jueves, 26 de septiembre de 2013

¡De todo como en Botica!

Tres notas saboteadoras
Como muestra de mi total apego a la novísima idea del régimen de iniciar la transmisión del “noticiero de la verdad”, he decidido presentar indiscutibles pruebas de los planes conspirativos que adelanta la derecha endógena en tres frentes fundamentales para el porvenir de la patria, empiezo con el tema eléctrico por razones más que obvias, porque ojo, usted puede quitar la margarina de la mesa o el papel higiénico del barandal pero eso de quitarnos la luz, para que no podamos ver las ejemplarizantes y educativas alocuciones del líder sustituto, demuestra un macabro intento para hacernos presa fácil de las mentiras que hablan de racionamiento, ineptitud y corrupción, los verdaderos culpables son los infiltrados que le envían a los medios unas benditas “notas de prensa” donde se dice textualmente, si aunque no lo crean textualmente, que “Corpoelec ejecutará labores de mantenimiento preventivo y correctivo en redes de distribución de los municipios tal y cual”, ¡habrase visto tamaña manipulación!, sino fuera por esas notas nadie se daría cuenta de que la luz, aparte de su casa, también se fue en 8 de los 10 municipios de la zona donde vive, así camaradas de la tropa la tarea es sencilla, descubrir estos infiltrados que cuentan a los demás los interminables mantenimientos que hacemos sin ningún resultado tangible, para así seguir escondiendo el bulto un rato más.
A lo segundo que debemos caerle como moscas queridos compatriotas, es a ese grupo de diputados, de una dizque movida parlamentaria, estos señores en su continua guerra económica se han dado a la tarea de ir de pueblo en pueblo a hablar de desabastecimiento, que si no hay leche, ni gas, ni papel, puras mentiras, basta que cualquiera de nosotros vaya tranquilamente sin colas, sin empujones y sin nervios a el Pdval más cerca de su casa y vera la verdad en su más puro estado natural, es decir vacío, pero no porque no existan los productos, lo que pasa es que estamos abriendo los espacios para poder recibir los bienes que compramos a Colombia por 600 millones de dólares, fíjense hermanos que no son cuentos, vamos a traer 40.000 toneladas de leche en polvo, 60.000 cabezas de ganado 42.000 toneladas de carne, 6.000 toneladas de mantequilla, 20.000 toneladas de aceite crudo de palma y ¡1,7 millones de pollitos de un día de nacidos!, más claro ejemplo de soberanía alimentaria socialista imposible.
Finalmente y no por eso menos importante, los infaltables chinitos, cuanta critica que ha salido de las voces apátridas que no ven en su real dimensión los flamantes convenios que hemos firmado con estos desinteresados amigos del lejano oriente, ellos el único interés que han mostrado hacía esta tierra es por el mana de petróleo que tenemos hasta para tirar para arriba, pero salvo esa bagatela, no tienen ningún interés en colonizarnos, como si la tienen los despreciables yanquis que no pelan una oportunidad para reclamar democracia, derechos humanos y otra sarta de manipulaciones anglosajonas, la verdad que debemos hacerla relucir a los cuatro vientos es que estamos avanzando a pasos agigantados hacia la consolidación de una gran solidaridad entre pueblos hermanados, claro los camaradas chinos, como tienen mucho más experiencia que nosotros en el concierto mundial, nos llevaran, junto a los primos cubanos, por la senda de prestarnos y les pagaremos con barrilitos de oro negro, de tal forma mantendremos intacta nuestra soberanía para decidir de cuales pozos les solventaremos la deuda, que bueno ellos nos han pedido que sea en dólares, pequeño detalle porque al final para eso está la familia, ¿o no?
Espero que estas tres notas ayuden al noticiero de la verdad a descubrir en su justa dimensiones el innumerable propósito de abrirnos los ojos.
El hoyo comunal
¿De qué les puedo hablar que ustedes no hayan vivido en carne propia durante estos ya 15 años de revolución?, es lejano, pero posible que quizás algunos nunca hayan tenido problemas con la recolección de basura en su calle, pero y de eso si estoy 100% seguro, si no ha sido víctima del malandraje desbordado a lo ancho y largo de nuestro país, alguien cercano lo ha sufrido en carne propia, sino vean como ya estamos a pocos muertos de ocupar el primer lugar en el mundo como la tierra más peligrosa del planeta, también es factible que usted sea uno de los pocos venezolanos que le alcance el sueldo para vivir tranquilazo, pagar todos los servicios, colegios, canasta básica y no morir en el intento, pero inequívocamente más de una vez le ha recordado a los cuatro vientos la madre a alguno de sus predilectos funcionarios del régimen por que ya lleva unas cuantas horas sin luz, o bueno como colocó en estos días alguien que decía ser de el Hatillo en Caracas, que ellos no tenían ningún tipo de problema con la harina, la leche, la mantequilla y esas otras menudencias, que las colas eran fruto de las mentes enfermizas de los medios golpistas y que en el peor de los casos los verdaderos culpables eran esa gente que compraba como desesperados, como si las cosas se fueran a acabar, inconscientes los tipos, ¿no?
Lo cierto es que podemos tener diferencias de criterios, lo más seguro opiniones políticas distintas, pero no me van a negar que vivimos tiempos de un régimen del “yo no fui”, aquí nadie del gobierno es responsable de nada, siempre hay un pendejo a quien echarle la culpa o como ha sido la moda últimamente a la conspiración, se cayó un puente Guasdalito, le cayó un rayo a las instalaciones petroleras, no hay papel higiénico, hay cientos de derrumbes por las lluvias, no se ha terminado el metro de Valencia y todo, todo es responsabilidad de la cuerda de conspiradores, saboteadores y demás yerbas que como la verdolaga parecen haberse multiplicado por millones, estar siempre en el momento justo, a la hora adecuada y tener a mano una mágica caja de herramientas para proceder a seguir mal poniendo a unos funcionarios que lo único que hacen es dedicarse en cuerpo y alma a trabajar por el pueblo mismo.
Estamos definitivamente en un limbo de gobierno, en un laberinto de interminable de torpezas, ineptitud y mediocridad nunca vista, frente al drama diario que vivimos y ante la ocurrencia de hechos como el apagón que dejó sin electricidad al corazón poblacional, económico y social de Venezuela la respuesta fue de “golpe eléctrico de la extrema derecha”, a nadie de ellos se le ocurrió reflexionar en serio y preocuparse por las graves implicaciones del hecho y actuar en consecuencia, que va eso es mucho pedir, para nada han sido suficientes los más de 23 mil millones de dólares ahogados en este mar de latrocinio rojo que nos consume hasta los huesos, lo único que atino a decir el ilegitimo fue que “no nos van a sacar de aquí, así apaguen mil veces la luz”, no se ha dado cuenta que ese martes el silencio hablo.
Y ahora las comunas, pero ojo que nadie se equivoque ese esperpento no representa en lo absoluto “poder popular”, muy por el contrario es más control central sobre cada uno de nosotros para terminar de arrodillarnos, lo único que se persigue es mantener el mando a costa de lo que sea, saben desde hace un buen tiempo que el favor electoral no está de su lado y por supuesto en ese minestrón ideológico que tienen, inventan vainas sin pie ni cabeza en el desespero de frenar lo indetenible, aquí no viene ningún lobo extranjero, ni conspirador nacional, si hubiesen leído a Carlos Marx sabrían que tenemos al frente un estallido espontáneo por reacomodos de capas subterráneas de la sociedad, el hoyo pues.
Los sonidos del mar, y II
Ciertamente ganó quien ofrecía freír literalmente a los adecos y copeyanos en aceite; hasta una cuña, jamás prohibida por el órgano electoral de ese entonces, nos enseñaba gráficamente cómo sería la fritanga de una buena parte de los venezolanos. Prefirió la mayoría de los compatriotas irse por el barranco de las aventuras de un golpista cuyo mayor logro hasta ese momento era ser un muy buen animador de fiestas; creo, sin temor a equivocarme, que solamente su discurso del 2 de febrero del 99 fue el único que contuvo algo cuyo contenido vale la pena recordar; fíjense por ejemplo en estas palabras: “… Aquella crisis moral de los años setenta fue la gran crisis y ésa es la crisis más profunda que todavía tenemos, ése es el cáncer más terrible que todavía tenemos allí presente en todo el cuerpo de la República; ésa es la raíz de todas las crisis y de toda esta gran catástrofe. Mientras no curemos ese mal seguiremos hundiéndonos en la catástrofe, aunque el petróleo llegue de nuevo ¡ojalá que no! a 40 dólares el barril; no lo queremos, no queremos que llegue a 40 dólares el barril, pero aunque llegara y aunque lloviesen petrodólares y mucho dinero, igual sería como un alivio momentáneo, pero igual nos seguiríamos hundiendo un poco más allá en un pantano ético y moral… Ahora carcomió instituciones, carcomió el modelo económico y la crisis se hizo económica y comenzamos a oír en Venezuela a hablar de devaluación, de inflación, términos que habían quedado durante muchos años al recinto de los estudiosos de la economía. Pero tampoco se reguló esa crisis, ni la moral ni la económica y la acumulación de estas dos crisis originó una tercera espantosa, espantosa porque es visible, porque las otras, la moral y la económica, son así como los volcanes que por debajo van madurando hasta que explotan y revientan y se hacen visibles y arrasan pueblos, vidas y ciudades…”.
¡Cómo retumban hoy en día estas frases, sumergidos en la más monumental crisis a la que nos llevó precisamente ese salvador de la patria!
No se equivocó Salas Römer cuando previó con acertado tino que el elegido en esas elecciones cambiaría radicalmente nuestras vidas en los venideros 15 años; lamentablemente para este país la preferencia de ese momento fue de la venganza, de buscar, sin importar quién fuese, el que nos satisficiera nuestros más elementales instintos de vernos cumplidos en el cobro del desquite. Comenzamos a partir de ese instante el tránsito, hasta ahora indetenible, hacia un terreno plagado de polarización, enfrentamiento y exclusión que nos ha hecho retroceder económica y moralmente como colectivo, porque que nadie se equivoque, nuestra crisis es profundamente moral, nuestros valores han llegado a términos peligrosamente bajos, la vida hoy en día en Venezuela tiene un nivel de menos cero; este régimen ha logrado sacarnos lo peor de cada uno de nosotros, por más que ahora intenten mostrarnos un país de soñadores estamos entrampados en una maraña de actitudes y posiciones radicales, mientras se nos cae a pedazos la que otrora era vista hasta con envidia como muestra de un territorio ejemplo de democracia y desarrollo.
Hablan de nuevo los sonidos del mar. Frente a la muerte de quien más o menos lograba amalgamar y controlar las pasiones, frustraciones y esperanzas del colectivo en los últimos años, nos ha devenido una suerte de personajes de una mala opereta que no tienen ni la más remota idea de qué hacer para salir de este pantano adonde ellos mismos nos llevaron; por el contrario, responden con más abuso, más terror y más amenazas, sin darse cuenta de cuán profundo siguen cavando su destino. Toca construir alternativas que puedan dar respuestas reales y sinceras de lo que viene, la mesa está servida. ¿Quiénes se atreven?

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Venezuela, ¿Que viene?

Los sonidos del mar
La naturaleza tiene infinitos sonidos, la inmensa mayoría pasa desapercibida para gran parte de los humanos, particularmente el mar es movimiento. Por tanto, en el mar nunca hay silencio, así no lo escuchemos siempre se están produciendo cambios, unos normales y otros telúricos. La sociedad como entramado social tampoco escapa de estos movimientos, en la historia reciente de Venezuela podemos ver cómo se han manifestado sin que los actores principales en esos momentos se diesen por enterados.
A partir de la década de los 80 el modelo que gobernaba al país desde los años 60 daba inequívocos indicios de agotamiento, el divorcio de los liderazgos con la realidad era innegable, se intentó mediante la Copre hacer una transición sin violencia; sin embargo, mezquindades e intereses grupales hacían largo y pesado el camino a las necesarias reformas, actuaban según su viejo libreto aprendido, comoditos en sus acolchados muebles eran incapaces de ver el río que socava las bases de una mayoría de papel. Nada aprendieron del Caracazo, no entendían que había un pueblo cansado de tanta corrupción, despilfarro y pésimas políticas, que el piso se estaba moviendo a pasos acelerados y que era hora de darles reales y verdaderas respuestas a ingentes problemas sociales y económicos, se creían omnipresentes.
Tres años después vino como consecuencia de esos sonidos que nadie quería escuchar el intento de golpe del 92; éste encendió las alarmas de una sociedad que se sentía presa entre la rabia y la impotencia, y buscó por la vía electoral encauzar sus miedos y sus esperanzas de una vida mejor, pero sin necesidad de violentar las leyes ni la vida. Fue significativo que quienes habían obtenido incluso un 95% de los votos hasta ese entonces, fueron relegados a un todavía importante, pero mucho menor 46%; ganó quien a pesar de ser uno de los máximos representantes de ese binomio adeco-copeyano, supo interpretar y leer lo que estaba sucediendo. La gente no votó por quien había sido, lo hizo por quien sintió hablaba como si fueran ellos mismos, inclusive una fuerza minúscula y regional para la fecha como la Causa R obtuvo un 22%; estábamos siendo testigos de un cambio de proporciones gigantescas en nuestro país, pero muchos ni siquiera lo miraban ni de reojo y creían que iba a seguir el festín.
No pudo un hombre íntegro como Caldera con la tarea encomendada, se dejó rodear con los buitres de siempre, se daba un pasito pa’lante y tres para atrás, los problemas se acrecentaban cada día más, la incapacidad del gobierno por ponerle freno a la crisis económica y financiera era apoteósica, pero no estaba solo en esta especie de conspiración por no querer darse cuenta de lo que venía; el resto de esos actores eternos seguían el ritornelo de pretender querer seguir imponiendo su pensar, era impresionante cómo estaban empeñados en su propio suicidio político creyéndose los nuevos amos del valle y en las elecciones del 98, en la continuación de sus cálculos políticos, uno de ellos lanzó a una ex reina de belleza, mientras el otro recurría al mayor representante de la vieja estirpe; total para nada, llegaron últimos.
Surgieron dos opciones con posibilidades claramente definidas, una representaba el ángel vengador, el populista que prometía cobrar todas las facturas atrasadas de los pobres; el otro provenía de uno de los pocos aciertos que se aplicaron de la reforma del Estado como fue la descentralización; además tenía un proyecto de país, pero le faltó terminar de dar el paso hacia adelante y distanciarse de manera clara y definitiva de quienes ya no tenían nada que ofrecer para bienestar del ciudadano. Los sonidos del mar querían un terremoto real, un ejemplo templado e inequívoco, pero de eso hablaremos el próximo jueves.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Magnicidios, sabotajes y camisas rojas.

Magnicidios, sabotajes y camisas rojas.
Definitivamente llegamos a un peligroso y apresurado punto de quiebre en Venezuela, la locura colectiva del régimen que gobierna nuestros destinos desde hace ya 15 años ha alcanzado todos y cada uno de los niveles del gobierno, por donde asomemos la cara nos estampillamos contra un muro de incongruencia y disparates más propios de una pésima novela, que de unos funcionarios cuyo deber primario debería ser el dedicarse a trabajar por la resolución de los ingentes y urgentes problemas que nos agobian a diario, por ejemplo, frente a las incesantes protestas populares por los desastrosos niveles de inoperatividad de servicios básicos e imprescindibles como el agua, la luz y la basura, la respuesta oficial es la misma desde hace años y simplemente se lo achacan a un sabotaje, nadie investiga, nadie resuelve, solo se dedican a declarar a los medios y vuelven a encerrarse en su cúpulas de cristal mientras las ciudades se revientan de desperdicios, a la gente le crece la joroba como si fueran camellos y ya no saben a quién rezarle para por lo menos tener luz que les permita medio hacer esas cosas que a ellos les suenan superfluas como lavar, planchar, conservar los alimentos y ver un poquito de televisión.
Claro las culpas jamás son de esta cuerda de incapaces que nos mal dirigen, es de los medios que tienen la osadía de publicar que para poder comprar dos benditos potes de leche hay que caerse literalmente a coñazos con todo el mundo, o de las propias comunidades que denuncian como pasan y pasan los años y siguen padeciendo el mismo tema del más absoluto abandono, mientras en las revistas oficiales se llenan la boca anunciando obras y obras que nunca llegan ni siquiera a iniciarse y terminan en algunos de los bolsillos de esta marabunta boliburguesia, ah pero anuncian con bombos y platillos una dizque cruzada contra la corrupción, cuando aquí todos sabemos los niveles que ha alcanzado esa trama en este proceso, no existe un solo organismo independiente, ni aquí ni en el mundo, que no nos coloque como uno de los países más corruptos en los últimos años, han roto estos personeros gubernamentales, todos los records mundiales de la robo manía, sumiendo cada vez más al pueblo, que vociferan defender, en el marasmo de sobrevivir de las dadivas y las ferias de racionamiento.
Ahora vuelven con el vigésimo séptimo magnicidio, se burlan descaradamente de nosotros cuando el Cabello dice “que él y Nicolás habían visto al tipo ese en alguna parte”, barbaros no tiene paz con la miseria, particularmente estoy convencido que disfrutan una y parte de otra viéndonos la cara de pendejos, están plenamente creídos que hagan lo que hagan, la gente tendrá que votar por ellos, cuentan para eso con el obsceno poder que tienen y que por supuesto están, como siempre, dispuestos a usarlo como les venga en gana, juran que volverán a comprar al pueblo con las limosnas que regalan cada vez que hay elecciones, usan las amenazas para paralizar cualquier voz que difiera de sus planes, ofenden y atacan a diestra y siniestra, han llevado la soberbia al máximo grado posible al creerse unas especies de reyecitos, dueños de ciudades y estados que deben obedecerlos cual súbditos de sus majestades, se han convertido al final, en una forma humana de termitas que arrasan con todo a su paso.
Saben de la pérdida de la mayoría del favor popular, por eso chillan, tratando de aparentar lo que hace rato han ido perdiendo, creen que con el insulto, la bellaquería y el amedrentamiento van a conseguir mantenerse en el poder, que equivocados están, podrán intentar sacar algunas camisas rojas y generar zozobra, pero esto no lo aguanta nadie, el ladronismo y su ineptitud sobrepasaron todos los límites, la factura ya se emitió y vamos cobrarla.

martes, 13 de agosto de 2013

Los verdaderos liderazgos.

Oliendo a oveja.
No tengo ni idea de hasta donde llegaran los cambios que han comenzado en la iglesia católica, a raíz del nombramiento de un obispo Latinoamericano como líder de más de mil doscientos millones de almas, lo que si estoy definitivamente convencido es que su estilo, su forma de hablar pero sobre todo su manera de ser marcara un hito importantísimo en el papel de los católicos en el futuro por venir, nada más la semana pasada el Papa Francisco hacia unas reflexiones de un contenido y un retumbe gigantesco, invitaba a sus pastores a acompañar, tocar, palpar a sus ovejas para poder guiarlas, decía “les invito a que vayan a las periferias, donde hay sufrimiento, sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantas explotaciones, y sean pastores con olor a oveja, pastores en medio de su rebaño”.
Como anillo al dedo caen estas palabras de un pontífice que parece haber entendido a plenitud la labor de quienes pretenden convertirse en líderes de algo, particularmente en nuestro país donde una profunda crisis sacude cada una de las bases de la sociedad, colocándonos en un laberinto de peligrosísimas consecuencias, dice un refrán muy nuestro que nadie ve el abismo hasta que cae en el mismo, sin embargo, en este caso siento que muchos vemos el farallón hacia donde nos dirigimos a máxima velocidad pero muy pocos hacen algo por tratar de evitar la caída, la premura de la supervivencia diaria nos han transformados en meros espectadores, por ahora, del espectáculo de escases, desempleo y matazón de un hampa que no nos deja ni a sol ni a sombra.
Adelantaba también Salas Römer, en una entrevista que levanto roncha a Alfredo Fermín que “la revolución de Chávez perdió su encanto y que más pronto que tarde habrá un gobierno de transición que convocara a elecciones para restaurar la democracia”, y remataba con esta perla “que el revolcón saldrá de las entrañas de la clase media y los sectores populares, pero al margen de la polarización política”, bárbaro, despacho no dos, sino varios pájaros de un solo tiro, porque los liderazgos no se decretan, no se imponen, se van moldeando al calor de las verdaderas luchas populares, del patear la calle todos los días para poder sentir en carne viva la desesperación de un pueblo vilmente engañado luego de 15 años de fracaso de este proceso, quienes quieran convertirse en reales pastores de los cambios por venir deben dejar las poses predeterminadas, la brincadera de aquí para allá sin llegar a ningún lado, aquí lo se requiere es entrega sincera, un arco iris donde puedan estar todos los colores y un cabeza erguida que solo la da una moral a toda prueba dentro de este lodazal de corrupción y bajezas.
Y es que este tiempo de cosecha es terriblemente amargo para un pueblo que confió ciegamente en un supuesta “revolución bonita” que en lugar de enderezar nuestro destino por caminos de prosperidad y redención nos coloca frente a campos estériles, fábricas vacías, mamotretos abandonados como muestra fehaciente del ladronismo imperante en estos últimos años, necesario es entonces estar a la altura de los acontecimientos, se requiere del verdadero valor para poder reconocernos en nuestras diferencias y poder de un vez por todas avanzar hacia la imperiosa y necesaria reconciliación nacional.
Es hora de comprender exactamente lo que sucede, lo que la calle viene diciendo desde hace tiempo, el liderazgo de estos tiempos será el que sepa leer ese rio subterráneo que como tromba amenaza con llevarse por delante todo, del que codo a codo con la gente sienta su dolor y su olor, identificándose literalmente con su anhelos y esperanzas, para poder convertirlas no en las promesas de siempre sino en las realidades que la gran mayoría quiere para sí y para los suyos.

miércoles, 19 de junio de 2013

Venezuela y la verdadera conspiración.

Conspirando en Patanemo.
Agobiado por tanto “sobrecalentamiento del consumo”, tal como lo dijo el Presidente en ejercicio, decidí tomarme en serio la cosa y sin tapujo ni medias tintas me fui a conspirar para Patanemo, mejor elección imposible, con una amplia bahía formada por un valle inundado, teniendo por el sur una ancha playa arenosa de aproximadamente 800 m de longitud, con costas rocosas y escarpadas, junto con la Laguna de la Bocaina que está ubicada al extremo oeste y rodeada de una abundante vegetación de manglares y cocoteros , y la de Yapascua protegida por un arrecife, hace esta zona la ideal para el aterrizaje del avión fantasma SR-71 "Blackbird", prestado gentilmente por nuestro buen amigo Charles Xavier y sin depósito de garantía.
Armado hasta con 6 periódicos y ya cómodamente sentado en mi silla playera “La Cool”, me dispuse a iniciar todo el proceso que significa planificar adecuadamente un complot como debe ser, el primer punto fue excesivamente indecoroso, la nota de prensa decía textualmente: “Bolivia produce anualmente 32.000 toneladas de papel higiénico, lo que le permitirá exportar a Venezuela unos 60.000 paquetes de 20 rollos cada uno, que equivalen a 0,25 % de la producción global”, sentí que algo se me revolvía en el estómago, pero tuve que recomponerme de inmediato al recordar que solo tenía servilletas de las económicas para la faena.
Así, sellada la primera acción y de una sola hojeada, encontré la segunda fase del macabro plan, en este caso viene del mismo país, con el mismo presidente al que se le dijo clarito que “aunque Venezuela se quede sola en su posición no reconocerá esa ilegitimidad”, es decir su gobierno y que ahora en Petrocaribe precisa “que Honduras pagará con carne de res y pollo, huevos, aceite de palma africana, concentrados de jugo de naranja, café, frijoles y harina de maíz, los combustibles que reciba de Venezuela”, hasta aquí no me cabía ninguna duda de lo perfecto de la intriga en marcha, era imposible darse cuenta que la invasión ya había comenzado y que nadie sospecharía sino hasta que ya hubiesen hecho la digestión.
Ya a esta altura del juego era necesario tratar de ir cerrando el círculo, tomando un tiempito para saborear una fría y de sopetón conseguí en la página que “los gobiernos de Nicaragua y Venezuela firmaron este domingo cuatro acuerdos de tipo social, de juventudes y de "hermanamiento policial" y agregaba “uno de los acuerdos plantea trabajar en la creación de un "nuevo modelo policial" y, según dijo Maduro, en un "hermanamiento" entre la Policía de Venezuela y la de Nicaragua”, listo pa´que mas, y es que adicional a un convenio que le ha permitido a Nicaragua exportar alimentos a Venezuela y recibir más de 100 mil barriles de crudo en condiciones de pago súper preferenciales, estamos hechos con la ayuda de un presidente plagado de serias y comprometedoras acusaciones de todo tipo, para enrumbar la política policial en el país.
Teniendo ya todo milimétricamente calculado tan solo le falta la cuarta pata a la mesa y finiquitar el tema, y como una iluminación del más allá aparece la noticia de los continuos y constantes apagones en todos nuestros rincones, porque vamos a estar claros, ¿Cómo puede prosperar una verdadera intriga en la luz?, imposible, necesitamos la oscuridad para poder lograr los objetivos planteados y ahí estaba el inefable ministro eléctrico anunciando que “sí, cada una de las cuadrillas de las milicias y los militares, que se incorporaron recibió una formación a través de charlas que dictó tanto el equipo de seguridad industrial como el de los técnicos de distribución y transmisión de Corpoelec, para la correcta utilización de los implementos y de las técnicas de pica y poda”, la trama lista, el ultimo recoja los vidrios.
Publicado en Notitarde el 13 de Junio del 2013.

miércoles, 12 de junio de 2013

Venezuela: Historias cotidianas.

2 + 2= -1
Estaba yo tranquilamente haciendo mi cola junto a unas 250 personas más, yo era el 201, que intentábamos comprar mantequilla en los chinos detrás del YMCA que prontamente se llamará: Complejo ideológico deportivo del materialismo histórico “Camarada, tu muerte será vengada”; ya había pasado una sampablera entre dos señoras terroristas que a dientes y cachetadas pretendían llevarse tres potes del bendito producto amarillo, pero gracias a la pronta intervención de los efectivos del ejército adscritos al plan “Mi patria la segura”, ya todo había vuelto a nuestra acostumbrada y monótona calma de todos los días y de repente lo leí en el periódico, no lo podía creer, el presidente de la Cámara de la Construcción, Gilbert Dao, indicaba claro y raspao que “en este momento no es posible producir viviendas de interés social para ofertarlas a un precio final de Bs. 500 mil, como lo ha fijado el Gobierno, ya que las mismas no pueden producirse a un costo menor entre los Bs. 700 mil y Bs. 800 mil”.
Les juro que en ese momento mi mente empezó de inmediato a hacer cálculos de todo tipo. ¿Cómo alguien que gane uno, dos o tres salarios mínimos puede pagar esta casa? ¿De dónde va a sacar la inicial? Absorto en mis pensamientos recibí un empujón de repente y un grito desde atrás: “¡muévete, mijito, que hace mucho calor!”. Ni modo, avancé dos pasos y concluyendo sobre las cuentas, éstas definitivamente no me cuadraban; es imposible para casi cualquier venezolano comprar una vivienda en estas condiciones, a menos, claro, que sean regaladas; del resto ni a palos, y es que ha caído tanto nuestro poder adquisitivo en los últimos años, que la calidad de vida actual nos remonta a la época cuando en este país, solo las grandes capitales gozaban de los servicios básicos y el resto estaba a la buena de Dios.
Me detuve un momento para ver cómo andaba la cosa y cerca, ya podía advertir cómo quedaban unos lotes que por lo menos, pensaba yo, me daba chance de llevarme a la casa dos potecitos de este oro líquido. Seguí entonces sacando cuentas: si el costo de la canasta básica familiar, para 5 personas, es de Bs. 10.441,02, y los dos sostenes del hogar solo ganan salario mínimo cada uno, es decir, Bs. 4.095,04, ¿cómo viven?, ¿cómo comen?, ¡perro!, ¿cómo hacen?, porque para remate de todo, para poder medio paliar la situación deben, como este domingo frente al SSO, dormir desde el sábado para intentar comprar a precio del Mercal una bolsa de comida que apenas podrá cubrir una semana de alimentación. Sencillamente no comen como debe ser y cuando lo hacen no logran paliar las serias deficiencias que se van acumulando de solo consumir carbohidratos para engordarse.
Ya llegando, una preñaíta que estaba adelante se quejaba del cansancio por la barriga, pero ni así la dejaban pasar; una vejucona mal encarada decía: “¡bueno, si gozó para tenerlo, que sufra, pa’ que sepa lo que es bueno!”. Volví a mis cuentas y recordé que una consulta con el obstetra hoy está por los Bs. 1.100, y si no tiene seguro, debe tener unos 25 mil bolos previstos para la operación si no hay complicaciones; pensar en los famosos miaos ya no es una opción, a lo sumo una sangría de 4 litros y listo, a prepararse para cuando nazca y comprar pañales, leche, teteros y pare usted de contar. Como diría Mercedes Sosa, “¡caramba y zamba la cosa, vivan los especialistas!”.
Así las cosas y más feliz que una lombriz por llevar mis dos potes luego de unas dos horas y media de cola, empujones y gritos, me acordé de un artículo de unos de esos economistas aguafiestas, donde indicaba que en los últimos 5 años hemos perdido la pendejaíta del 72% de nuestro poder adquisitivo, mientras la inflación subió, en ese mismo tiempo, a la bicoca del 259%, es decir, dos más dos es menos uno.
Publicado en el diario Notitarde el jueves 5/6/2013.

miércoles, 5 de junio de 2013

Para entender: La verdad sobre Venezuela.

GUERRA Y PAZ EN VENEZUELA
Escrito por LUIS UGALDE el May 31st, 2013
Hay muchos entre nosotros que piensan que la división y el odio es tal que la guerra está a las puertas. Personalmente no comparto esta opinión, más bien la división y el odio están artificialmente alentados desde una manera de entender la política.
Los comunistas y los nazis tienen propuestas distintas, pero no se diferencian en el trato que se les debe dar a los adversarios. Un nazi y un comunista creen que su propuesta trae la salvación absoluta; la implantación y consolidación de su revolución es el criterio superior ético. Todo lo demás es relativo y subordinado a este fin supremo: lo que ayuda es un buen medio y lo que se opone es malo y debe ser controlado, criminalizado y eliminado. Quien asesina al adversario merece condecoración y acusar a los otros de los crímenes más horrendos a fin de anularlos es una manera valiosa para lograr el paraíso en la tierra o el milenario Tercer Reich. El caso de Venezuela es más benigno y especial, pues la ideología totalitaria no estaba tan clara desde el principio y no es compartida por la gran mayoría de los chavistas.
Y ese es el problema actual para el Gobierno: la mayoría de sus seguidores quiere un cambio y mejoramiento efectivo, pero no cree en pajaritos preñados de paraísos en la tierra. Es evidente que a la mayoría del país no le gusta un régimen totalitario, ni la pobreza y sometimiento cubanos, lo que deja la puerta abierta para pasarse del gobierno a la oposición. Ahora, sin liderazgo, con malestar socio-económico creciente y corrupción millonaria en el poder, la gente lo que quiere es evolución y no guerra y ha demostrado su disposición a bajarse del autobús de la “revolución” y montarse en otro.
Esto lo entienden los dirigentes del régimen y concluyen (con los consejos que a Cuba le resultaron hace medio siglo) que hay que demonizar a la oposición y convertirlos en malvados imperialistas decididos a asesinar al Presidente. Al mismo tiempo, hay que sembrar el miedo y bloquear todo paso del “revolucionario” a la oposición; por “traidores” a la patria perderán el empleo y serán candidatos para la cárcel… Que teman la represión y exclusión de los beneficios del presupuesto público. Los organismos de derechos humanos, las iglesias que expresen su antitotalitarismo, los países democráticos, los ciudadanos… todos son conspiradores contra la suprema felicidad revolucionaria, y toda protesta juvenil y estudiantil debe ser militarmente aplastada, pues el idealismo y la esperanza de la juventud no se dejan domesticar. Es la lógica totalitaria y no hay sorpresas; lo único que nos llama la atención es la gran torpeza de algunos de sus protagonistas principales.
No hay guerra en el país, ni la desea 90% de la población. La radicalización de la polarización, el odio y la exclusión es un intento desesperado del régimen para evitar la hemorragia política. Lamentablemente, siempre algunos opositores les hacen el juego porque ingenua y emotivamente creen en la estrategia de la plaza de Altamira o del seudogolpe de abril de 2002.
El Gobierno, con razón, teme el desgaste por su pésima gestión, corrupción, falta de liderazgo, prepotencia y ceguera aferrada a un inviable modelo político-económico. Ya pocos en el país y fuera de él creen en magnicidios y guerras del imperio. El gran desafío para los demócratas (90% de los venezolanos) es mantener la paz, la serenidad y el trabajo organizado para reconstruir una sociedad plural, social e inclusiva y superar la pobreza. Triste sería que un cambio encontrara al país improvisando y, peor aún, pensando en regresar al pasado. En los programas actuales hay demasiada ineficiencia y corrupción (incluso para estándares venezolanos), pero apuntan a necesidades urgentes. La paz no sólo pasa por la eficiencia pública en los servicios básicos, sino por el rescate de las principales empresas productivas hoy dirigidas por “revolucionarios” y militares ineptos. De ahí el evidente hundimiento de la industria petrolera, de las básicas de Guayana, de Corpoelec, de Agropatria…
En Venezuela no hay deseo de guerra, sino un clamor por la paz, la convivencia entre los diversos y deseo de una decisión firme para construir juntos el desarrollo necesario. Hasta ahora la oposición democrática ha demostrado un liderazgo sorprendentemente acertado, decidido y sensato. Ahora, más allá de una persona singular, necesitamos en todas las áreas equipos capaces, conectados con los problemas y con la población que los sufre.