miércoles, 11 de octubre de 2017

Venezuela secuestrada.



Parecen las siete plagas de Egipto en versión tropicalizada las que le han caído a Venezuela y a los venezolanos, por un lado un régimen dictatorial que ya suma 19 años de miseria, penurias y muerte, que ha dilapidado y robado monstruosas cantidades de billones de dólares prácticamente desde que ocuparon el poder, que ha engatusado por años a millones de compatriotas y de la mano de un brutal populismo exacerbo hasta el infinito la cultura de la indigencia y del pedigüeño.

El daño material que le han infringido estos súbditos de Cuba a nuestra infraestructura nacional en todos los niveles, áreas y sectores no tiene parangón en la historia de esta tierra, son como una invasión de langostas hambrientas de destrucción, todo lo bueno que han tocado lo han reducido prácticamente a cenizas, cumplieron ya casi al 100% la amenaza de su mayor e idolatrado líder de no dejar piedra sobre piedra, es que como nunca una asombrosa ineptitud, mezclada con una implacable sed y obsesión por el poder, han mellado hasta los tuétanos a la sociedad venezolana.

El deterioro de ninguna manera se ha quedado de un solo lado de nuestro entramado social, aquí de una forma u otra se ha socavado profundamente los valores de convivencia, respeto y armonía que poseíamos, lo que estaba malo y había que procurar resolverlo, lo han hundido en la inmundicia cada vez con mas fuerza, lo que aun teníamos de bueno simplemente lo han borrado de nuestros corazones, y no, no es una exageración, porque incluso desde las filas de quienes nos autodenominamos defensores de la democracia, hemos visto como se destruye, se vilipendia y se execra a quienes en el algún momento ose disentir de esa ya nada clara alianza opositora llamada la MUD.

Ha sido efectivo el camino de quienes vieron en el 2014 la necesidad de anular a los factores que hasta ese momento no se habían prestado a ningún tipo de negociación fraudulenta con el régimen, no se plegaron a la fuerza inicial de la salida y jugaron a su desgaste y derrota, sabían que más adelante ellos cobrarían, lograron torcerle el brazo a Leopoldo López y convertir en un cero a la izquierda a los jóvenes que pedían cambios reales y no simples maquillajes ni repartos de cargos gubernamentales, consiguieron imponer su agenda del pasito tun tun, de la cohabitación alternativa y de una calle silenciosa, total, ¿cuál es el apuro?, de a poco, de acuerdo a su lógica, ellos llegaran al poder, ¿y mientras tanto?, no importa, solo daño colateral.

Así que Venezuela está secuestrada por otro lado, por quienes, en posición de un liderazgo circunstancial, han tenido un innegable éxito de manipulación y olfato de hienas con muchos kilómetros de experiencia, han blandido banderas de libertad, amor y defensa de valores que desgraciadamente no poseen, usado las mismas armas de los rojos: la amenaza, el miedo y el agavillamiento para imponerse, se apoyan en parte por el desespero de una clase media hastiada y dispuesta a seguir creyendo en que “votando aunque sea fallo” se saldrá del régimen, pero también en la ignorancia bien sembrada por el gobierno, que ahora estos “defensores de la justicia” utilizan para sus propios intereses, se aprovechan de las desgracias de un pueblo hambriento y depauperado hasta el extremo. 

Es impresionante ver como en la loca carrera del fraude regional como cada bando se esfuerza por un lado, en hacer el ridículo, vemos a un candidato oficialista llegando en camionetotas para después montarse en un burro, pero por el otro a un voluminoso candidato de la MUD, a quien no parce haberle afectado la dieta de Maduro, correr y jadear como un maniático en un minuto de propaganda política absurda y burda, y por otro lado lo que vemos como propuestas es populismo, populismo y más populismo, en el oficialismo no causa sorpresa, en el otro bando una desgracia, hemos visto ya ofrecimientos de que se va a acabar la escasez, el hambre y que van a otorgar becas escolares a manos llenas, que triste en verdad, pero ciertamente no se podría esperar más de unos candidatos que no le dicen nada, de nada a una Venezuela que desea con desesperación salir de esta desgracia, pero que no busca tampoco volver a dinosaurios que tanto daño le hicieron a sus regiones, menos mal que existe google, metan el nombre de los candidatos y en renglón “noticias” revisen bien lo que les va a resultar, sorpresas te da la vida.

Yo no voto y les aseguro que eso ni va a ayudar al fraude, ni va a regalarle nada de lo que ya no tiene Maduro y su régimen, ni a impedir la “inminente” caída del régimen por no haber ganado la MUD las 23 gobernaciones, dejen de ser pendejos y de ser manipulados por encantadores de nuevo cuño, el tiempo prontito se encargara de descubrir las caretas y las realidades de lo que pasa en nuestro país.

Soy Venezuela, me canse del mal necesario y del menos malo, ya basta de permitir que gobiernen los menos aptos, los medias tintas, los negociadores, los del “por ahora” y los del “poco a poco”,  es hora de dar los pasos para un cambio real, seguiré luchando por salir de este criminal y nefasto régimen, pero hacia un país que con honestidad y decencia procure un futuro de sueños, esperanzas y calidad de vida ciertas,  que no se parezca en lo absoluto, ni a este terrible presente ni tampoco a un pasado corrupto y desastroso, que solo en apariencia parece bueno porque este ha sido en extremo malo.      

O eres cretino, o eres idiota.



En el cretinismo y la idiotez han basado los defensores del “votancionismo” su extensa y virulenta campaña contra quienes nos oponemos a validar el fraude constituyente y convertir el mandato popular del 16J, de más de 7 millones 600 mil venezolanos, en un mero acto de propaganda electoral que se necesitaba en el momento, pero que nunca realmente fue asumido como tal por ellos, desde sus excelsos intelectuales hasta esa legión, pagada casi toda, de opinadores lo único que escupen es un profundo desprecio por quien disienta y una marcada manipulación del sentimiento pacifico de este pueblo.

Aderezan además sus ataques con otros epítetos que honestamente por lo burdos y absurdos no me voy a detener a exponer, y no lo hago, en principio porque es extremadamente evidente que la gran mayoría de quienes nos abstendremos de participar en esta particular fiesta electoral, mientras la gente literalmente se muere de hambre en Venezuela, hemos estado en diferentes puestos de lucha a lo largo y ancho de estos nefastos 19 años y no necesitamos cartas de presentación alguna, quienes desde marchas, caminatas, protestas, defensa del voto, denuncias, escritos y pare usted de contar, hemos luchado por nuestra libertad.

Para mí lo más llamativo es descubrir como a escasos días del manido acto de votación, no de elección, los ataques en lugar de cesar han aumentado, me imaginaba, ya que según ellos somos menos que insignificantes y no representamos a nadie, que a esta altura estarían súper concentrados en buscar sus votos, aunque de acuerdo a sus más conspicuos voceros la cosa esta más que ganada, de hecho desde sus oficinas encuestadoras no salen más que excelentes noticias, hablan de hacer caída y mesa limpia, es más chico, los ultra optimistas y mandamases regionales hacen chistes hablando de que si hubiesen elecciones de alcaldes las ganarían todas, ¿así que porque la mortificación por un puñado de, según ellos, “guerreros del teclado”?

Aquí es donde se le suelta la rueda a la carreta buenos amigos, resulta de que lo no cuentan estos cohabitantes del poder con el régimen, es que existen unas encuestas de verdad, de esas que son hechas para saber a ciencia cierta lo que se mueve en la calle donde el asfalto desaparece y allí quedan claras dos cosas, la primera es que el cuento no es tan color de rosa, las clases D y E que concentran, para quienes no lo saben o se hacen los locos, a la inmensa mayoría de los electores, muestran una abrumadora falta de interés por esta comparsa electoral, no significa taxativamente que no van a ir a votar, pero es impactante su antiparabolismo frente al evento, lo segundo es abrumador, las causas por esta falta de motivación en lo absoluto se refiere algún tipo de campaña de quienes nos abstendremos, tamaño poder no tenemos, se concentra más bien en el convencimiento de las clases más pobres de que han sido burlados por ambos bandos, por más tiempo por el régimen, lógico, pero igual siente que desde la MUD en lo absoluto han cumplido con lo ofrecido y perciben que en nada ayudara a mejorar su situación ir a votar.

Me imagino que ninguno de los “votancionistas” se le ocurrirá hablar, en público, del cretinismo de las clases populares, por eso se ataca con tanta virulencia, perciben desde la mal llamada alianza opositora que si ese escenario se llegase a cristalizar necesitarían urgente y fundamentalmente los votos de las clases medias, quienes por sus características se supone la radical, de allí esta campañita tendiente a procurar convencer que si no votas eres más o menos como hermano de Maduro, o peor que TU serias el culpable de que el régimen siguiera, porque ya las controlan, en las gobernaciones, claro ellos te venden que TU se las regalarías, bueno como les explico.

Al final, el 15 no está lejos y no se va a acabar ni el mundo ni esta dictadura, nosotros seguiremos con la ruta que nos hemos trazado, procurando convencer cada día, a mas venezolanos de que somos Venezuela, los que quieran continuar el sarao y seguir bailando los acordes musicales del régimen, que les vaya bien, nos veremos en el camino y con sinceridad si ganan las 23 gobernaciones, dejen de mentir e intenten en serio ayudar a los venezolanos.

Eduardo Sánchez   @UNQUIJOTE

Publicado originalmente el 29 de Septiembre en Atraco al Pueblo.