sábado, 29 de octubre de 2016

#Venezuela : Soberanía o Capitulación.

Existe un sentimiento que cada día cobra más fuerza, se ha venido manifestando de diversas formas desde hace un buen tiempo, sin embargo, es desde la marcha del 1S, que se ha incrementado exponencialmente: Cuando parece que estamos más cerca de lograr el quiebre del régimen, salta un “sorpresa” que lo frena, un anuncio que lo para o un “dialogo que lo adormece. Les puedo asegurar que nada de esto es casual y solo si no logramos entender, interiorizar y presionar para que el rumbo sea el cambio real, el que la gran mayoría procura y el que todos aspiramos, nos esperan decepciones profundas sobre los próximos acontecimientos.
Me voy a los hechos, no quiero distraerme en consideraciones, esas se las dejo a ustedes, luego de la jugada que anulo la recolección del 20% de voluntades para el Referéndum, la alianza opositora dio una adecuada muestra de cohesión y de contundencia, para procurar un desenlace constitucional a esta profunda crisis, pero casi de inmediato, y según a espaldas de varios, se anunció el inicio de un gran acuerdo nacional para un dialogo, se armó el zafarrancho, que si tú, que si yo, que si el otro, al final “aparentemente” se retomó la línea inicial, se salió nuevamente a la calle y se acordó la ruta de un paro cívico, un juicio político y una marcha a Miraflores. Ah, pero sorpresa, ahora de nuevo sale el dialogo, en Margarita, en Caracas, donde sea, con los mismos del lunes, con casi todos diciendo, que bueno, aquí está el Vaticano, que hablemos, total la lucha sigue, que si el chicle y caminar, al final van y con una agenda que solo ellos conocen, azucaa mi pueblo.
Aquí quiero pararme, debemos tener clarito que este minestrón socialista fue un proyecto continental, con hondas repercusiones en Cuba que, sin los petrodólares venezolanos, todavía hoy en día, simplemente colapsaría, ¿Creen ustedes de verdad, que Zapatero y compañía actúan por su cuenta? Los gringos, el Vaticano y las democracias europeas pueden, y tienen grandes diferencias, pero coinciden todas en la “Realpolitik”. Estados Unidos no va a permitir un nuevo Marielito y nuestros vecinos están seriamente preocupados que aquí todo se vaya al demonio, y la crisis venezolana adquiera niveles catastróficos, por eso convergen sus intereses, por eso presionan para que se dé un cambio gradual, por eso las idas y venidas de la oposición, que el resto de los mortales en Venezuela no entendemos.
A la corrupta, básica y prehistórica cúpula del régimen le sabe a ñoña este país, pero reconocen, que están hasta los tuétanos de delitos en extremos graves y no quieren terminar como otros que ya conocemos, por eso abusan, gritan, reprimen y amenazan a diario, es su manera de indicar que, o se hacen las cosas con las condiciones que ellos están pidiendo, o que todos se atengan a las consecuencias, no le busquemos más vueltas, por vulgar y elemental que parezca, a esto es a lo que nos enfrentamos, somos nosotros lo que debemos decidir el futuro que anhelamos, no es Madrid, ni Roma, ni Washington.
Se los dije al principio, que les coloco los hechos, siempre se ha demostrado, que puedes hacerte el loco un rato frente a una realidad que no quieres ver, incluso, en algunas ocasiones logran correr la arruga, aquí tenemos 18 años en este drama, que ha comenzado a convertirse en una tragedia nacional, cambiar todo para no cambiar nada, nos conducirá sin lugar a dudas a años de inestabilidad y crisis cada vez peores, quienes han postrado a este país, lo han sumido en este hueco infernal, arruinando el presente y el porvenir de todos, no pueden quedar impunes, mucho menos pretender seguir controlando cuotas de poder por capitulaciones indecorosas, les toca ser juzgados, ahora si, por el veredicto popular, en estricto apego a las leyes y a nuestra Constitución.
Toca a cada uno de nosotros ejercer el poder ciudadano, a no dejarnos llevar por nada ni por nadie a escenarios que lamentaremos por mucho tiempo, debemos presionar a quienes dirigen este proceso a tener claridad, honestidad y que entiendan de una vez por todas que buscamos un cambio de modelo, no un cambio de gobierno. Devolverle a Venezuela la democracia y la libertad en el marco constitucional.

lunes, 17 de octubre de 2016

Enfermos y entrampados.

Hace poco recibí la llamada de un gran amigo, le había enviado uno de mis artículos y me preguntaba: ¡¡Si valía la pena leerlo!! Me quede en una pieza, le dije que me explicara, porque ciertamente no entendía, total con no abrir el enlace era suficiente, un tanto alterado me indicaba que estaba cansado de tanta critica, de que todo fueran cosas malas y que él había estado ese fin de semana, con un “inversionista” al que todo le parecía maravilloso y estaba dispuesto a apostarlo todo por Venezuela, para hacer corto el cuento, al final lo felicite a él y a su amigo por tantas cosas buenas y me comprometí a no molestarlo más con tanta realidad, total cada quien asume la crisis a su manera y con sus herramientas.
Me fui a caminar, quería reflexionar un poco sobre todo este pandemónium, en el camino me fui consiguiendo con otros amigos, todos con su lamento diario de lo que atravesamos, algunos con mucha desesperación y cansancio, otros con una rabia que los hacían tener las posturas más radicales posibles, varios con una peligrosa resignación ante lo aparentemente imposible de cambiar y en la ruta, colas en un chino para comprar un kilo de harina pan y otro de pasta, niños y adultos como hormigas en las filas para comprar pan pidiendo lo que sea, a las puertas de las farmacias personas desencajadas por la medicina que no hay, decidí entonces terminar el recorrido, ya era suficiente de tanto Disney World por ese día.
Claro que existe una Venezuela que todavía se rebela ante tanta miseria, que lucha a diario por mantener la cordura y la sanidad mental, que intenta conseguir aperturas para lograr sonreír y poder tener espacios de disfrute, que abraza a los suyos en procura de ratos entre la familia y los amigos, pero que al mismo tiempo, entiende la gravedad de lo que estamos pasando y de la necesidad de asumir el compromiso, de buscar salidas constitucionales y democráticas, antes de que a todo esto se lo lleve el diablo y aunque algunos no lo crean, terminemos en situaciones mucho peores que esta.
Estamos frente a un régimen enfermo de poder, para quienes las palabras democracia, libertad, derechos solo son usadas para justificar su supuesta verdad histórica, lo demás para ellos, es paja, rebelión y conspiración, su vocabulario y acciones ratifican su enorme desprecio por lo que en apariencia defienden, violan impúdicamente la Constitución pero se desgarran las vestiduras acusando a los demás de eso, inventan delitos, arman expedientes ficticios, inutilizan a la Asamblea Nacional, despachan alcaldes incomodos, en definitiva hacen lo que les da la gana, cuando y como quieren, el único marco que respetan, es cualquiera que les permita mantenerse gobernando a como sea.
Y lucimos entrampados, a la direccionalidad política de la alternativa democrática, le hace falta una buena dosis de humildad, de cohesión orgánica y de sentido de Estado, necesitan tener respeto por quienes pensamos diferente, realizando reales y verdaderos procesos de inclusión a la toma de decisiones, no esas fotos de algunos, que solo quedan para las redes, pero también requieren de practicar conexión interna en serio, sin que unos pocos siempre avasallen a los demás y finalmente responsabilidad de tener un programa, unas bases para iniciar cambios estructurales en el país y no esa suerte de comparsa de candidatos a gobernadores y alcaldes, totalmente divorciada de la realidad actual.
Queremos recuperar nuestro derecho a la vida, a que cada quien disfrute y decida lo que más le conviene, que tu trabajo te permita tener una existencia decente, a la posibilidad de soñar con mejores tiempos, a que los políticos salgan de los espacios en donde nunca debieron estar, pero primero debemos salir de este profundo hueco, sanarnos de esta enfermedad y definir con criterio y seriedad como avanzar ante este entrampamiento, así de sencillo.

viernes, 7 de octubre de 2016

Derecho a la vida

Son muchísimas las consecuencias de estos catastróficos 18 años de “proceso revolucionario”, una gran parte de estas, las vivimos todos los días, otras por el contrario no las reconocemos, la dramática forma en la que tratamos de sobrevivir, hace que perdamos las perspectivas de lo transcendental por encima de lo urgente, y no es para menos, la lucha por el pan diario, por la imperiosa medicina o por llegar vivos al final de la jornada, ocupa prácticamente todo nuestro espacio, no queda fuerza, ni física ni mental para procurar más, son tiempos de respirar, de vaina.
Siento que vivimos un profundo quiebre, de nuestros valores, de nuestra forma de vida, de la manera como se ha ido desmembrando la familia venezolana dentro de una sociedad cada vez más caótica, individualista y tremendamente oportunista, pero también existe un divorcio enorme entre la gran mayoría de quienes habitamos este país y la clase política en general, hoy el oficialismo ha quedado reducido a los tradicionales revanchistas de izquierda, a los enchufados, a la elite boliburguesa y a una masa tristemente aprovechada por su ignorancia, su irresponsabilidad en tratar de buscar salidas a esta honda crisis, solo es comparada con su criminal insistencia en llevarnos a callejones sin salida, cuyas consecuencias pagaríamos por muchos años en Venezuela.
Los demócratas, o quienes dicen serlos, tampoco escapan a esta ruptura ante la realidad, frente a los escenarios que se vienen planteando, en lugar de privilegiar el acompañamiento y la lucha social como agenda fundamental, se escogió una ruta exclusivamente política, lo que ha pasado es que el régimen en su infinito empeño de conservar el poder, ha logrado que a pesar de los errores cometidos por la alternativa democrática, cada día la gente en su desesperación, simplemente, esté dispuesta a salir de esto con quien considere puede hacerlo, el Marketing político ciertamente ha sido exitoso, pero ese posicionamiento no es ni definitivo ni al final garantiza un cambio real.
Yo ahora voy por mas, ya ni siquiera es un tema de crisis social, nuestra realidad es mucho más simple y al mismo tiempo mucho más humana, vivimos el drama de procurar y lograr el derecho más básico de todo ser humano, el derecho a la vida. Vida que nos roban en cada esquina, en cualquier rincón o cualquier carretera, a la hora que sea y el día que sea, dentro de la casa, en una iglesia o en una licorería, jugando o trabajando, no tenemos espacios en los que medianamente nos sintamos más o menos seguros, deambulamos por un país cargados miedos y con el temor constante de ser arrancados de esta tierra en un segundo, sin estar caminando por zonas de guerra.
El tema final no se resuelve con un “Maduro Renuncia” o un vete ya, pero tampoco con un referéndum revocatorio, aquí lo que nos jugamos es nuestro derecho a la vida, no solo a la básica, a la física, también a la calidad, la de la mejor educación, la de la cultura, la de la convivencia, es intentar cambiar este nefasto modelo por medio de la lucha social, a través del escenario político que establezca una clara agenda que contemple las bases para un gran acuerdo nacional, un gobierno de transición y una asamblea constituyente. Ninguna acción a corto plazo resolverá la espantosa crisis estructural que atravesamos, o nos ponemos de acuerdo para lograr cambios reales y duraderos en el tiempo o por mucho tiempo seguiremos imbuidos en continuas y cíclicas inestabilidades sociales, políticas y económicas.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

La masa, no esta pa´bollo.

Inocultable y abrumadoramente contundente, es la manifestación mayoritaria de venezolanos que anhelan, exigen, suplican y gritan a los cuatro vientos, la imperiosa necesidad de cambiar este drama colectivo, al que nos ha llevado, sin lugar a dudas, el peor gobierno en toda nuestra historia, no existe rincón de Venezuela, donde quede bien parado el régimen y es que la destrucción y la ruina a las que nos han llevado estos autócratas tropicales, ha alcanzado niveles de catástrofe humanitaria.
No solo sufrimos los embates de la terrífica inseguridad, de la implosiva falta de alimentos, medicinas e insumos básicos, de ver como simplemente los pocos que todavía trabajamos, no podemos cubrir los mas mínimos requerimientos para nuestra subsistencia, también se han dedicado a rematar las reservas de oro, a empeñar el futuro de todos, comprometiendo la producción petrolera a cuenta de oscuros convenios que nada bueno nos han dejado, a la devastación del campo, al cataclismo de la industria nacional en todos sus niveles, le han sumado la asolación de PDVSA y el ecocidio del Arco Minero, son como barbaros rojos, a todo lo que le ponen la mano, simplemente lo acaban.
Esa es nuestra preocupante y durísima realidad, podemos tener diferencias de criterios y de grados de destrucción, incluso quienes militamos en la causa democrática y hemos luchado, en todos lados, desde que el responsable directo de todo este desaguisado tomo el poder en el 98, podemos opinar diferente de cuanto nos costara salir de este hondo daño, pero de lo que no podemos darnos el lujo, es de no comprender que para salir de esta estructural crisis, debemos incluir a todos los sectores de nuestra sociedad, nuestras diferencias representan la mayor fortaleza, para confluir en propuestas que logren sacarnos de este marasmo y encaminarnos hacia logros concretos y relativamente rápidos, pero debemos dejar de lado las ambiciones e intereses subalternos, después habrá tiempo de sobra para que cada quien explaye su propuesta política y que sea el venezolano quien tome la decisión final.
Ahora es el momento de la acción mancomunada, más allá de lo que hoy decidan los títeres del CNE, no puede seguir la alternativa democrática continuar siendo manejada por 4 partidos políticos, Venezuela es por largo trecho, mucho más que eso y nadie, nadie, representa por sí solo, una mayoría real y tangible, tener un diputado más o de menos en lo absoluto puede ser la medida para decidir, debemos exigir claro y fuerte que la MUD, sea de verdad un organismo que represente a la variopinta oposición, hemos sido cada uno de nosotros los que le hemos dado la fortaleza que hoy tiene, desde los partidos locales y regionales, pasando por las organizaciones nacionales, los gremios, la sociedad civil, los combativos estudiantes, los trabajadores hasta la inmensa y mayoritaria legión de independientes, así son las cosas y así debe estar compuesta quienes pretenden dirigir esto.
Dejémonos los cuentos, los radicales son un ínfimo sector, la mayoría somos quienes hemos caminado, llevado gas y plomo del bueno, participado en mesas, pegado afiches, encarcelados, convenciendo a más personas y lamentablemente algunos lo han pagado con su vida, eso nos da el pleno derecho de disentir de cómo se están llevando las cosas, lo que está en juego no es cualquier pendejada y particularmente no estoy dispuesto, a que 4 carajos decidan, dialoguen y negocien a mi nombre, que va, yo me resteo con lo que conozco, con lo que actuando de manera transparente involucre a todos quienes luchamos por cambiar.
La masa, si se consigue, no está pa´bollo y los venezolanos hemos aprendido, a duros golpes, que los cheques en blanco han resultados costosísimos para todos, es hora de incluir, para tener una estrategia homogénea, diáfana y que a nadie se le ocurra intentar torcer la gigantesca voluntad de un pueblo que quiere volver a sentir dentro de sus venas correr la fuerza de la esperanza, del futuro promisorio, de la fe en una mejor vida, momento de actuar amigos.

viernes, 16 de septiembre de 2016

#Venezuela "A las puertas de algo"

El país, su gente, la calle, cada rincón de esta tierra, desde el rojo, pasando por el neutro, hasta llegar al otro lado del arcoíris, tiene un profundo y agitador grito de cambio, no sabe cómo será, tampoco como vendrá, pero exige que sea pronto, sin dilaciones, sin más confrontaciones, que los “bandos” se sienten con transparencia y resuelvan, en paz, bajo el imperio de la ley y definitivamente de forma democrática, esta agonía a la que un régimen obsoleto y totalitario ha llevado a Venezuela.
Debería ser relativamente sencillo escuchar el clamor popular de quienes, por un lado, hablan de la revolución de los pobres, de los desposeídos, de los pata en el suelo, que se llenan la boca hablando de logros, de kilómetros de éxitos y de su infinito amor hacia el pueblo, es solo cuestión de que enciendan algunos de sus aceitados motores y simplemente poner en marcha dos buenos oídos para que de una vez por todas, entiendan que ya basta, que una cosa es el fracaso de un modelo y de un proyecto y otra, es sacrificar criminalmente a todo un país, la historia, la de verdad, los juzgara adecuadamente cuanto toque, no les quede la menor duda.
Pero también hay otro sector, uno que habla de otro país, de una forma diferente de gobernar, de actuar, que en su diversidad logro ponerse de acuerdo en temas electorales, que acumula aciertos y fracasos, que le toca demostrar si tiene la suficiente claridad para asimilar lo que requiere la gente y no lo que ambiciones subalternas parecen imponer, los hechos hablan por sí solos, en lugar de incluir, ahora una especie de 4 “elegidos” pretenden definir lo que más le conviene a unas 35 millones de almas en los próximos años, también les toca entender, que lo que atravesamos no es cualquier paja y que la gente se cansó, de que la sigan llevando como becerros para los corrales.
Quedamos en el medio las grandes mayorías, esas que anhelan desde lo básico hasta las expectativas más grandes, quieren hechos, están hartos de las diatribas y nos piden propuestas, resoluciones, planes para ver cómo va enderezándose esta cosa, obstinados unos de tanta habladera sin sentido, otros de tanto gatopardo que quieren agarrar mango bajito y muchos sencillamente deseando que se prenda la era del trabajo, la seguridad, de las oportunidades para un presente menos traumático y un futuro donde la palabra esperanza no sea un hueco vacío.
Tiempos de definiciones, de establecernos clarito nuestras prioridades, ahora con más decisión debemos estar en la cotidianidad de esta lucha, de no dar en lo absoluto nada por sentado, de dejar de una vez por todas la manía de entregar cheques en blanco, aquí nadie es dueño de la verdad, estos 18 años deberían darnos la suficiente experiencia para dejar de creer en mesías, pajaritos preñados y demás hierbas, las soluciones para salir de esta profunda crisis, no está en cenáculos cerrados, tampoco en portadores de pasados anacrónicos y superados, toca el turno de las mejores capacidades: sociales, profesionales, políticas y económicas, hay que superar las épocas de brujos, yerbateros y traficantes.
Algo indudablemente esta por pasar, hace rato que estas puertas no soportan la presión de estas aguas cargadas de imperiosas, profundas y dramáticas necesidades incumplidas, pero no nos engañemos, también hay rabia, ignorancia y temor, todavía queda mucho espacio para la politiquería, el populismo barato y los vendedores de quincallería, las cartas continúan jugándose, no dejemos, ni permitamos quedarnos por fuera, ahora corresponde tomar partido, es el momento.

lunes, 12 de septiembre de 2016

¿Negociamos?

El sentido común, el que pueda quedar, ciertamente nos indica que si partes en conflicto no logran ponerse de acuerdo, irremediablemente se desencadena una confrontación de niveles y consecuencias íntimamente ligada con el grado de crispación que pudiese existir, frente a tal situación, es lógico pensar en la necesidad de negociar para superar el trance, sin embargo, en nuestro trópico y particularmente en esta Venezuela signada por largos tiempos de opacidad, manipulación y escasos signos de transparencia generalizada, la sola palabra, genera un escozor puntiagudo en el venezolano de a pie y es que aquí, todos estamos picados de culebra y mira que sobran bejucos en la explanada.
¿Qué si se está negociando?, por supuesto que sí, pensar que la dictadura cubana junto con ciertos “amigos” con profundo intereses financieros, económicos y políticos en Venezuela, vayan a dejar esto en manos de esta melcocha chavista de sargentos, ultrosos y disociados mentales, es por decir lo mínimo, una pendejada, particularmente le recomiendo a mis desocupados lectores, que hagan todo lo posible por tratar de ver los signos y los hechos, de ambos lados, por encima de la manipulación, la estridencia y el mercadeo político, ya el vocero de eso que llaman G4 dentro de la MUD, quienes desde hace tiempo son los que deciden, reconoció tácitamente que se acepta la fecha de finales de Octubre para la recolección del 20% de las firmas y que solo, lo que “estamos” exigiendo, son las condiciones de eso.
Y voy más allá, el plan que se inició con la concentración del 1S, pretende abrir válvulas de escape sin que se rebasen las barreras, son como aberturas semanales para enseñar los dientes, algunas muy estúpidas por cierto, y para drenar la impaciencia, al final confían ellos, en que cualquier molestia surgida en estos días, pueda ser explayada de manera contundente en ese 20%, porque indudablemente, ya el tema del RR sobrepaso las letras de la MUD y simplemente se convirtió en una imperiosa necesidad de una población que está sufriendo el hambre pareja, que sigue día a día llorando sus muertos y que sufre en carne propia, como ante un presente nefasto, de continuar estos rojos en el poder, se le viene encima un futuro terrorífico, así que está más que dispuesto a jugársela por quienes perciba, pueden sacarlos de este oscuro laberinto.
No son conchas de ajo lo que nos pasa, ya el comodín de la polarización abrió las compuertas de una mitad de la población que solo come una o dos veces por día, que se acuesta con hambre, o que desgraciadamente se quiere ir de esta locura nacional y para nada andan en la búsqueda de trasnochados candidatos a gobernaciones, parece mentira en pleno siglo XXI, con tantas riquezas naturales y los venezolanos solo quieren comer adecuadamente, trabajar decentemente, que no los maten por cuatro lochas y que sus hijos puedan algún día volver a soñar con la esperanza, básico, eso es lo que realmente se reclama.
Así la cuestión es cómo se está llevando esto, a trastienda, en espera que uno dé un zarpazo suficientemente fuerte para que el otro recule, solo medias verdades en lo que se anuncia de ambos lados, aquí no hay una crisis de gobernabilidad, aquí agoniza un rancio modelo estalinista que se barnizo de fachadas modernas para engatusar a ignorantes y creídos, que juega sus piezas para sobrevivir a su propia destrucción y que tiene buenos aliados de quienes supuestamente deberían adversarlos.
La resulta de todo esto está en las manos de quieren dirigen este negocio, esa es la realidad actual y les puedo garantizar que si continuamos por este laberinto de trampas, vamos irremediablemente hacía muchos tiempos de turbulencias políticas, sociales y económicas en este país, quien piense que no hay nada peor que esto, le aconsejo repasar un poco la historia de nuestro continente y la propia, por lo pronto los días venideros habrá que mantener los ojos bien abiertos, los oídos bien limpios y dejar la ingenuidad a buen reguardo, porque quienes hemos estado en la lucha permanente contra este desaguisado régimen, estaremos hoy más que nunca de frente con la convicción de cambio real y profundo para Venezuela.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

#Venezuela ¿A que se juega?

La contundente y masiva manifestación del pueblo Venezolano del pasado 1 de septiembre, no puede quedar solo como archivo gráfico para la historia, porque además no solo fue Caracas, ocurrió indistintamente a lo ancho y largo de nuestra geografía, bien por quienes no pudieron asistir o por quienes simplemente el régimen impidió que llegarán a la capital, los venezolanos salimos masiva y pacíficamente a reclamar un cambio, sin embargo, la resulta final, a mi particularmente, me dejo un sabor amargo y creo sin temor a equivocarme, que muchos estarán de acuerdo conmigo, de chiripa no terminaron tan gigantesca manifestación, con una bailoterapia.
Ayer, nuevamente el CNE ratifico que va a aprobar el cronograma del 20% el 13 de septiembre, que lo anunciara entre el 14 y el 16 y que definitivamente la recolección de estas voluntades será la última semana de Octubre, más claro no canta un gallo, o es que acaso la MUD, ¿no lo oye?, o nos invitara a pararnos ¿¡¡10 minutos!!? Ni uno más, ni uno menos, para gritarle a Maduro: CNE, 20%, condiciones, no sé, pero o alguien sabe algo que los demás no sabemos, o esto es un juego con las cartas marcadas y no precisamente a favor del país.
A mí jamás me han gustado las solidaridades automáticas, esa vaina de que como, aparentemente, luchamos por lo mismo, sirva de chantaje para que no se denuncie desaguisados y actitudes entreguistas, muy lejos con eso, lo que estamos sobreviviendo en Venezuela no merece que por terrible que sea este desgobierno, volvamos otra vez con viejas prácticas de corrupción y de ansias de unos cuantos, que solo quieren llegar al poder para revivir glorias pasadas, como se dice, cambiar todo para no cambiar nada.
Lo cierto es que los signos de los tiempos que vivimos en Venezuela, no son, ni por asomo una situación sencilla de resolver, el hambre recorre vertiginosamente todos y cada uno de los rincones de nuestra geografía nacional, hambre que va, desde una clase media cada día más empobrecida, perdiendo, por dieta obligada, tallas de su pantalón, pasando por quienes ya empiezan a sentir profunda merma en sus capacidades físicas y mentales, hasta llegar a niveles de espeluznante miseria y pauperización.
Siento que no se le está hablando claro al país, hay unos que reclaman desde ya, su derecho a ser quienes dirijan esto, algunos inclusive insisten en el tema de gobernaciones y alcaldías, que tristeza de dirigentes, se escudan con la falsa explicación de estar preparados, la verdad es que su divorcio con las reales necesidades de los venezolanos es total, solo sus agendas tienen importancia, juran que la nomenclatura enquistada en el poder lo va a compartir así como así y sacan cuentas.
Si el CNE, sigue esta marcha inexorable no habrá revocatorio este año, así de sencillo, olvídense de que si la norma, que si la constitución o cualquier asomo legal que se les ocurra, o nos plantamos en serio para reclamar recolección para septiembre y referéndum para noviembre, o simplemente por aquí no van los tiros, entonces parece que la cosa va por otro lado y esto empieza a tener tremendas semejanzas con una especie de “reality show”, donde los pendejos estamos del otro lado de la pantalla.
Definitivamente tenemos que salir de este régimen plagado de cinismo, corrupción y abuso de poder, pero no podemos permitirnos que nos sigan estafando con perolitos de vidrios, ni estos que nos gobiernan, ni ninguno que pretenda sustituirlo, para salir de esta espantosa crisis hay que realmente tener visión de patria y disposición de entrega y servicio, de nuestras decisiones próximas futuras, más temprano de lo que muchos creen, estarán sentadas las expectativas, que marcaran lo que viviremos los venezolanos en los próximos decenios.