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jueves, 14 de septiembre de 2017

Basta de mentiras


            El régimen ya gano las regionales.

Me había prometido no volver a tocar el manido y manipulador tema de la votación, no elección, que planteo el régimen a la MUD, y que una buena parte de esta, salió presurosa a cogerle el peine.

Y lo digo con toda sinceridad, porque ciertamente la trama, pensaba yo, ya estaba más que discutida, ventilada y sobrepasada, para quienes hemos mantenido una firme y argumentada convicción de no acudir a dicha cita, sin embargo, del otro lado en lugar de dedicarse a ver como convencen a la gran mayoría de venezolanos de asistir a “demostrar que somos mayoría”, ocupan sus fuerzas, sus laboratorios, sus opinadores, sus medios de comunicación y hasta ciertas y penosas figuras públicas, a vilipendiar, chantajear  y a ubicarnos como enemigos de los verdaderos demócratas, ellos por supuesto, a quienes hemos “osado” opinar de manera diferente, incluso, me imagino que adelantándose a su propio desastre, ya nos endosan como únicos culpables de una eventual derrota por nuestra abstención. ¡Madre mía!, tamaña fuerza nos endilgan.

Quiero ser claro y directo: Ya el régimen gano, y se lo demostrare sencillito, en primer lugar su objetivo fundamental era, es y será, hasta que le sirva para algo, darse un baño de legitimidad formal, con su participación en las fraudulentas regionales, se está reconociendo directa y públicamente a la mal llamada Asamblea Nacional Constituyente, ya que todos los poderes del Estado, incluyendo al CNE, lo hicieron, aquí trampas y excusas leguleyas no sirven para nada, lo tangible, lo duro, es que todos y cada uno de los candidatos y organizaciones políticas ya se supeditan a este monstruoso timo gubernamental, el que tenga ojos que vea.

Luego está el bendito ritornelo de los “espacios”, si tanto les preocupa no ceder asientos, ¿Por qué no se aceptó las regionales que el régimen planteo en febrero?, cuanto dolor y sufrimiento nos hubiésemos ahorrado, y aquí no hay manipulación posible, para eso cualquiera puede buscar en Google, o algún otro buscador de su preferencia, si lo que estoy diciendo es mentira, busquen, si no lo borraron, las líneas de tiempo de los connotados dirigentes que hoy hablan de los espacios, como si fueran una especie de tótem sagrado, cinismo al mismo nivel de quienes se suponen son totalmente diferentes, y ojo yo no pretendo ser una figura pura y santa, pero coño, la política debe tener un nivel de transparencia y honestidad, si en serio queremos cambiar y trabajar en pro de los mejores y más nobles ideales.

En tercer lugar, ¿Por qué no fuimos a la constituyente?, si con nuestros testigos, miembros de mesa y el resto de ese noble ejercito de venezolanos que hemos, lo digo en primera persona, participado sin descanso en todos y cada uno de los innumerables eventos electorales que este régimen ha convocado, hubiésemos garantizado que no iba a ver fraude, incluso, si ellos fueron realmente menos de 3 millones que votaron y nosotros más de 7 en nuestro plebiscito del 16J, aunque sus votos se contaron por dos, ¡la paliza era inmensa!, ah pero no podíamos participar, de acuerdo a nuestros próceres de la participación electoral a como sea, eso estaba viciado y nosotros, nunca, nunca podríamos haberlo convalidado. Eso está muy bien, solo que hay un pequeño detalle, el señor Manuel Rosales, no yo por si acaso, declaro en vivo y en directo en un programa meridiano de Globovisión: “que la ANC iba a estar limitada según el acuerdo por un congresillo que se iba a nombrar de 30 personas, 15 de la Asamblea Nacional y 15 de la Asamblea Constituyente. “Eso iba a ser dos días antes del 30 y dos terceras partes decidían; se iba a sacar la AN del desacato y se iban a liberar los presos políticos; se iba a instalar la comisión de la verdad con partes iguales para los casos más complicados”, ¿Cómo es que es la cosa?, a confesión de partes, relevo de pruebas amigos y no tan amigos.

Así las cosas, la MUD electoral realizo sus primarias, entre denuncias de fraude, asaltos a centros de votación, desconocimiento de resultados y presentación de los mismos de madrugada y otros con más de 48 después de haber culminado; con una participación real de alrededor del millón de electores, nada despreciable, y a eso se le podría sumar unos miles más de los Estados donde hubo consenso, estos fueron los duros de la MUD, de tal forma que en lo absoluto puede endilgarse esta coalición la hegemonía de nada en Venezuela, como franquicia ha tenido relativo éxito hasta ahora, pero definitivamente se le perdió el camino, lamentablemente las ambiciones de puestos, no de espacios, gano terreno e impuso su agenda.

La convalidación del régimen y su fraudulenta Constituyente, ya se realizó, el primario objetivo se cumplió para ellos, ahora se dedican a minimizar los daños, pero eso no les mueve el piso, no tiene grandes problemas con perder las regionales, ese pastel no les mortifica, lograron que algunos sigan la música que se les está tocando, así que basta de mentiras, quienes hemos mantenido que es un entrega lo que se está haciendo, hemos manifestó una y otra vez cual es la ruta a seguir, es posible que la falta de coordinación genere la idea de que no tenemos propuesta, nos toca entonces aglutinarlo y que Venezuela sienta en profundidad, que si existe una alternativa diferente a este régimen dictatorial, corrupto, asesino y hambreador, pero también distinta a quienes hacen de la política un juego de poder donde sus intereses y ambiciones están por encima de todo.


Eduardo Sanchez @UNQUIJOTE

jueves, 3 de agosto de 2017

Venezuela....Si yo pudiera.

Escrito con un amor rabioso.




Si yo pudiera devolverte esa alegría que perdiste hace tantos años, cuando muchos hasta desperdiciábamos todo ese amor que nos dabas, una buena cantidad éramos felices y no lo sabíamos.

Si yo pudiera recorrer de nuevo todos tus caminos y rescatar a quienes en muchas oportunidades dejamos atrás, porque se daba por hecho que estaban bien, cuando en realidad sufrían y padecían.

Es que había cosas importantes que corregir, era necesario cambiar, si, cambiar mi Venezuela, pero para mejor, no por venganza, en lo absoluto por resentimientos, lo podrido era necesario quitarlo, por amor, no por odio.

Si yo pudiera enderezar mis errores,  ver la realidad de tus heridas, de tu voz que gritaba en silencio, de tus venas que empezaban a sangrar.

Si yo hubiese podido frenar la locura que apenas empezaba y que como río enceguecido fue tomando cada espacio de tu geografía.

Si yo pudiera decir hoy: ¡Basta ya!, que se detenga este ejercicio criminal que aniquila, mata y encima, utiliza el amor para esconder sus miserables acciones.

Si yo pudiera estar cada minuto, cada hora, cada día a tu lado para defenderte, para quererte, para amarte a lo largo y ancho de todos tus rincones.

Que no exista temor en mis manos, ni temblor en mi voz que me impida darte todo lo que te mereces, mi Venezuela.

Si yo pudiera execrar a los que te violan, te maltratan, te someten y encima pretenden que te arrodilles frente a ellos.

Pero también a quienes se maquillan, se polvorean, se disfrazan y procuran enamorarte con colores diferentes.

Si yo pudiera lograr que todos viesen el velo que encubre tanta traición, tanto negocio, tanto menosprecio por ti, porque mire que te lo he dicho una y mil veces, publicado hasta el cansancio.

Se sorprendería el mundo entero de tantos juegos de hambre por tu nombre, por tus venas y por tus incontables riquezas que crecen en tu interior.

Si yo pudiera lograr que advirtieras que vivimos tiempos cruciales, que los políticos de bolsillo, del bando que sea, no les importas, para ellos eres un negocio, un tatuaje circunstancial.

Si yo pudiera encauzar a la gigantesca mayoría de tus sentimientos, que por millones vociferan a todo pulmón: ¡Que se vayan ya!

Que no queremos arlequines, payasos, ni maromeros, que dentro de nuestras entrañas solo anhelamos la fuerza de la honestidad, el impulso de la verdad y el poder de la autenticidad.

Si yo pudiera convocarte, manifestarte y lograr que tus millones de células salieran prestas a defenderte a capa y espada, por tu dignidad, por tu libertad, por tus hijos.

Porque como me duele cada vez que recuerdo tantas muertes, tanta sangre, tanto dolor a manos de desalmados sin escrúpulos, ni moral.

No puedo, entonces callar, es imposible no gritar por la democracia, de manera plena y total.

No me pidas que me conforme, que pacte, me acomode y simplemente te deje a merced de sanguinarios y entreguistas.

Si yo pudiera Venezuela, te enseñaría por donde van las cosas, te ayudaría a que vieras con claridad quienes insisten en destruirte, quienes dicen defenderte pero no lo hacen y quienes en realidad estamos dispuestos a darlo todo por ti.

Somos millones, silenciosos, pequeños cada uno de nosotros, pero gigantes si logramos unirnos.

Claro que quiero mi Venezuela, que seas otra, que no te parezcas en nada a esta camisa de fuerza que te quieren terminar de imponer, pero que tampoco tengas nada que ver con disfraces del pasado.

Eres joven, altiva, decidida y con millones de hijos que quieren defenderte, nada ni nadie podrá frenar tu futuro, pueden, si los dejamos, alargar la agonía de todo lo viejo que se muere, pero nunca lograran impedir tu triunfo.

Si yo pudiera mi Venezuela, te citaría para mañana, en el mismo lugar, a la misma hora, con todos tus hijos para amarte y luchar, para lograr sacudirte de alimañas y criminales, pero también de zorros y camaleones.

viernes, 7 de octubre de 2016

Derecho a la vida

Son muchísimas las consecuencias de estos catastróficos 18 años de “proceso revolucionario”, una gran parte de estas, las vivimos todos los días, otras por el contrario no las reconocemos, la dramática forma en la que tratamos de sobrevivir, hace que perdamos las perspectivas de lo transcendental por encima de lo urgente, y no es para menos, la lucha por el pan diario, por la imperiosa medicina o por llegar vivos al final de la jornada, ocupa prácticamente todo nuestro espacio, no queda fuerza, ni física ni mental para procurar más, son tiempos de respirar, de vaina.
Siento que vivimos un profundo quiebre, de nuestros valores, de nuestra forma de vida, de la manera como se ha ido desmembrando la familia venezolana dentro de una sociedad cada vez más caótica, individualista y tremendamente oportunista, pero también existe un divorcio enorme entre la gran mayoría de quienes habitamos este país y la clase política en general, hoy el oficialismo ha quedado reducido a los tradicionales revanchistas de izquierda, a los enchufados, a la elite boliburguesa y a una masa tristemente aprovechada por su ignorancia, su irresponsabilidad en tratar de buscar salidas a esta honda crisis, solo es comparada con su criminal insistencia en llevarnos a callejones sin salida, cuyas consecuencias pagaríamos por muchos años en Venezuela.
Los demócratas, o quienes dicen serlos, tampoco escapan a esta ruptura ante la realidad, frente a los escenarios que se vienen planteando, en lugar de privilegiar el acompañamiento y la lucha social como agenda fundamental, se escogió una ruta exclusivamente política, lo que ha pasado es que el régimen en su infinito empeño de conservar el poder, ha logrado que a pesar de los errores cometidos por la alternativa democrática, cada día la gente en su desesperación, simplemente, esté dispuesta a salir de esto con quien considere puede hacerlo, el Marketing político ciertamente ha sido exitoso, pero ese posicionamiento no es ni definitivo ni al final garantiza un cambio real.
Yo ahora voy por mas, ya ni siquiera es un tema de crisis social, nuestra realidad es mucho más simple y al mismo tiempo mucho más humana, vivimos el drama de procurar y lograr el derecho más básico de todo ser humano, el derecho a la vida. Vida que nos roban en cada esquina, en cualquier rincón o cualquier carretera, a la hora que sea y el día que sea, dentro de la casa, en una iglesia o en una licorería, jugando o trabajando, no tenemos espacios en los que medianamente nos sintamos más o menos seguros, deambulamos por un país cargados miedos y con el temor constante de ser arrancados de esta tierra en un segundo, sin estar caminando por zonas de guerra.
El tema final no se resuelve con un “Maduro Renuncia” o un vete ya, pero tampoco con un referéndum revocatorio, aquí lo que nos jugamos es nuestro derecho a la vida, no solo a la básica, a la física, también a la calidad, la de la mejor educación, la de la cultura, la de la convivencia, es intentar cambiar este nefasto modelo por medio de la lucha social, a través del escenario político que establezca una clara agenda que contemple las bases para un gran acuerdo nacional, un gobierno de transición y una asamblea constituyente. Ninguna acción a corto plazo resolverá la espantosa crisis estructural que atravesamos, o nos ponemos de acuerdo para lograr cambios reales y duraderos en el tiempo o por mucho tiempo seguiremos imbuidos en continuas y cíclicas inestabilidades sociales, políticas y económicas.

miércoles, 6 de abril de 2016

#Venezuela "Un país inviable"

Nada es suficiente para la revolución venezolana, fueron avanzando sin prisa pero sin pausa, hasta convertirnos en un Estado Forajido, destruyeron el poco o mucho entramado social que existía en Venezuela, arrasaron con la institucionalidad y convirtieron a los entes del Estado en simples apéndices de los designios que dictaba su bendito proceso, en nombre de un manoseado poder popular, fueron cercando a toda la sociedad, hasta convertirla en grupo de individuos rabiosos, pero profundamente aterrorizados por el poder.
Siguieron adelante y lograron llevarnos hacia la consolidación de un Estado Fallido, donde somos verdaderos campeones de la corrupción y la criminalidad, acompañados de una espeluznante degradación social, moral y económica jamás vista en nuestro país, donde el monopolio en el uso legítimo de la fuerza, ha dado paso a una completa fragmentación de un Estado incapaz de garantizar la seguridad de sus habitantes, mucho menos suministrar los más elementales servicios básicos.
Ahora la encrucijada nacional parece habernos conseguido estacionados en una pavorosa parálisis de soluciones, desde el régimen solo vemos palabras y actuaciones repetitivas y trasnochadas para salir de la crisis, no solo se ha perdido el sentido común, sino que definitivamente se ha instaurado en los más altos jerarcas del oficialismo, la convicción de practicarnos el Harakiri a todos los venezolanos como alternativa, la penosa y visible ruina colectiva no tiene ningún efecto entre quienes hasta ahora parecen gobernar, se consolida el convencimiento que si caigo, me llevare conmigo a todo el país, ya no les importa un carajo nada, hoy más que nunca su machacado y difusamente divulgado amor por la patria, suena más hueco y vacío que nunca, es que sencillamente ninguna vez fue sincero tamaña mentira.
Ah, pero del otro lado de la acera la cosa tampoco pinta bien, la manida unidad ha quedado para las fotos, algunas, y dentro de los predios de los locales donde se hacen reuniones de juntos pero no revueltos, el campeonato de egos y agendas personales marcan la pauta, una buena cantidad de diputados ya andan en campañas para gobernadores y alcaldes, ¡Barbaros!, no hay respeto por los más de 7 millones de venezolanos que les dieron un mandato claro y contundente: los elegimos para que buscaran soluciones, exploraran diálogos y procuraran alternativas reales, honestas y sinceras. Nada de eso se ha hecho, inmersos en sus propias aspiraciones cada quien procura estar de primero en hasta ahora no sé qué cosa, se ha perdido hasta la gallardía de la verdad.
Estemos claros, bajo este modelo, con estas instituciones y dentro de estos parámetros somos un país inviable, aquí no se trata de revocar, enmendar o que renuncie un Presidente y que por arte de magia se solucionen las cosas, ni siquiera seria el comienzo, nadie podrá hacer mucho, preso dentro de unas fuerzas armadas corrompidas hasta los tuétanos, con unos poderes dispuestos a joder hasta el final y varios socios cooperantes disfrazados de demócratas ayudando en la fiesta, insistir en vender lo anterior porque supuestamente es ¡¿más rápido!?, es una histórica irresponsabilidad, que de darse, pagaremos todos juntos, la inestabilidad se profundizara y tendremos que pasar duros años intentando sobrevivir a esto.
Lo ratifico, por si quedo alguna duda en mi anterior artículo, la situación actual amerita desprendimientos en serio, no selfies ni poses de estudio, los tiempos por venir van a ser indudablemente duros y para poder afrontarlos con éxito y tener la convicción de que los sacrificios valdrán la pena, se requiere de activar un poder Constituyente que nos retome al sendero de la democracia y la libertad, pero que a su vez, genere la esperanza real y palpable, de que podremos construir un país viable, donde podamos desarrollarnos como seres humanos, tener una adecuada calidad de vida y convertirnos en algún momento, de habitantes de una tierra, a ciudadanos de un país.

martes, 15 de marzo de 2016

#Venezuela "La Constituyente"

Cada vez surgen más preguntas que respuestas, por donde asomemos el rostro la aprensión, el cansancio y la violencia llevan la delantera, nuestra proverbial fama de país lleno de habitantes felices y parranderos, ha quedado sencillamente, para las notas folclóricas que rellenan la autopista global de la información y mira que todavía intentamos por todos los medios que disponemos salvar la sonrisa, pero la monstruosa realidad que vivimos nos recuerda en cada estallido lo profundo de donde estamos, la cultura de la muerte a dado paso, a la muerte como cultura, en algún lugar nos perdimos.
Estamos intoxicados hasta los tuétanos de malas noticias, no por algún plan maquiavélico de nadie, sino porque lo cotidiano, lo del día a día, lo que vivimos cada vez que salimos de nuestra casas, se convierte en una extensión del terror de haber pasado la noche rezando, primero por haber llegado sanos, después porque nadie intento meterse y finalmente porque a ninguno de nuestros seres queridos lo hayan matado, es que esta Venezuela profundamente deshumanizada, no necesita que nadie nos las cuente.
Y que nadie hable de profeta del desastre, ni de pesimista por naturaleza, como me gustaría hablar de otra realidad de país, de cosas que aunque conlleven problemas, tengan mucho más de alegría y regocijo, pero simplemente no es así, atravesamos, quienes ocupamos esta franja de tierra, una de nuestras peores etapas como país y como seres humanos, el léxico cotidiano está repleto de violencia, secuestro, ajusticiamiento, linchamiento, saqueos y eventualmente el descuartizamiento de nuestros valores, la enfermedad como sociedad es real, no pertenece a ninguna novela, de nada vale voltear hacia otro lado, está siempre te alcanzara, o resolvemos esto de raíz o nos seguimos hundiendo en una oscura y larga crisis social.
Adicionalmente las salidas constitucionales que se anunciaron no pasaran como dicen los chavistas, la renuncia dependería de una ola de movilizaciones populares de verdad, no de movimientos de redes sociales y por lo que hemos visto hasta ahora, a pesar de la brutal crisis, muy pobres han sido las manifestaciones de calle, en cuanto a la enmienda y al revocatorio ninguna pasara el TSJ, caerán en trampas dilatorias para hacerlas inviables y es que ninguna de las tres vías propuestas desde la alternativa democrática ataca el problema de fondo, aquí nada se resuelve con la salida de una persona, prometerle a los venezolanos que con la ida de Maduro se soluciona la cosa, es irresponsable y falso, en el mejor de los casos transitaríamos una continua inestabilidad política, social y económica dolorosa y de consecuencias inimaginables para todos.
Es la Constituyente el verdadero camino para iniciar la salvación de Venezuela, insistir con parches y medidas populistas, tan solo extenderá nuestro sufrimiento, el daño a la sociedad en general no se resuelve con decretos, se soluciona con un cambio radical de todas las instituciones del Estado, necesitamos un nuevo pacto social que empiece a resolver desde abajo el quiebre institucional, recupere los valores de honestidad, trabajo y democracia, procure la unión de los venezolanos de bien, genere la recomposición de todos como colectivo y avance sin dilaciones hacia un futuro real, participativo y de innegables sentidos de ética y moral ciudadana.