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viernes, 25 de abril de 2014

Paque!! Tazo?? Rojo!

El Paque Tazo.
Eduardo Sánchez
Las cifras, por su propia naturaleza, carecen del impacto natural que genera ante la opinión pública una imagen de cientos de personas cayéndose, literalmente, a golpes, patadas y otras acciones no publicables, pero definitivamente debemos recurrir a ellas, para poder colocar la situación económica actual en contexto, por ejemplo, Venezuela ha recibido, solo por concepto de petróleo, la bicoca de dos billones de dólares, les explico, en 15 años hemos obtenido ingresos muy superiores a los 40 años de democracia representativa, inclusive hasta un poco más allá, peor aún, a pesar de haber manejado esa inmensa fortuna, los niveles de endeudamiento han subido fuera de toda lógica, el problema no es si es manejable o no la deuda actual, el tema es que es inaceptable que luego de tantos años de grandiosa bonanza petrolera el país este sumergido en una profunda crisis y encima de todo esto debemos hasta la manera de caminar.
Cuando esta columna salga, el Presidente debería haber anunciado su "nueva" ofensiva, para atacar no sé a qué cosa económica, en serio, no hace falta ser un erudito para prever por donde vendrán los tiros, seguro luego de largas y recurrentes excusas por la crisis debido a la fulana y falsa guerra económica, segurísimo vendrán ajusten que no los va a decir, pero igual lo van hacer, tal como sucedió con la monstruosa subida de precio del café, el azúcar, la leche, los jugos, etc., que simplemente les dieron play y no aparecieron en gaceta oficial, es que el terror del régimen a la reacción popular, los hace asumir las medidas como en un discurso lleno de cantinfladas, para que al final quedemos como pajarito en grama, y a pesar de que en ocasiones les he recomendado comprar alpargatas, en esta oportunidad la vaina está difícil, ya tampoco se consiguen.
Y es que el paque tazo, si así como suena, va a pasar a nuestra historia como el día, no que la tierra se paró, sino como el año, que este país colapso, porque aparte de haberse dedicado durante todos este tiempo en el poder, a destruir y arrasar cuanto industria y cuanto cultivo productivo de verdad existían, han cosechado, los últimos dos años, una inmensa fama de mala paga, nadie en el exterior quiere despacharnos ni una gota de nada, sino pagamos en efectivo o le estacionamos un barco full de oil y del liviano para más luces, como decía mi abuela Chucha, si nos pela el chingo, nos agarra el sin nariz y si por casualidad logramos escapar, nos revienta el chupa cabras y es que el daño a los sectores que producían algo en Venezuela es tan profundo, que se requieren por lo menos unos continuos 6 años de acertadas, aplicadas, constantes y sustanciosas medidas económicas y sociales, para lograr equilibrar nuevamente, nuestra capacidad de engendrar nuestros propios medios para encaminarnos a ser autosuficientes.
Particularmente jamás me he regodeado de nuestra propia desgracia, hay que ser bien idiota para pretender, que algo llegue al colmo del abismo para termine de acabarse y levantar entonces algo sobre sus propias ruinas, aparte del convencimiento personal, cuando las crisis se convierten en aberraciones totales, están afectan de forma por demás dramática a las grandes mayorías, haciendo daños incalculables en las generaciones de las poblaciones de menores recursos, situaciones reales, que muy pocas veces se ven retratadas en las cifras económicas y que por el contrario solo pueden ser vistas y entendibles en su total dimensión, en las imágenes diarias de nuestros barrios, hoy azotados profundamente, imaginemos entonces por un instante un escenario peor que el actual.
El gobierno sigue extremadamente obcecado, obsesionado y lastimosamente no da intenciones sinceras de rectificar antes del llegadero final, así son las cosas.

jueves, 27 de marzo de 2014

La brutal devaluacion en #Venezuela

Réquiem en bolívar menor.
El grave problema de la gran mayoría de los economistas es que al final uno no sabe si el camino correcto era el derecho o era el izquierdo, o si era todo lo contrario, incluso en ocasiones sentimos que al término de las cosas, pareciera que los verdaderos culpables somos los mortales comunes y no los que llevan la batuta de las políticas económicas, pareciera que intencionalmente se busca enredarnos en una madeja de cifras, citas y leyes pontificadas para poder de alguna manera justificar las medidas, normalmente duras, que se han de tomar, el propio síntoma de Estocolmo, pero desde el punto de vista de los reales secuestrados.
Aquí, surgen irremediablemente impertinentes preguntas: ¿A falta de algún organismo macabro como el FMI, a quién se culpará? ¿A los supuestos generales aviadores, supuestamente incursos en un supuesto y larguísimo golpe de Estado?, o como lo ha repetido hasta la saciedad el zar de Pdvsa, como si de un boxeador se tratara, al referirse a su más enconado contrincante: Derrotaremos para y por siempre al negrísimo mercado paralelo, he dicho.
Bueno, yo particularmente no creo en ninguna de las anteriores, más bien siento que nuestro problema es mucho más sencillo y en lo más mínimo difícil tratar de explicar, son nada más y nada menos que 15 años de experimentos nefastos que nos han colocado frente a la más brutal devaluación que hayamos visto en toda nuestra historia, ¿que si era necesario tomar la medida para intentar remendar el capote?, perfecto, pero y ¿quién nos trajo hasta aquí?, peor aun, ¿cambiarán las cosas luego de esta maxidevaluación?, por lo demostrado hasta ahora por este régimen, eso no va a suceder y seguiremos cavando el hueco de una dramática crisis económica y social.
Recordar la historia pasada y reciente es fundamental para colocar las cuestiones en contexto, este gobierno en todos y cada uno de los informes realizados por firmas reconocidas a nivel mundial, lo colocan como uno de los más corruptos del mundo, donde hacer negocios limpios es casi imposible, que ostenta varias medallas de oro por su inmensa incapacidad de sacar adelante una pequeña economía, a pesar de los incontables recursos financieros que ha manejado y que el año pasado se llevó la cúspide más alta con una inflación de casi 60% al año, así que si hubiese alguna buena intención, lamentablemente los hechos han hablado en más de una ocasión claro y fuerte, derrotando a optimistas, pesimistas y alternativos con la sencilla realidad de estar dentro de un laberinto de crisis por un modelo fracasado.
El peso exacto lo obtenemos luego de revisar los datos: el 50% de las importaciones se efectuarán este año a 6,30 bolívares por dólar, a través del Sicad I, que se ubicará entre 12 y 15 bolívares por dólar, se hará al menos 10% de las importaciones, mientras que mediante el dólar Sicad II, el cual ya ha traspasado los 55, con un promedio de 52, se manejarán al menos otro 30% de las compras en el exterior; finalmente, el mercado no oficial, el que no existe, quedará para hacer otro 10% de adquisiciones, en otras palabras, un nada despreciable 40% estará por los 60 y pico largo.
Nada bueno se nos coloca en el horizonte, para poder ciertamente comenzar a salir de esta recurrente crisis se requiere mucho más de lo que hasta ahora ha mostrado este gobierno, como lo he dicho en ocasiones pasadas, el problema no es la pertinencia de ciertas medidas, el quid es que jamás en el tiempo que nos han gobernado, este régimen ha escuchado y ha rectificado las cosas de fondo, a lo sumo un pequeño maquillaje mientras pasa el temporal, aquí nuevamente los pagapeos de siempre van a ser los más afectados, pero ojo, por la magnitud, los daños van a llegar a todos cada vez que nos paremos frente a la caja.

viernes, 14 de marzo de 2014

Venezuela, ¿y mientras tanto?

Vaselina revolucionaria.
El espeso y asfixiante humo generado por las importadas, caras y hasta vencidas bombas lacrimógenas, no solo parece estar cumpliendo su cometido, sino que está llegando mucho más allá, ha logrado desconcertarnos y alejarnos de la realidad que seguimos teniendo frente a nuestros ojos día tras día y que con el avance del tiempo solo reciben respuestas oficiales fantasiosas y totalmente divorciadas de lo que ciertamente se requiere, para poder resolver la profunda crisis que vivimos.
En menos de un año el gobierno ha decretado dos devaluaciones oficiales, que prácticamente han más que duplicado el valor original del bendito dólar; sin embargo, los discursos oficiales se las han ingeniado en una especie de cantinflada mediática en darles ocurrentes y rimbombantes nombres a estos actos, en procura de justificar lo injustificable; ahora ponen en práctica un "nuevo" SICAD 2, que si llegase a cotizarse a menos de la mitad del impublicable precio de la calle, convertiría nuestro bolívar en mero polvo cósmico y a nuestros bolsillos en limpísimos talones de lavandera.
Si juntamos este nuevo logro, de la ya para muchos hartante revolución, con la medalla de oro mundial por tener la inflación más alta del mundo, nos descubrimos literalmente desnudos y desprotegidos completamente de lo que nos espera en los próximos meses, no habrá conspirador alguno que pueda enfrentar una voraz hinchazón que llevará los precios finales de todos los productos a niveles más cercanos a la vía láctea que a los anaqueles o tarantines de los mercados; será como ver nuestra propia guerra de las galaxias, pero protagonizada por la chocozuela, el solomo, la nevera, los aires acondicionados y la combustible y primera dama: la gasolina.
Claro, va a ser interesante ver cómo el régimen resuelve el otro tema conspirativo que es la escasez, ya dio el primer paso de una muerte anunciada hace muchísimo tiempo, decretó el nacimiento de la cartilla de racionamiento cubana, pero remozada con tecnología de punta, con la puesta en práctica de la mal llamada tarjeta de abastecimiento seguro, sentenciando así la aplicación de la limitación de las compras en sus puestos de distribución, como la manera de distribuir y administrar la carestía, no de darle solución clara, sino de seguir corriendo esta ya gigantesca arruga de crisis.
Son 15 años de nefastas políticas económicas y desde el gobierno las únicas señales que se dan son las de continuar y profundizar un modelo fracasado que ha llevado a la ruina total al país, arrasaron textualmente con la producción nacional, no dejaron piedra levantada en tierras que gracias al sacrificio y dedicación de particulares eran exitosas, expropiaron a diestra y siniestra, hasta en shows televisados y en vivo se dedicaron a decidir sin importarles nada ni nadie a quitarles bienes, empresas y propiedades a quien a ellos les diera la gana en ese momento, lo convirtieron en una especie de orgía, de un mal consejero resentimiento, guardado en sus entrañas contra todos los demás, que generalmente tenían lo que tenían por años y hasta siglos de dedicación, sacrificio y entrega de generaciones.
De tal forma que ahora cuando fruto de su supina incapacidad, su manifiesta y reconocida dantesca corrupción ha tocado fondo, se encargan de reprimir estudiantes, asesinarlos a mansalva, disparar no solo gas del bueno, como respuesta a la crisis que se les vino encima, nos aplican esta vaselina revolucionaria para meternos un paquetazo de proporciones bíblicas, mientras el espeso humo no les deja ver en toda su magnitud a las clases populares lo que ya está con nosotros, una terrible situación generalizada que nos llevará a vivir escenarios nunca antes vistos en el país. El túnel está en su máxima oscuridad.

martes, 12 de febrero de 2013

Octavita de carnaval.

Octavita de carnaval.
Unas de las cosas que de manera permanente y constante ha hecho el régimen que gobierna a Venezuela en los últimos 14 años, es literalmente invadir todos y cada uno de los campos de nuestro diario accionar, no existe ningún espacio ni tiempo donde el oficialismo no muestre una avasallante presencia, decenas de elecciones así lo confirman, no terminamos de salir de una cuando entramos en otra, llevados por recomendaciones cubanas no permiten respiro a nada ni a nadie, así como se han entrometido en todos nuestros lugares también han cambiado por completo nuestros momentos de descanso; navidad, carnaval o semana santa se usan para dar a conocer importantes medidas sobre materias de interés nacional mientras una buena parte de la población se encuentra disfrutando o descansando en sus hogares.
No es un problema de que los venezolanos sean apáticos, todos merecemos un momento de relax, que un sector de una población sea indiferente a su entorno, no es en absoluto exclusivo de nuestro país, generalizar es en consecuencia irresponsable y falto de verdad, lo que si es cierto es que un gobierno responsable no hace anuncios vitales entre gallos y medianoche, asume lo que hay que hacer y listo, sin embargo ese no es nuestro caso, después de tanto recular y de idas y vueltas devalúan en casi un 50% el mentado bolívar fuerte, dando luego una serie de excusas y explicaciones una más traída por los pelos que otra, como siempre la posibilidad de enseriar las cosas no existe, muy por el contrario se dedican por los diferentes medios a intentar desprenderse de las consecuencias que se tendrán que encararse en el muy corto plazo y que afectaran principalmente a los pobres.
Una economía que importa casi todo lo que consume tiene su porvenir atado a los vaivenes de su política cambiaria, luego de los anuncios del viernes en víspera de carnaval la eliminación del Sitme afectará y limitará las importaciones de bienes considerados no esenciales, como artículos electrónicos, electrodomésticos, parte de los productos vinculados con telecomunicaciones, artes gráficas, informática y algunos servicios, excluidos de las listas de compras prioritarias que maneja Cadivi, recordemos que el año pasado se hicieron importaciones por 57 mil millones de dólares, de las cuales el 80 por ciento se hizo con la tasa a 4,30 de Cadivi y 20 por ciento con la paridad 5,3 del Sitme, de tal forma, que por el aumento del tipo de cambio oficial las empresas tendrán que ajustar los precios de los productos importados y de los de origen nacional que utilizan materia prima adquirida en el exterior, lo que implicará un aumento del índice de inflación y aquellas medianas y pequeñas, que seguirán sin tener acceso al oficial, verán restringidas considerablemente su actividad.
Frente al panorama que se nos pone el vicepresidente para el Área Económica Productiva, Ricardo Menéndez, declaro estas dos perlas: “Hay una campaña cobarde de sectores oligarcas respecto al ajuste cambiario” y remato que el “Descartaba que sea necesario reajustar los precios de venta al público por estas medidas”. “Es una premisa falsa que está vinculada a los valores especulativos”. Además, llamó “al pueblo a luchar junto al gobierno contra la práctica especulativa de empresarios y comerciantes”, ¿Dónde vivirá este señor?, ¿sabe acaso el vice cuanto de lo que consumimos, lo producimos? Y finalmente como un país expropiado por los cuatro costados va a, según sus palabras: “a fortalecer la base productiva del país con el ajuste cambiario”.
Tiempos duros vienen, pueden decir desde el régimen lo que se les ocurra, lamentablemente la economía no responde a idioteces, está hecha de realidades, que sobrepasan cualquier discurso trasnochado y obsoleto, que intenta resolver los problemas, echándole la culpa a otros de su manifiesta incapacidad, para poder solventar las más ingentes necesidades de la población venezolana, el espacio de maniobra se achica cada día y con un déficit fiscal calculado por analistas privados en un 15 por ciento en el 2012, podrían ser necesarias más medidas fuertes para equilibrar las finanzas públicas.