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jueves, 7 de mayo de 2015

De #PuertoCabello a #Venezuela

Si algo les encanta a quienes ostentan el poder actualmente en nuestro país, es el tema de las fechas y los nombres grandilocuentes, a todo lo que supuestamente han sido “logros revolucionarios” les enchufan un día, ahora histórica, y un remoquete nacionalista, ¡como les gusta el show!
Claro, toda regla tiene su excepción, se les olvida a nuestros gobernantes una de las fechas más significativas de todas: el año 1998, así es mis descuidados lectores, el régimen tiene la bicoca de 16 años y pico gobernando los destinos de quienes habitamos estas tierras de Sur América, no es cualquier tontería la cosa, son unos 6 mil días bajo el mandato oficialista, sin embargo, unos los escucha hablando y parece que ellos creen que tiene 2 días en esto, no papa, es largo el recorrido y muy, pero muy corto el resultado positivo.
Aquí en Puerto Cabello hace tiempo que nos tienen locos dos ingentes problemas: el agua y la luz, el primer caso es por demás irónico, bañados y bendecidos por kilómetros de agua salada quienes vivimos en esta tierra mágica, nos hemos convertidos en verdaderos magos de la aparición espontanea, olvídense de los grandes maestros del ilusionismo, los porteños sin lugar a duda se llevan el premio al mejor acto, desde los lugares más insospechados y desde los objetos menos inimaginables sacamos agua, e inclusive unos extremadamente ingeniosos la multiplican y hacen que en lugar de durar horas dure días, barbaros estos hombres y mujeres que tratan de no morir en el intento.
Lo peor del caso son las excusas, que si la sequía más grande de toda la historia de la humanidad, que si ahora miles se han convertido en raspa aguas, que eso estaba así cuando llegamos, ah caramba, se les olvida el pequeño detalle que anotamos al principio, son 16 años gobernando, ¿se les olvido cuando la culpa fue del niño y la niña?, o ¿Cuándo también tuvimos otra “sequia histórica”?, ya basta por favor, asuman su total y completa responsabilidad, su ineptitud la están pagando miles y miles que a diario padecen del vital líquido.
Ahora vuelven con la cantaleta de tanques, barcos llenos de H2O, tanquetas móviles, cuando lo que debieron hacer, hace mucho tiempo, fue presentar proyectos integrales que solucionaran el problema de raíz, real han tenido y por cantidades industriales, el agua señores debe llegar simple y sencillamente por tuberías, estamos en pleno siglo XXI y todavía cargamos tobitos para poder bañarnos, no vale, nadie merece vivir así.
La luz, es quizás más patético, ¿Cuántas excusas usted recuerda por la falta de luz?, peor, la cantidad de dinero que ha sido despilfarrada a través de todos estos años en el sector eléctrico, debe ser un record Guinness en la historia mundial, todos los abriles se han anunciado, aprobado y sabrá Pepe donde han terminado, millones y millones de dólares para recuperar, resolver, invertir, ¿gastar?, no sé, póngale usted el verbo que quiera, el repetitivo problema de la luz, al final vamos a llegar a la misma conclusión, han sido días y meses de ineficiencia y corrupción, no le busque las cinco patas al gato, deje de seguir engañándose con guerras de mentira, la verdad no necesita que ni yo ni nadie se la diga, usted la tiene, la vive, la padece todos y cada uno de los días, ¿o no?
Claro esto no se limita a Puerto Cabello, el drama es nacional, nosotros, al igual que el resto de nuestros compatriotas vivimos los embates de una de las mayores estafas realizadas a la patria, ofrecieron villas y castillos, prometieron la máxima felicidad, se vanaglorian de que sin ellos el pueblo sufrirá, barbaros, la manipulación al máximo, los venezolanos hoy en día ya conocemos lo que significa el bendito Socialismo, las pruebas y los hechos hablan por sí solo, ya no quedan muchos pendejos.

lunes, 13 de abril de 2015

Esto fracaso.

Antes solo lo escuchabas con mucha fuerza en la clase media, eran los profesionales, los empresarios reales, los intelectuales, los escribidores quienes lo decían, no existían reunión alguna que no terminaba irremediablemente en el tema, nadie se escapaba, nadie lo dudaba.
Ahora, esta regado como pólvora por todos los niveles, ya no son “los escuálidos” quienes lo mantienen, ya no hay un solo rincón de nuestra amada tierra donde no retumbe con una potencia sísmica, en las interminables y dantescas colas, en el diario dolor de enterrar a nuestros deudos, en el constante quejar frente a una farmacia buscando cierto medicamento o incluso en las convocatorias “voluntarias” a marchar contra el imperio, la gente lo murmulla, lo mastica y siente la imperiosa necesidad de escupirlo: esto fracaso.
Y fracasó sin guerra económica alguna, aquí no queda nadie de la empresa privada con tamaño poder, el único vive constantemente amenazado, vigilado y presionado, a pesar de ser, sin temor a equivocarme, la organización que precisamente ha evitado la catástrofe total de escasez, son los únicos que producen en este país, el resto es un cementerio de expropiaciones llevadas hasta sus ruinas, de intervenciones que han terminado en saqueos y despojos, de escasos establecimientos que apenas elaboran materiales solo para sobrevivir y de contados enchufados que han hecho fortunas inimaginables, para la gran mayoría de nosotros, a costa de la corrupción, de la devaluación y de un régimen que los ha protegido, incentivado y criado en su propio seno.
Tampoco hubo, ni habrá intervención de ningún gringo amanecido, aquí los que si nos han invadido hasta los tuétanos son lo iraníes, con negocios turbios y secretos que casi nadie conoce en exactitud, los rusos igualmente han logrado poner su cabeza de playa aquí, realizando jugosos negocios con armas obsoletas e innecesarias para un país cuyos enemigos reales no son precisamente los del norte, sino un narcotráfico que tenemos penetrado hasta los cimientos de la sociedad venezolana, se sorprenderían muchos compatriotas del alcance real de este peligroso y nefasto flagelo que nos acosa, así mismo están los chulos de América, que han obtenido grandes cargamentos de lechugas verdes a cambio de sus votos en los organismos internacionales y finalmente están los reyes de la conquista, con sus caras siempre sonrientes, sus educados modales y su aparente don de buena gente nos tienen prensados hasta donde ustedes se imaginan, son los chinos, a quienes les debemos hasta nuestra manera de caminar, la hipoteca del presente y del futuro de este país en algún momento tendrá que salir a la luz pública con toda su verdad, sin embargo, ya el daño está hecho y tocara ver de qué forma se podrá solucionar.
Igualmente risible y extremo cínico el bendito tema del golpe de estado, ¿Quién cipote puede tumbar un gobierno sin tener poder real, poder de verdad?, nadie señores, pero lo que es importante es que quienes hablan a diestra y siniestra de golpes, son los únicos que los han dado los últimos años en Venezuela, muy por el contrario los factores reunidos en la alternativa democrática han sido blanco de extremistas que nos acusan de “colaboracionistas” y pendejos, la ruta republicanas ha sido la constante, el apego a la constitución por encima de todo el norte, así el derecho a manifestar de manera pacífica jamás lo entregaremos, el régimen simplemente manipula intentando convertirse en víctima, cuando desde hace más de 16 años es victimario.
Esto ciertamente fracaso, cada día es demasiado visible, claro y palpable la crisis que nos golpea a las grandes mayorías, avanzamos aceleradamente hacia un nivel de miseria que dejara profundas huellas en todos, lamentablemente no se ve ninguna luz.

jueves, 5 de febrero de 2015

Los heraldos negros.

Tiempos de angustias vivimos los venezolanos, no hay un día en que estemos a salvo de una crisis sin fin que parece ser eterna, la cierta fama de tomarnos todo a jodedera pareciera darnos espacio para mantener la cordura; sin embargo, también funciona como dardo tranquilizante a nuestros dramas cotidianos.
Aquí no vale ya en lo absoluto la división de rojos y los demás; salvo fanáticos, ignorantes y enchufados, todos padecemos de una manera u otra forma los embates de una terrible inanición de un gobierno que no termina de dar señales de entender, comprender y, en consecuencia, actuar para rectificar el camino que llevamos.
Un complejo cuadro de penas económicas y financieras, aderezado con una brutal delincuencia que se ha hecho absoluta y totalmente dueña de nuestros destinos, requiere de verdaderas decisiones que logren generar estabilidad y tranquilidad a la sociedad venezolana; continuar sordos, ciegos y cínicos ante tamaña situación solo seguirá agravando y profundizando este monumental trance.
“Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma. ¡Yo no sé!”.
El daño moral y ético que nos aqueja supera por mucho a la ya delicada condición económica, no solo nos hemos convertido en una especie de mendigos del Estado, es que igualmente hemos ido poco a poco superando nuestra capacidad de asombro y de acción frente al desmoronamiento colectivo de nuestra propia identidad como ciudadanos; el abuso diario de motorizados, taxistas, camioneros o cualquiera que ande sobre un vehículo por las calles es tan solo el reflejo de algo mucho más hondo.
No solo se ha quebrado el pacto social que existía, sino que ha sido sustituido por la venganza, el revanchismo y una enfermiza envidia, hemos puesto pata para arriba nuestros valores como sociedad.
A casi tres millones de personas llega la burocracia en Venezuela, estoy convencido de que debe ser un récord mundial la cantidad de ministerios, vicepresidencias y cuanto organismo y “estados mayores” que han empujado con fuerza a que seamos uno de los países más corruptos del mundo, hemos superado con creces el ponme donde hay, ahora es menester ver cómo algunos vecinos nuestros, hasta ayer poseedores de muy pocos bienes materiales, hoy se pavonean con tremendos lujos, es esa poca y nueva casta de ricos, de los innumerables guisos y alcabalas que se han impuesto en Venezuela.
Desde los pequeños gestores de trámites sencillos hasta los más encumbrados pimentones, unos verdes y otros no, que han hecho gigantescas fortunas a costillas del resto de nosotros, han sido criados dentro de esta manera de entender la formación de esa entelequia que llaman el hombre nuevo, surgidos prácticamente de la nada, han levantado emporios, que ahora les dan ese aire de empresarios nacionalistas que realmente no poseen y es que definitivamente el discurso populista y la manipulación mediática del régimen han sido uno de los escasos éxitos que puede esta mal llamada revolución exhibir; socialismo y comunas para los pendejos, riqueza y fortuna para los próceres de la patria.
Y es que la historia, esa incómoda y para unos fastidiosa piedrita que nos recuerda cómo han sido las cosas en tiempos anteriores, estrella en la cara el estrepitoso fracaso de todo eso que llaman marxismo, leninismo, minestrones ideológicos y demás yerbas, sencillo.
Termino estas líneas antes de quedarme sin palabras, con mi cita final del poeta peruano César Vallejo:
“Y el hombre. Pobre. ¡Pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes. ¡Yo no sé!”.

lunes, 27 de mayo de 2013

¿¡Patria!? ¿Segura?

Al momento de escribir estas notas está en plena ebullición el audio donde supuestamente un connotado figurín del oficialismo se explayo en presentarle un nuevo informe a un presunto agente cubano sobre los intríngulis de conspiraciones, corrupciones y carraplana moral dentro del aparato político que gobierna a Venezuela, más allá del mayoritario estupor que ha generado las afirmaciones de este prócer de la revolución y que debería, mínimo, haber levantado un intento de nuestra fiscal general de iniciar una investigación seria, nos deja al desnudo y en todo su esplendor a un régimen corroído hasta los tuétanos, donde el país importa un comino, al punto de que a quien, supuestamente, se le hace entrega constante de informes para recibir instrucciones, es nada más y nada menos que el jefe de la contrainteligencia de Cuba, además de impartir clases a oficiales venezolanos en esas y otras tareas.
Ahora si tenemos patria, repiten una y mil veces los más prominentes líderes de este proceso, se abrogan para si la exclusividad de ser una especie de salvadores de la nación, los más puros y desinteresados defensores de la soberanía, mientras que el resto si acaso llegamos a lacayos del imperialismo, apátridas que han vendido su alma al diablo, son estas expresiones la manera de dar un paso adelante y tratar de tapar el sol con un dedo, de negar que hemos entregado, escondida dentro de una supuesta solidaridad internacional, nuestros designios a los de los jerarcas de la isla del caribe y que a pesar de rasgarse las vestiduras nacionalistas, este régimen pasara a la historia como el gobierno que traiciono nuestros valores de nación plena y soberana.
Miles de efectivos militares han sido colocados en la calle en el marco de un nuevo plan de seguridad del gobierno, luego de haber anunciado más de 20 de estos planes en los 14 años en el poder, se recurre otra vez a las fuerzas castrenses para tratar de frenar al hampa, nosotros jamás nos opondremos a ninguna medida que vaya en beneficio de la población, sin embargo, seguir improvisando en esta materia tan solo traerá un nuevo fracaso, la seguridad en nuestro país no la resuelven fusiles ni tanques, mucho menos unos efectivos que nunca fueron preparados para luchar en el combate contra la delincuencia, lastimosamente un gobierno sordo y ciego solo ve lo que le conviene, actúa por conveniencia propia y no termina de entender la necesidad de confluir en un real, profundo, inclusivo y productivo dialogo con todos y cada uno de los estratos de la sociedad que permita establecer acciones adecuadas y estrechamente ligadas con actualidad que a diario vivimos en Venezuela.
Cuando el régimen acepte que aquí no va a poder imponer ningún modelo trasnochado que este por fuera de la Constitución y que en el sistema democrático puede perder las elecciones, entenderá que la seguridad es un tema de Estado, no una política particular de un gobierno temporal, de lo contrario, seguiríamos transitando por la ruta de conflictos cada vez más dramáticos, que nos conducen sin lugar a dudas a tiempos en extremo difíciles para todos, porque ciertamente con el conflicto nadie gana, a pesar de parecer por ratos que alguien obtuvo la victoria, al final lo único seguro es una honda división más allá de las ideas y que se reflejara en hechos tangibles y dolorosos para toda la sociedad.
Así que estando aquí decimos que perdemos la patria a pasos muy acelerados, a nuestra juventud y la vida de la mano del plomo, es necesario y urgente un dialogo, pero sin cortapisas, que pasa porque el gobierno audite los votos de verdad para poder tener legitimidad y que definitivamente nos reconozcamos en el marco Constitucional como un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia.
Publicado en Notitarde el jueves 23 de Mayo.