terminaremos un año envueltos en perspectivas nada halagadoras para el futuro.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

La Copa Davis en #PuertoCabello

Lacoba estaba extasiado: ¡Una final de la Copa Davis en su Puerto Cabello Te Quiero!, era la culminación de sus sueños, que logro, que exitazo, de aquí para la Presidencia, nada lo detendrá, ¿o sí?, pues si, la realidad, esa terca vaina que estos aburguesados socialistas se empeñan en olvidar, es que el que siembra tempestades no puede esperar verdes y tranquilos campos como cosecha. Fue este sábado, ciertamente llovió en nuestra ciudad más de 7 horas continuas, tiempo más que suficiente para que las autoridades, de todo rango y alcance, se activaran, pero que va, brillaban por su ausencia, es que la indiferencia de quienes forman parte de este régimen, en cualquiera de sus niveles, solo se les compara con el cinismo con el que actúan, uno que otro saludo a la bandera, pero acciones adecuadas para los eventos, en lo absoluto.
Las imágenes y las notas periodísticas hablan por sí solas, frente a puerta 7, o lo que es lo mismo, Bolipuertos, el domingo lo que había era barro y agua de más de un metro de altura, el centro de la ciudad y el casco histórico sufrían iguales consecuencias, diferentes sectores corrían pareja suerte, la ciudad de “la gestión sin límite” desnudaba la verdadera realidad de un gobierno lleno de puro papelillo y serpentinas, que se dedicó, durante más de 7 años, a llenar las vidrieras de los medios de comunicación, con escenarios de cartón y luces de neón, falsedad total. Es tan así que el lunes la cosa no había cambiado mucho, ya sin lluvia desde más de 36 horas, la ciudad sede del principal puerto de Venezuela, bendecida con más de 16 kilómetros de bellas y abandonadas playas, seguía sumida en el caos y el desorden de charco y basura, la gente pedía a gritos que se les sacara el agua, que había entrado y permanecido en sus casas desde el sábado y todavía seguía allí, ¿ustedes se imaginan esto?, una lluvia fuerte, si como no, pero que ceso y que luego de dos días, las calles continúan anegadas y colapsadas de agua. Dios nos libre de un embate más fuerte de la naturaleza.
Puerto Cabello es lamentablemente una muestra del grado de destrucción, al que nos ha llevado este nefasto proceso, hoy convertido en una vulgar y peligrosa dictadura de nuevo cuño, cada día que pasen en el poder, profundizan aún más nuestras desgracias, han arruinado todas y cada una de las estructuras de este país, corrompido escandalosamente todo lo que han tocado y desintegrado lo mucho o poco que habíamos avanzado como ciudadanos, se han convertido en la peor plaga que hubiese asolado estas tierras del sur de América.
Lacoba, una vez aventajado pupilo del invisible de Carabobo, ha sido muy bueno vendiendo ilusiones, gano dos elecciones seguidas, al principio paso la escoba, puso unos semáforos y pinto unas aceras, en una ciudad abandonada, hizo unas canchas, dejo un monstruo rojo en pleno centro, compro algunas lealtades y luego dejo el pelero, solo él sabe si es verdad o mentira la causa de su renuncia, lo cierto, lo palpable es el desastre de obra que dejado atrás, esa realidad que sale luego de que se apaguen las luces del espectáculo, porque eso fue ciertamente su gestión, un circo al que se le acabaron los trucos, porque se le acabaron los reales.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Los moderados de la MUD

El espantoso estado de cosas en que ha postrado este régimen a nuestra Venezuela, no ha dejado ningún hueso sano, no hay sector, área o grupo que no haya sido tocado por el largo y dañino brazo de este proceso de ruina, tanto colectivamente como individualmente, hemos visto como hoy somos más egoístas, más envidiosos y mucho, pero mucho menos tolerantes, no es una generalización caprichosa, es una realidad necesaria reconocerla para desde las reservas morales, familiares, honestas y democráticas que nos quedan, poder avanzar.
Los moderados de la alianza opositora, han convenido en firmar un acuerdo, que en absoluto recoge el verdadero y real sentir de las inmensas mayorías de los venezolanos, simplemente la gente lo único que pide a gritos en la calle, es que se vaya de una vez por todas este régimen nefasto y corrupto, prefieren una vía pacifica, constitucional y electoral, pero ojo, la paciencia también tiene un límite, no les interesa eventos de gobernadores o alcaldes, tampoco le paran mucho a los temas de la aberrante actuación del TSJ, a la entrega total del CNE o a las imposiciones a la Asamblea Nacional para que esta, junto a los diputados que allí convergen, terminen siendo un convidado de piedra, incluso, profundamente lamentable pero cierto, no están mayoritariamente sensibilizados con la brutal persecución política y los ilegales e inhumanos, encarcelamientos de cientos de jóvenes y opositores al gobierno.
Quienes nos hemos opuesto a “este” dialogo, no al dialogo, como manipuladoramente los moderados y su equipo de columnistas, escritores y opinadores, quieren hacer ver a la opinión pública, no terminan de conectarse con el sentir de los de abajo, de los que padecen a diario los más duros embates de una crisis, que sencillamente les destruyo el presente y le oscureció el futuro, es que el hambre, la miseria y la vida no puede darse el lujo de esperar, tu puedes sacrificarte por los tuyos, por tus hijos, pero solo si sientes que la dedicación a ese fin, tiene un objetivo claro y esperanzador para ellos, de resto, es inmolarse por nada.
Lo triste es que el debate de ideas, al que supuestamente estamos más que dispuestos quienes nos hacemos llamar demócratas, ha sido sustituido por mentiras, manipulaciones, descalificaciones y una buena dosis de insultos de personajes como Paulina Gamus o Kiko Bautista, quienes en un arrebato de sinceridad, han escupido desprecios y agravios a quienes han osado oponerse a “este” dialogo, como es verdad, que se confirma que la autocracia no tiene color y puede provenir hasta de lugares y personas menos pensados.
Es mentira que quienes nos oponemos a este circo simplemente proponemos “ir a Miraflores” y el gobierno cae, barbaros esta gente, no la piensa para el embuste, lo que si proponemos es una agenda de protestas cívicas y constitucionales, que por sí mismas son pacíficas, nosotros no tenemos el monopolio de las armas ni hemos organizado colectivos delincuenciales, creemos y asumimos la lucha ciudadana en todos los frentes y la defensa de la constitución por parte de la Asamblea, como mecanismos importantes para seguir avanzando hacia el cambio del régimen.
Somos un contingente humano que ha estado en la calle, en los centros de votación defendiendo nuestros votos, movilizando a todo el que se pueda en cada evento electoral, pero también opinando, argumentado y enriqueciendo el debate con propuestas sociales, económicas y políticas, no se si no llenamos un autobús, como dijo uno de estos “moderados”, pero a mí me encantaría compartirlo con mujeres como María Corina Machado o Vestalia Sampedro, hombres como Antonio Ledezma, Henrique Salas Römer o un Enrique Aristeguieta Gramcko, con quienes puedes disentir, pero nunca menospreciar su aporte a esta lucha de 18 años frente a esta dictadura.
Aquí vale preguntarle a los moderados si “este” dialogo va también, si solo es cuestión de tiempo para ver resultados concretos, ¿Por qué vamos a recoger firmas para “pedir” una salida electoral?, ¿es que acaso la cosa no es tan buena en esas mesas?, o será que no le quieren anunciar al país que los arreglos ya está cocinados y eso solo incluyen, un 3 a 2 en el CNE, un 7 a 7 y un “potable” en el TSJ, y solo elecciones regionales el primer semestre del 2017 y municipales en septiembre del mismo año, ¿les pregunto, esto cubre sus expectativas? Si es así lo felicito, sino lo invito a seguir la lucha amigo, porque el joropo hace rato que está sonando y si queremos cambiar esto, no basta rezar, hay que dejar de ser pendejos, ya cachicamo se cansó de trabajar pa´lapa.

martes, 1 de noviembre de 2016

La Guerra, la Paz. ¿Y Venezuela?

En tiempos cruciales, algunos tratan en nuestro país de colocarnos frente a la falsa dicotomía de que o dialogamos ya, o nos matamos, por un lado, desde el poder usan y abusan de toda la fuerza del Estado para obligarnos a sentarnos en una mesa, muy asimétrica por cierto, de no hacerlo, según ellos, quedaría demostrado ante la opinión publica nuestro supuesto talante golpista, del otro lado hay de todo, desde quienes ciertamente tienen la buena intención, hasta quienes desde hace mucho tiempo vienen demostrando con sus palabras y hechos, hacia donde están sus reales intenciones, que no son precisamente el interés de Venezuela.
La paz, esa palabra mágica ante la cual nadie debe oponerse, el problema es que ha sido vilmente manipulada por años y años, ejemplos de que desde brutales dictadores hasta verdaderos santos la han usado, es historia, la guerra por otro lado, de inmediato produce animadversión en la gran mayoría de los seres humanos, nadie, en su sano juicio, debería apostar por una matanza para poder dirimir sus diferencias, la cuestión aquí, es que el planteamiento en nuestro caso, es inmensamente manido, la intención es que aceptemos sin chistar, de que quienes nos oponemos a este circo “marxista” simplemente nos oponemos a la paz.
La Constitución es la principal arma de quienes ratificamos que no existen condiciones para un dialogo honesto, en igualdad de condiciones, pragmático y que nos conduzca a efectos palpables para la gran mayoría de los venezolanos, por el contrario, lo que ahora está planteado es darle nuevo oxígenos a él régimen para que continúe este cuento. Estados Unidos, España y El Vaticano, quienes fungen como mediadores, tienen sus propios intereses que defender, intereses, que no obligatoriamente coinciden con la real urgencia de los venezolanos, si bien tienen diferencias con el actual gobierno, no es menos cierto que procuran alargar esta agonía lo más que se pueda, quieren un cambio gradual, donde el chavismo conserve cuotas de poder y tengan garantías de no terminar presos, así de simple y así de complejo es nuestra situación.
Aquí el planteamiento central no es entre la guerra y la paz, es, que es, lo que más nos conviene a nosotros, a los venezolanos, y como conseguirlo, y luego de desoladores 18 años de un proceso que ha arruinado, postrado y arrasado a un país, no existe otra opción que el cambio de este modelo anacrónico y autocrático, es aplicar en cada uno de sus puntos nuestra Constitución, es obligar mediante la presión popular a que el régimen se siente a negociar, su salida, de la manera más ordenada posible y donde cada quien asuma su responsabilidad por sus actos, aquí no puede haber impunidad generalizada ni condena anticipada, a Venezuela hay que restituirle el orden constitucional en cada una de sus instituciones.
Este estado de cosas sencillamente no puede continuar, buscar mediante trampas diplomáticas extenderlo, es además de impropio, brutalmente grosero con millones de venezolanos a quienes nos han secuestrado nuestro presente y empeñado nuestro futuro, quienes padecemos a diario como se nos va la vida sin que podamos hacer nada, queremos una paz real, basada en términos adecuados para poder avanzar sin complejos ni triquiñuelas, lo repito una y mil veces, en nuestra Constitución están todas las salidas posibles y dentro de nuestro marco legal para salir de esta pesadilla, aquí no vamos a cambiar todo para no cambiar nada, basta ya de tantos intereses bastardos, es hora de que logremos empinarnos, para tratar en algún momento pasar de un país de habitantes, a un país de ciudadanos.
Dejemos de vernos en el espejo, miremos bien hacia adelante para buscar la nación que queremos para nuestro hijos y nietos, que hable la calle a lo ancho y largo del país, que se sienta la voz de millones de quienes no pueden expresarse y cuyo anhelo más sentido no se encuentra representado en ninguna de esas fulanas mesas, porque día a día tiene que batallar un guerra real para sobrevivir, para comer, para no enfermar, para intentar que llegue la noche y no lo vuelva a arropar la impotencia, la rabia y la desesperanza.
No es entre la Guerra y la Paz, es Venezuela.

sábado, 29 de octubre de 2016

#Venezuela : Soberanía o Capitulación.

Existe un sentimiento que cada día cobra más fuerza, se ha venido manifestando de diversas formas desde hace un buen tiempo, sin embargo, es desde la marcha del 1S, que se ha incrementado exponencialmente: Cuando parece que estamos más cerca de lograr el quiebre del régimen, salta un “sorpresa” que lo frena, un anuncio que lo para o un “dialogo que lo adormece. Les puedo asegurar que nada de esto es casual y solo si no logramos entender, interiorizar y presionar para que el rumbo sea el cambio real, el que la gran mayoría procura y el que todos aspiramos, nos esperan decepciones profundas sobre los próximos acontecimientos.
Me voy a los hechos, no quiero distraerme en consideraciones, esas se las dejo a ustedes, luego de la jugada que anulo la recolección del 20% de voluntades para el Referéndum, la alianza opositora dio una adecuada muestra de cohesión y de contundencia, para procurar un desenlace constitucional a esta profunda crisis, pero casi de inmediato, y según a espaldas de varios, se anunció el inicio de un gran acuerdo nacional para un dialogo, se armó el zafarrancho, que si tú, que si yo, que si el otro, al final “aparentemente” se retomó la línea inicial, se salió nuevamente a la calle y se acordó la ruta de un paro cívico, un juicio político y una marcha a Miraflores. Ah, pero sorpresa, ahora de nuevo sale el dialogo, en Margarita, en Caracas, donde sea, con los mismos del lunes, con casi todos diciendo, que bueno, aquí está el Vaticano, que hablemos, total la lucha sigue, que si el chicle y caminar, al final van y con una agenda que solo ellos conocen, azucaa mi pueblo.
Aquí quiero pararme, debemos tener clarito que este minestrón socialista fue un proyecto continental, con hondas repercusiones en Cuba que, sin los petrodólares venezolanos, todavía hoy en día, simplemente colapsaría, ¿Creen ustedes de verdad, que Zapatero y compañía actúan por su cuenta? Los gringos, el Vaticano y las democracias europeas pueden, y tienen grandes diferencias, pero coinciden todas en la “Realpolitik”. Estados Unidos no va a permitir un nuevo Marielito y nuestros vecinos están seriamente preocupados que aquí todo se vaya al demonio, y la crisis venezolana adquiera niveles catastróficos, por eso convergen sus intereses, por eso presionan para que se dé un cambio gradual, por eso las idas y venidas de la oposición, que el resto de los mortales en Venezuela no entendemos.
A la corrupta, básica y prehistórica cúpula del régimen le sabe a ñoña este país, pero reconocen, que están hasta los tuétanos de delitos en extremos graves y no quieren terminar como otros que ya conocemos, por eso abusan, gritan, reprimen y amenazan a diario, es su manera de indicar que, o se hacen las cosas con las condiciones que ellos están pidiendo, o que todos se atengan a las consecuencias, no le busquemos más vueltas, por vulgar y elemental que parezca, a esto es a lo que nos enfrentamos, somos nosotros lo que debemos decidir el futuro que anhelamos, no es Madrid, ni Roma, ni Washington.
Se los dije al principio, que les coloco los hechos, siempre se ha demostrado, que puedes hacerte el loco un rato frente a una realidad que no quieres ver, incluso, en algunas ocasiones logran correr la arruga, aquí tenemos 18 años en este drama, que ha comenzado a convertirse en una tragedia nacional, cambiar todo para no cambiar nada, nos conducirá sin lugar a dudas a años de inestabilidad y crisis cada vez peores, quienes han postrado a este país, lo han sumido en este hueco infernal, arruinando el presente y el porvenir de todos, no pueden quedar impunes, mucho menos pretender seguir controlando cuotas de poder por capitulaciones indecorosas, les toca ser juzgados, ahora si, por el veredicto popular, en estricto apego a las leyes y a nuestra Constitución.
Toca a cada uno de nosotros ejercer el poder ciudadano, a no dejarnos llevar por nada ni por nadie a escenarios que lamentaremos por mucho tiempo, debemos presionar a quienes dirigen este proceso a tener claridad, honestidad y que entiendan de una vez por todas que buscamos un cambio de modelo, no un cambio de gobierno. Devolverle a Venezuela la democracia y la libertad en el marco constitucional.

lunes, 17 de octubre de 2016

Enfermos y entrampados.

Hace poco recibí la llamada de un gran amigo, le había enviado uno de mis artículos y me preguntaba: ¡¡Si valía la pena leerlo!! Me quede en una pieza, le dije que me explicara, porque ciertamente no entendía, total con no abrir el enlace era suficiente, un tanto alterado me indicaba que estaba cansado de tanta critica, de que todo fueran cosas malas y que él había estado ese fin de semana, con un “inversionista” al que todo le parecía maravilloso y estaba dispuesto a apostarlo todo por Venezuela, para hacer corto el cuento, al final lo felicite a él y a su amigo por tantas cosas buenas y me comprometí a no molestarlo más con tanta realidad, total cada quien asume la crisis a su manera y con sus herramientas.
Me fui a caminar, quería reflexionar un poco sobre todo este pandemónium, en el camino me fui consiguiendo con otros amigos, todos con su lamento diario de lo que atravesamos, algunos con mucha desesperación y cansancio, otros con una rabia que los hacían tener las posturas más radicales posibles, varios con una peligrosa resignación ante lo aparentemente imposible de cambiar y en la ruta, colas en un chino para comprar un kilo de harina pan y otro de pasta, niños y adultos como hormigas en las filas para comprar pan pidiendo lo que sea, a las puertas de las farmacias personas desencajadas por la medicina que no hay, decidí entonces terminar el recorrido, ya era suficiente de tanto Disney World por ese día.
Claro que existe una Venezuela que todavía se rebela ante tanta miseria, que lucha a diario por mantener la cordura y la sanidad mental, que intenta conseguir aperturas para lograr sonreír y poder tener espacios de disfrute, que abraza a los suyos en procura de ratos entre la familia y los amigos, pero que al mismo tiempo, entiende la gravedad de lo que estamos pasando y de la necesidad de asumir el compromiso, de buscar salidas constitucionales y democráticas, antes de que a todo esto se lo lleve el diablo y aunque algunos no lo crean, terminemos en situaciones mucho peores que esta.
Estamos frente a un régimen enfermo de poder, para quienes las palabras democracia, libertad, derechos solo son usadas para justificar su supuesta verdad histórica, lo demás para ellos, es paja, rebelión y conspiración, su vocabulario y acciones ratifican su enorme desprecio por lo que en apariencia defienden, violan impúdicamente la Constitución pero se desgarran las vestiduras acusando a los demás de eso, inventan delitos, arman expedientes ficticios, inutilizan a la Asamblea Nacional, despachan alcaldes incomodos, en definitiva hacen lo que les da la gana, cuando y como quieren, el único marco que respetan, es cualquiera que les permita mantenerse gobernando a como sea.
Y lucimos entrampados, a la direccionalidad política de la alternativa democrática, le hace falta una buena dosis de humildad, de cohesión orgánica y de sentido de Estado, necesitan tener respeto por quienes pensamos diferente, realizando reales y verdaderos procesos de inclusión a la toma de decisiones, no esas fotos de algunos, que solo quedan para las redes, pero también requieren de practicar conexión interna en serio, sin que unos pocos siempre avasallen a los demás y finalmente responsabilidad de tener un programa, unas bases para iniciar cambios estructurales en el país y no esa suerte de comparsa de candidatos a gobernadores y alcaldes, totalmente divorciada de la realidad actual.
Queremos recuperar nuestro derecho a la vida, a que cada quien disfrute y decida lo que más le conviene, que tu trabajo te permita tener una existencia decente, a la posibilidad de soñar con mejores tiempos, a que los políticos salgan de los espacios en donde nunca debieron estar, pero primero debemos salir de este profundo hueco, sanarnos de esta enfermedad y definir con criterio y seriedad como avanzar ante este entrampamiento, así de sencillo.