sábado, 11 de julio de 2015

Entre lentejas y teleféricos.

A 900 bolívares llego el kilo, el saco paso de costar 4500 a 26000, yo no soy economista, pero igual que ustedes se sumar y restar, solo hacen falta los ojos bien abiertos, para poder ver todo lo que nos está pasando, ni siquiera se necesitan lentes, es demasiado obvio el nivel que la crisis ha alcanzado.
Al mismo tiempo nuestros hermanos en Guasdalito la están pasando realmente mal, más de 45 mil personas están afectadas dramáticamente por las inundaciones, algunos dicen que se pudo evitar esta situación, si se hubiesen realizado las obras que desde hace mucho tiempo exige la colectividad, sin embargo, lo que ciertamente indigna es ver cuáles son las prioridades del gobierno, las elecciones de su partido están en primer término, después lo demás.
Y si miramos hacia nuestra industria petrolera, Amuay desnuda finalmente el indetenible deterioro que ha sufrido Venezuela a manos de los actuales gobernantes, dese una vuelta por la península de Paraguaná y vera en toda su magnitud de lo que le estoy hablando, la desidia y el abandono de la que junto con Cardón, forman el segundo mayor complejo de refinación del mundo, es lo que prevalece, en lugar de procesar el millón de barriles por día para lo que está capacitado, apenas llegan al 50% y solo en ocasiones, uno siente una profunda decepción al sentir como en apenas 16 años, la destrucción de nuestro país ha ido avanzando sin pausa.
Frente a todo esto lo único que seguimos viendo son más y más discursos, arengas desde la Asamblea Nacional para tratar de seguir engañándonos, discursos cargados de un falso y manipulador nacionalismo para intentar revertir lo inevitable, parece que abandonaron definitivamente el mandato de ejercer el gobierno y solo se dedican, a conservar el poder por medio de la mentira y la amenaza, no existe la acción oficial que trate de resolver los ingentes y graves problemas cotidianos por los que tenemos que pasar, cada uno de los burócratas rojos anda en su propia búsqueda de ver como se salva del desastre final.
En Puerto Cabello, principal puerto de este país, la realidad no es diferente, un alcalde dedicado a viajar por el viejo continente es lo que marca la pauta, mientras tanto la ciudad atraviesa una profunda crisis de suministro de agua que solo ha sido superado por llegaron las lluvias y volvieron a llenar los embalses, lo demás es pura publicidad, pretender que repartiendo tanques y dando vueltas por el pueblo con camionetas se solucionaba el problema, no es más que un nuevo intento por tomar por pendejos a los porteños, los que vivimos aquí, allá los que no, esperamos y exigimos tener agua como debe ser: por tubería, bastante dinero ha generado el puerto para que a estas alturas del juego, estemos todavía como en el siglo XIX, recogiendo el agua por tobitos y bañándonos con totuma, yo les garantizo que en Barcelona-España, solamente hay que abrir el chorro y listo, ¡ah mundo Barquisimeto!
Claro, ya sale la enorme maquinaria de manipulación y amedrentamiento que tiene el régimen en cada zona a hacer su trabajo, se denigra, se ofende, se insulta, pero no se da respuesta adecuada a la problemática, se sigue el juego de intentar aniquilar al enemigo moralmente, total todos los poderes están a su servicio y los usan sin pudor, yo quisiera saber dónde están los millones que según el mismo alcalde, le aprobaron para construir su teleférico, o las 5 mil casas que ofreció en las Salinas, o los ferry que iban a llegar al puerto turístico, por cierto hasta el techo de las instalaciones se lo robaron, es que todo lo que llegan a tener simplemente lo destruyen, lo acaban.
No podrán hacernos callar, seguiremos al lado de quienes hoy más que nunca luchamos por un cambio, la calle, hace ya rato que dice lo que pasara.

Sin Pudor

Nos avasalla una de las más espantosas crisis económicas que hayamos vivido los venezolanos, a pesar de haber obtenido durante estos últimos años de régimen chavista, multimillonarios recursos financieros por nuestro oro negro, la carraplana y la ruina hoy marcan la pauta del presente, en lo que va de año hemos vivido en carne propia una acelerada y vertiginosa pauperización de nuestra calidad de vida, la misma simplemente se fue por el albañal.
Pero ojo, no solo atravesamos una profunda crisis de capital, la metástasis del manido modelo que intentaron imponer quienes desde Miraflores y Pajaritos gobiernan, ha causado honda repercusión en todos los aspectos de la sociedad, arrastrando a todos, unos más unos menos, a un peligroso e inédito trance que ha socavado nuestras creencias, moralidad y filosofía de la vida, ya no queremos creer en nadie, lo que anteriormente veíamos como malo, hoy no lo es tanto si se le aplica a quienes adversamos, el revanchismo social con que el gobierno ha inundado todos los rincones de la patria, ha hecho su efecto, el daño social supera con creces el desastre económico.
Aquí lo hemos dicho, la calle cada día se expresa con más fuerza, sobre hacia donde van las cosas en este país, ya muy pocos siguen creyéndose los cuentos de camino que desde el poder se pretende hacerle creer a los venezolanos, la masa no está para bollos, por eso el gobierno busca por todos los medios posibles mantenerse en el mando, poco le importa el deterioro que continua causando, la prioridad no tiene nada que ver con el mandato de gobernar, de cumplir aunque sea medianamente con buscarle solución a los más nimios problemas que afrontamos a diario, como la falta de agua, la recolección de la basura o los continuos y constantes apagones, simplemente tratan de salvar cada quien su pellejo.
Si alguien se sorprendió con la última jugarreta del CNE, definitivamente vive en otro país, ahora es que vamos a ver actuaciones iguales o peores, el peso hoy de nuestra Constitución es letra muerta para el régimen, saben que aun con todas las trampas que puedan intentar, las elecciones simplemente las tienen perdidas, por eso van a seguir intentando por todos los medios procurar una paliza menor, necesitan tener un mínimo para poder negociar, porque estemos claros, el chavismo no va a desaparecer después del 6 de diciembre, conserva el poderío real de Venezuela y lo va a usar para sobrevivir.
Particularmente a mí en lo absoluto me gusta que me coloquen en situaciones donde sencillamente no tengo opción de escoger, siento que de esa manera pierdo mi capacidad de elegir no al mal menor sino al mejor, sin embargo, la polarización y la realidad que vivimos nos han colocado en esta encrucijada, debemos entender que definitivamente las elecciones parlamentarias son un paso en ese sentido, por mi propia naturaleza he sido renegado de todo lo que representa el poder formal, pero al mismo tiempo creo que frente a lo que nos sucede y ante unos gobernantes que no tiene ningún pudor, para utilizar todos y cada uno de los instrumentos que les procura su mandato temporal en su propio provecho, hay que actuar con firmeza y poner el fin mayor ante nuestras aprensiones personales.
El espacio para los cálculos individuales se acabó, no significa que como borregos vayamos a votar, nada de eso, es este momento la oportunidad de participar activamente en donde cada uno seamos buenos, de criticar constructivamente cuando se necesario, de hacer las cosas necesarias para cambiar y de procurar que ante el abuso del poder coloquemos nuestra fuerza ciudadana para torcer la intención de burlar el sentimiento mayoritario, nada fácil son los próximos días y nada sencilla la tarea que tenemos por delante, pero hay que hacerla.

domingo, 21 de junio de 2015

Calle Ciega.

Cuando tú lees una encuesta que no refleja tu sentir, irremediablemente la descalificas, sientes que de alguna manera ésta manipula la realidad por intereses particulares; si por el contrario su contenido ilustra mucho de tus sentires, inmediatamente te identificas con sus datos y conclusiones, son situaciones a las que respondemos de manera natural.
Ahora, cuando la inmensa mayoría de un país comulga, que lo reflejado por los estudios de opinión es fiel espejo de la calle, la cosa toma un camino distinto, se unen en un solo movimiento, el andar de muchos con el pensamiento de uno, comienza a tejerse una visión compartida de que indistintamente de nuestros pensamientos e ideas individuales, todos colectivamente estamos de acuerdo en algo, en nuestro caso particular, que ya definitivamente esto no da para más, que se acabó el pan de piquito y que el fracaso de este mamotreto socialista es un hecho innegable y concluyentemente inviable.
Que un paquete de toallas sanitarias haya llegado a costar 1.300 bolívares, en sus diferentes presentaciones, parece ser el pináculo del desastre; no es que los demás aumentos de precios, sobre todo en los alimentos, no sean dramáticos, es que éste en particular ilustra de una manera cruda y directa adónde hemos llegado por esta vía, golpeando directamente el bolsillo de todas las mujeres venezolanas sin importar su preferencia política, color de piel, raza, credo o inclinación filosófica de la vida, sencillamente tienen que usarlas y ya.
La manida guerra económica se les murió como nació, no pudo llegar a cumplir su primer año por cuestiones lógicas; si de verdad existió, ¿por qué no pudiste resolverla, si controlas todo el poder del Estado?, peor, de aquí en adelante la gran mayoría desde ya le echa la culpa al régimen si se acentúan la escasez, el desabastecimiento y la inflación, lógico, expropió empresas de cemento y no hay cemento; expropió Sidor y no hay cabillas; expropió las azucareras y no hay azúcar; expropió Lácteos Los Andes y hay problemas graves en leche; expropió Agroisleña y no hay ni semillas, ni fertilizantes, ni crédito agrícola, ni producción, ni nada.
Mientras tanto, el gobierno sigue en su propio laberinto, continúa sin asumir las responsabilidades que le corresponden, postrado en su indefinición y actuación, tan solo responde con espasmos ante la monstruosa crisis que revienta nuestros cimientos, el nivel de corrupción traspasó los límites de los más tolerables, ya no solamente los grandes cacaos se llenan los bolsillos con dinero público, ahora el robo, la vacuna y el matraqueo se han regado como pólvora en todos los actores ligados de alguna manera al gobierno, no hay una oficina, un despacho, un funcionario que no establezca una alcabala, hasta el más pendejo trámite y el más raso burócrata tiene una tasa que pagar; de lo contrario penarás por meses, hasta obtener lo que estás buscando.
Los hechos se aceleran, nuestro asombro se va perdiendo ante la caravana de lo absurdo que nos domina, no hay un rincón de la patria que nos proteja de la inseguridad, no hay dónde esconderse, una banda criminal en la Cota 905 quema nueve motos de la Policía y amenaza con derrumbar un helicóptero del Sebin, que huye espantado, detienen, uniformados y demás, a ocho policías (PNB) por secuestro de un comerciante en Vargas, las historias se acumulan una tras otra, su impacto y rapidez nos sorprenden y adormece la capacidad de respuestas, nos llevaron a una especie de matadero, sin prisa, pero sin pausa.
No encuentro palabras para definir lo que nos pasa y no sonar vacío, la responsabilidad de quienes buscamos un cambio es enorme, no basta con cuentos de unidad y abrazos de osos, Venezuela se cae a pedazos y estamos parados frente a una calle ciega.

jueves, 11 de junio de 2015

Son 12 millones.

Fue este pasado martes. El gobierno de Nicolás Maduro se ha convertido en una gran máquina de pobres, que en dos años devolvió al país a la misma cifra que se tenía en 2000: más de 12 millones de personas se encuentra en el presente en condición de pobreza. Así se desprende del informe presentado por el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) .
Mientras tanto, de acuerdo con el mismo Presidente, la derecha enloquecida les esconde los repuestos, los cauchos y los aceites a los transportistas, obligándolos a ir a paros escalonados y según el presidente de la Cámara Bolivariana de la Industria, Pedro Martín Cabrera, ninguna de las pequeñas y medianas empresas afiliadas a su institución se ha paralizado o ha dejado de trabajar; queda entonces la inmensa duda de qué es lo que pasa con esta producción de estas empresas socialistas, ¿dónde están?, o peor: ¿hacia qué parte se va?
Háganlo de prueba, revisen en cualquier día de la semana las declaraciones de los altos funcionarios del régimen, todos, todos sin excepción, tratan el tema de nuestra crisis como si realmente no existiera, la cantaleta de la guerra económica, el imperialismo y otra sarta de pendejadas son la moneda común, a tal punto que seriamente me he preguntado si realmente ellos se lo creen, para ellos si hay cola es porque la gente tiene dinero para comprar o es que son puros bachaqueros, fenómeno por cierto consecuencia de la nefasta política del gobierno, no su causa.
Lo cierto, lo palpable es otra cosa, la inflación en alimentos en los últimos 2 años sobrepasó el 180% y en 2015 se calcula que ya superó el 100% en apenas 6 meses, los estratos más pobres de la población destinan ya el 50% de sus ingresos a comprar comida y en las áreas rurales y pequeñas poblaciones del interior del país la situación toma ribetes de drama diario, impulsando a muchos de ellos a trasladarse hacia las capitales de los estados en busca de productos que no consiguen en su pueblo; esas realidades no se solucionan ocultando cifras, ni inventando enemigos imaginarios, se resuelven con políticas integrales y viables, así de sencillo.
El caso de la red de Mercal es significativo y nos ilustra de manera descarnada y directa el gran fracaso de este modelo económico: en 2006 el 72% de las familias más pobres de Venezuela compraban allí; hoy en día solo el 30% lo sigue haciendo, la gran solución socialista frente al capitalismo apenas mantiene la mitad de sus establecimientos abiertos y el resto exhibe una espantosa y terrible escena de escasez en cada uno de sus anaqueles.
La pobreza extrema en el país ya supera el 20% de la población, en estados como Monagas, Guárico y Portuguesa el 23% no pueden comprar la canasta básica de alimentos y en Apure más del 30% no lo puede hacer, son realidades que más allá de los números, quienes vivimos de verdad en este país lo sabemos y lo digo porque aquí los enchufados rodeados de sus beneficios y guardaespaldas son incapaces de verla, ¡pero cómo les gusta hablar, en nombre de un pueblo que hace rato dejaron a su propia suerte!
Dramático, a quienes desde el oficialismo disparaban multimillonarias cifras de toneladas de consumo por parte de los venezolanos también se les cae la careta: lácteos, huevos, grasas y azúcar han disminuido en más del 30% su ingesta, cereales, leguminosas y pescados en más del 22%, la carne en más del 12%; el cacareo de la revolución se cae por su propio peso, a pesar de la manipulación y de premios, irrespetuosos con las grandes mayorías por parte de la FAO, la verdad es otra totalmente diferente y delicada, producimos prácticamente nada y consumimos cada día menos en los estratos más vulnerables del país, la mejor fábrica del régimen ha sido la de hacer pobres.

jueves, 4 de junio de 2015

La pobreza es roja.

Acaba de difundir Provea en la ONU las cifras y la verdad que todos palpamos y vemos a diario: hay más pobres en Venezuela, estamos al mismo nivel que en el año 2000, en otras palabras, el socialismo de este proceso volvió a colocar la pobreza del país al punto donde la consiguió cuando ganó las elecciones del 98.
Solo en el año 2013, último período que el régimen ha publicado datos oficiales, más de 413 mil hogares cruzaron el umbral de la miseria, situación que se ha agravado ostensiblemente estos dos años de mandato madurista, muy a pesar de la abrumadora y manipuladora campaña con que desde el gobierno pretenden seguir engañando a los venezolanos, las penurias por las que atraviesa la población se han convertido en el pan de cada día.
Contundentemente en la misma exposición, se da cuenta de que ha aumentado de forma alarmante la exclusión dentro de la sociedad nacional, es decir, la bandera difundida desde los inicios de este régimen, como la principal fuerza del gobierno de quienes tienen más de 16 años en el poder, es falsa, la marginación de vastos sectores es un hecho tangible y demuestra de manera directa y certera el tremendo fracaso de este modelo.
Y es que debemos estar bien claros en lo que ha sucedido para poder entender adecuadamente lo que sucede, la verdadera razón de este gigantesco chasco en lo absoluto es atribuible a factores de la oposición, tampoco a ninguna confabulación internacional, menos a la conseja de algunos altos mandos oficiales, quienes en más de una oportunidad pretendieron decir que lo que pasaba era que los venezolanos ahora comíamos demasiado, que gastábamos electricidad de forma alocada o que nos bañábamos en exceso; la realidad es mucho más sencilla y directa, la improvisación, la corrupción, el despilfarro y la impresionante incapacidad del régimen en resolver hasta los más nimios problemas terminaron por colocarnos en esta nefasta y profunda crisis.
Inclusive, cuando al final saquemos cuentas, veremos con horror y estupor cómo fueron dilapidados miles y miles de millones de recursos que difícilmente podremos volver a ver algún día en nuestra nación; es muy fácil decirlo, pero en ocasiones difícil de entender para las grandes mayorías, que lo que nos ha ingresado en todos estos años de bonanza petrolera no es ninguna pendejada y que quienes gobernaron sencillamente acabaron con el futuro de una generación completa, a quienes se les ha arrebatado la posibilidad de crecer en un país teniendo alternativas reales de superación, de mejoría en sus niveles de vida, de esperanza por conseguir sus metas, si con esfuerzo y constancia se dedicaran a trabajar y a producir, se les arrancó de un solo golpe el derecho a soñar su porvenir.
Así esto, como quiera cada uno de ustedes llamarlo, se convirtió en un espantoso fraude, en una máquina de producir cada día más pobres, que desbarató los planes y expectativas de las grandes mayorías de los venezolanos, que se dedicó a procurar odio y división entre iguales, en lugar de buscar hermandad y solidaridad para crecer como colectivo, dañando irresponsablemente los cimientos de la sociedad y acabando con el pacto social existente sin haber sentado las bases para uno nuevo, impulsaron la ruptura social y crearon un cataclismo cultural.
Podemos concluir, sin temor a equivocarnos ni a ser en lo más mínimo tremendistas, que hoy más que nunca en Venezuela la pobreza es roja, que quienes tuvieron en sus manos la posibilidad cierta de iniciar un período de desarrollo integral para todos los venezolanos, prefirieron irse por el camino del revanchismo social y destruyeron el país, así de sencillo, no les busques más excusas, la realidad es terca y todos los días nos muestra en la calle los resultados de este funesto régimen.

jueves, 28 de mayo de 2015

Topo todo

Nada parece moverse, nada parece estar pasando, a los altos mandos oficialistas les da la sensación, intuyen, se les viene el palpito, juran, de que la delincuencia disminuyo ¿Cómo?, no lo saben, ellos no manejan la “expresión matemático aritmética”, ah caramba, ahora si se montó la gata en la batea.
Y entonces uno anda como loco, según el gobierno han distribuido 300 millones de kilos de aquello, unos 400 millones de litros de lo otro y aparentemente unas 30 millones de operaciones en todo el país, pero las colas para comprar una harina pan no cesan, no hay condones, la gente vive pidiendo que donen medicamentos, el agua en Puerto Cabello, principal puerto de este país, llega en tobitos y no por tubería, los carros se van a vender en dólares y los obreros aceptan seguir cobrando en bolívares, caramba y zamba la cosa ¡Qué viva la astronomía!
Ya llegamos al nivel de contingencia máxima, tenemos varias especies en peligro de extinción y otras más que apenas les queda uno que otro rebaño, la lechuga verde por ejemplo, se mueve solo en exclusivos y limitantes zoológicos, verla físicamente es muy difícil, poseerla un acto de confirmación burguesa, hasta las reservas de la nación ya están en extremo menguadas, la fiesta, el derroche y la corrupción revolucionaria fueron implacables cazadores, síganme los buenos.
Usted es un loco, usted también, usted es un ladrón, usted también, usted trafica, usted también, así va transcurriendo nuestro golpe, ya no tocuyano, ahora nacional, el drama es de tal magnitud, que imbuidos en nuestros propios problemas, somos incapaces de reaccionar frente al bosque de descomposición social sobre el cual avanzamos como sociedad, olvídense de moral y luces o del libro de mantilla, aquí lo que hay es un verdadero quiebre de valores fundamentales, pero la premura de la sobrevivencia inmediata nos adormece por completo, y del picure yo no digo nada porque la trampa se la tengo armada, ah mundo Barquisimeto.
El juego continua, cada vez que se asoma algún funcionario del régimen, nos machaca con su verbo de ultra nacionalismo que la revolución llego para quedarse para siempre, es como un designio divino, según ellos, ya no es un comodato, ahora definitivamente se creen la conseja de que son una especie de enviados como amos y señores de Venezuela, nos arrastran sin medir consecuencias hacia la confrontación entre iguales, se saben desplazados de la preferencia popular y ya no les funciona el maniqueo ni atemorizar, por eso acusan a quienes disiente de lo que precisamente ellos están haciendo, intentan trancar vías de escape democráticas, en una irresponsable y suicida búsqueda de mantenerse a como sea, intentan trancar y ahorcar la cochina.
El color verde ha tomado casi toda la escena, la presencia militar en el gobierno es cada día más poderosa, parece un gobierno civil rodeado por los cuatro costados, las respuestas precisamente se dan en ese sentido, firme, a discreción, a paso redoblado pretenden llevar los hilos de la nación, por eso también funciona la especie de chantaje que pretende que los factores democráticos no debatamos como debe ser, todo en la MUD, nada fuera de ella nos picotean a diario y es que cuando una crisis de esta magnitud llega no toca solo una parte, toca todo señores.
Unidad, por supuesto, pero real, con ideas, con propuestas, con debate, ni zorros ni camaleones, mucho menos patarucos podemos llevar a ningún lado, el 70% de los venezolanos desconfiamos del CNE, llego la hora de las posiciones claras y firmes, pero también de los hechos, vamos a las parlamentarias, pero, ¿mientras tanto?, ¿dejamos que el país se caiga a pedazos?, masticar chicle y caminar, no solo parecer, debemos ser para cambiar, yo topo todo, pero no entrego mi independencia.

viernes, 22 de mayo de 2015

Apuntes electorales: 2do. Strike.

Fue en el 2004 cuando de la mano de Jorge Rodríguez el Chavismo entendió que el tema electoral era mucho más que mayorías y que votos, no es que fueran unos inocentes o recién llegados, pero se creyeron que la vendetta electoral que los había catapultado al poder, era más que suficiente para mantenerse en el sin más, la borrachera del triunfo del 98 corrió libre, incluso poco les importo la tragedia de Vargas, mantuvieron las elecciones porque se creían dueños del destino, hasta que en el 2002 se prendieron las alertas de quienes estaban en el poder, sintieron en carne viva la perdida y juraron que nunca más los agarrarían desprevenidos, asumieron la absoluta convicción de que Venezuela les pertenecía y no iban a soltarla nunca más.
Nadie en su sano juicio puede negar la posibilidad de un fraude cibernético, vemos a diario como miles de Hacker se encargan de burlar sistemas con una impresionante facilidad, pero también existen quienes hacen exactamente lo contrario y se dedican a desarrollar medidas y controles digitales, para la protección y resguardo de información y datos confidenciales, es una batalla diaria por el control del nuevo mundo en el que vivimos.
Ahora, no perdamos la perspectiva, en Venezuela el tema del fraude electoral llego mucho antes de que las maquinas se usaran para votar, el viejo lema “acta mata voto” todavía lo recordamos quienes hemos estado en esta lides hace ya unos añitos, claro a medida que se ha incorporado la automatización del voto, hacia allá se han corrido las voces de los supuestos desaguisados, inclusive todavía en el 2013 Andrés Velásquez en una entrevista mantenía su tesis de que “hubo un acuerdo del status quo en su conjunto, se montó en una suerte de conspiración general”, para quitarle su triunfo en el año 1993, se llegó a decir que él había ganado y Claudio había llegado cuarto, al final gano Caldera y su chiripero, segundo Fermín, tercero Eduardo Fernández y ultimo Andrés, en porcentajes estos tres últimos muy cercanos.
Coloquémonos ahora en el 2004, la situación del país era conflictiva y polarizada, el experimento Chavista hacia aguas, pero tampoco eran pendejos, la oposición recogió firmas para realizar el referéndum revocatorio, en un proceso marcado por las idas y venidas y por el nacimiento de la triste recordada “Lista Tascon”, finalmente este se pauto para el 15 de Agosto de dicho año, las encuestas no favorecían a Chávez, el oficialismo se movió profundamente y empezaron a movilizar todos los recursos del Estado para su causa, se acabó por completo el pudor hacia los dineros y bienes públicos, las Misiones se subían a la cúspide del populismo Latinoamericano, el Chavismo en ese instante desnudo sus actuaciones y sus intenciones.
Los rusos también juegan, este es su origen. Zagallo, director técnico de la selección brasileña, analizaba la estrategia a seguir en un juego amistoso contra la selección rusa: ‘Kaká la pasa a Roberto Carlos, Roberto Carlos a Ronaldo, Ronaldo a Ronaldinho y gol”. En eso uno de ellos lo interrumpió, “pero los rusos también juegan”; así lo registra la historia y así quedó la frase, entonces, ¿Chequearon los técnicos de la oposición del momento, todo el tema de las maquinas?, ¿actuaron como debe ser para impedir un fraude?, eso no lo sé, me inclino a pensar que actuaron adecuadamente y no por gafo, sino por convencimiento de conocer a algunos de ellos, ahora, lo que si se con certeza es que no estuvimos en todas las mesas.
Como coordinador de Smarmatic para Monagas, tenía la idónea posibilidad de ver cómo iban los dos lados y junto con el resto de mis colegas, de manera permanente intercambiábamos información, por cierto ninguno estaba identificado con el gobierno, y esto si lo se: cerca del 40% de las mesas no tenían testigos de la oposición, sobre todo en la zonas no urbanas y en las que el Chavismo tenía un control total de los electores, así que en esos centros, el régimen simplemente hizo lo que le dio la gana, peor, entre un 10% y 14% donde había testigos de la oposición, estos abandonaron sus mesas fruto de la bestial presión de los chavistas y de la indiferencia de quienes deberían estar pendientes de ellos, esa fue la realidad de los centros de votación en el 2004, mientras unos dizque dirigentes celebraban no sé qué triunfo, el gobierno controlaba lo que pasaba en más del 50% de las mesas.
Yo no soy experto en informática, conozco algunas cosas y me asesoro en otras, la discusión de que si el CNE es tramposo o no, ya no tiene sentido, el tema es, que posición tomamos frente a la realidad que tenemos en Venezuela, no votar, hacerlo en blanco, anularlo o rayarlo tengan la seguridad que ni coquito le va a causar al régimen, van a seguir mandando sin ningún problema, olvídense de algún efecto práctico tendrá dicha actuación aquí o en el mundo, ejemplos sobran y muchos de ustedes los conocen, quienes impulsamos las salidas constitucionales y democráticas, nos vamos con el voto, de acuerdo con la UCAB, el 69% de los venezolanos votarían en las parlamentarias, comprenden que el voto es la única herramienta que tienen para producir cambios y a pesar de que muchos manifiesta se desconfianza el 85% expresa: llegamos hasta aquí con el voto y saldremos de aquí con el voto, en sus distintas y amplias posibilidades.
Ah, pero algunos pueden preguntar: ¿perdió Capriles frente a Maduro?, no, ¿y entonces?, sencillo, no estuvimos presentes en 100% de las mesas, nuevamente fuimos incapaces de cuidar el voto ciudadano, el acto de votar no debe ser un hecho aislado, mucho menos dejárselo solo a los de la MUD, la actitud debe ser la participación efectiva y real, acompañada de las exigencias a quienes fungen de cabezas de la alternativa democrática a dar cuentas, a entregar y a informar que es lo que está pasando, pero sin confundir que el enemigo no somos nosotros, en lugar de convertirnos en propulsores de la abstención, debemos mudarnos de piel y conformar un gran bloque que impulse la participación ciudadana, establezca las necesidades de protegernos de las trampas del oficialismo, ayude a incorporar y preparar a los defensores democráticos y obligue a la dirigencia opositora a asumir el compromiso que viene.
Finalmente, hay mucha tela que cortar, pero si queremos iniciar la recuperación de este país, debemos quienes así lo deseamos, ponernos de acuerdo, dejar a un lado el tema personal y entender que estamos juntos en esta tarea.