Parecen las siete
plagas de Egipto en versión tropicalizada las que le han caído a Venezuela y a
los venezolanos, por un lado un régimen dictatorial que ya suma 19 años de
miseria, penurias y muerte, que ha dilapidado y robado monstruosas cantidades
de billones de dólares prácticamente desde que ocuparon el poder, que ha
engatusado por años a millones de compatriotas y de la mano de un brutal
populismo exacerbo hasta el infinito la cultura de la indigencia y del
pedigüeño.
El daño material que le
han infringido estos súbditos de Cuba a nuestra infraestructura nacional en
todos los niveles, áreas y sectores no tiene parangón en la historia de esta
tierra, son como una invasión de langostas hambrientas de destrucción, todo lo
bueno que han tocado lo han reducido prácticamente a cenizas, cumplieron ya
casi al 100% la amenaza de su mayor e idolatrado líder de no dejar piedra sobre
piedra, es que como nunca una asombrosa ineptitud, mezclada con una implacable
sed y obsesión por el poder, han mellado hasta los tuétanos a la sociedad
venezolana.
El deterioro de ninguna
manera se ha quedado de un solo lado de nuestro entramado social, aquí de una
forma u otra se ha socavado profundamente los valores de convivencia, respeto y
armonía que poseíamos, lo que estaba malo y había que procurar resolverlo, lo
han hundido en la inmundicia cada vez con mas fuerza, lo que aun teníamos de
bueno simplemente lo han borrado de nuestros corazones, y no, no es una
exageración, porque incluso desde las filas de quienes nos autodenominamos
defensores de la democracia, hemos visto como se destruye, se vilipendia y se
execra a quienes en el algún momento ose disentir de esa ya nada clara alianza
opositora llamada la MUD.
Ha sido efectivo el
camino de quienes vieron en el 2014 la necesidad de anular a los factores que
hasta ese momento no se habían prestado a ningún tipo de negociación
fraudulenta con el régimen, no se plegaron a la fuerza inicial de la salida y
jugaron a su desgaste y derrota, sabían que más adelante ellos cobrarían,
lograron torcerle el brazo a Leopoldo López y convertir en un cero a la
izquierda a los jóvenes que pedían cambios reales y no simples maquillajes ni
repartos de cargos gubernamentales, consiguieron imponer su agenda del pasito
tun tun, de la cohabitación alternativa y de una calle silenciosa, total, ¿cuál
es el apuro?, de a poco, de acuerdo a su lógica, ellos llegaran al poder, ¿y
mientras tanto?, no importa, solo daño colateral.
Así que Venezuela está
secuestrada por otro lado, por quienes, en posición de un liderazgo
circunstancial, han tenido un innegable éxito de manipulación y olfato de
hienas con muchos kilómetros de experiencia, han blandido banderas de libertad,
amor y defensa de valores que desgraciadamente no poseen, usado las mismas
armas de los rojos: la amenaza, el miedo y el agavillamiento para imponerse, se
apoyan en parte por el desespero de una clase media hastiada y dispuesta a
seguir creyendo en que “votando aunque sea fallo” se saldrá del régimen, pero
también en la ignorancia bien sembrada por el gobierno, que ahora estos
“defensores de la justicia” utilizan para sus propios intereses, se aprovechan
de las desgracias de un pueblo hambriento y depauperado hasta el extremo.
Es impresionante ver como
en la loca carrera del fraude regional como cada bando se esfuerza por un lado,
en hacer el ridículo, vemos a un candidato oficialista llegando en camionetotas
para después montarse en un burro, pero por el otro a un voluminoso candidato
de la MUD, a quien no parce haberle afectado la dieta de Maduro, correr y
jadear como un maniático en un minuto de propaganda política absurda y burda, y
por otro lado lo que vemos como propuestas es populismo, populismo y más
populismo, en el oficialismo no causa sorpresa, en el otro bando una desgracia,
hemos visto ya ofrecimientos de que se va a acabar la escasez, el hambre y que
van a otorgar becas escolares a manos llenas, que triste en verdad, pero
ciertamente no se podría esperar más de unos candidatos que no le dicen nada,
de nada a una Venezuela que desea con desesperación salir de esta desgracia,
pero que no busca tampoco volver a dinosaurios que tanto daño le hicieron a sus
regiones, menos mal que existe google, metan el nombre de los candidatos y en
renglón “noticias” revisen bien lo que les va a resultar, sorpresas te da la
vida.
Yo no voto y les
aseguro que eso ni va a ayudar al fraude, ni va a regalarle nada de lo que ya
no tiene Maduro y su régimen, ni a impedir la “inminente” caída del régimen por
no haber ganado la MUD las 23 gobernaciones, dejen de ser pendejos y de ser
manipulados por encantadores de nuevo cuño, el tiempo prontito se encargara de
descubrir las caretas y las realidades de lo que pasa en nuestro país.