viernes, 25 de julio de 2014

Días sin sol.

Eduardo Sánchez
No me refiero a que esté lloviendo, ni siquiera nublado, es que hay días donde todo parece perdido y mire que no soy de los que lloran, siempre trato de vender los pañuelos.
Ayer me escribió una desocupada lectora, me hablaba de que le gustaban algunos, no todos, de mis artículos; sin embargo, al final reflexionando me escribía: "okey, buen análisis, ¿pero a dónde vamos?, ¿cuándo termina?, ¿cómo hacemos?".
Sentí el peso de 15 años de desastre rojo, pero también de mezquinos intereses de algunos que se llaman defensores de la democracia, la cruda realidad.
Confieso que no tengo la más remota idea de cómo va a terminar todo este drama nuestro, jamás me ha gustado dármelas de pitoniso, mucho menos de sabelotodo, la cosa es demasiado seria para seguir insistiendo en temas y agendas personales.
Nadie tiene ni la fuerza, ni la razón absoluta para producir un cambio real, tangible, verdadero por sí solo, aquí no queda espacio para continuar calculando en la hoja de papel, se nos va la vida y seguimos con el mismo tema.
Basta ya de seguir tratando de sacar conejos de un sombrero, la memoria de Geraldín, Génesis y Bassil exige que saquemos y desnudemos de una vez por todas a los mercaderes y avancemos sin tapujos.
Quienes están tras las rejas, por simplemente luchar por nuestros derechos, bien valen un esfuerzo honesto y sincero, existen suficientes reservas morales en bastantes compatriotas para poder vencer a estos señores de la cobardía.
Tampoco me chupo el dedo, lo he dicho en varias oportunidades, nada fácil va a hacer iniciar un proceso de cambios en nuestro país, el profundo daño moral y cívico es muy superior al cataclismo económico y político.
Cuando dije que habían roto el pacto social y sustituido por la revancha y la anarquía, también me refería a que debemos establecer nuevas bases para consolidar un nuevo y necesario tejido en todos los niveles de la sociedad venezolana.
No basta con soñarlo, hay que construirlo y para eso hay que lucharlo, cada quien en su trinchera, cada quien desde su óptica, pero definitivamente teniendo claro el principal objetivo, levantar una colectividad suficientemente fuerte para iniciar el camino hacia un país de reales oportunidades para todos.
Hoy no tengo fuerzas en mis pensamientos; sin embargo, sé que existe renovada pujanza en la juventud, para poder torcer el destino que quiere imponernos este adefesio comunal. Todas y cada una de las cifras verdaderas hablan por sí solas de lo que a diario viven los venezolanos, las colas permanentes y ahora controladas, son la muestra palpable y visual de que nada de lo que decimos son inventos, la inmensa mayoría no tiene escapatoria alguna al drama de las muertes que enlutan y se llevan fundamentalmente a la gente joven de esta tierra, nada es virtual, todo es crudamente verídico.
Por eso muchos todavía nos preguntamos: ¿hasta cuándo?, peor, ¿y después?
Tiempos turbulentos gobernados por gente sin ningún tipo de sensatez, se les han impuesto el cinismo, el caradurismo y la hipocresía como marca de fábrica, viven de la manipulación y la desfachatez para ejercer la función pública, se perdieron toda muestra de sinceridad.
No existen entonces recetas mágicas, no hay palabras de consuelo para quienes les fueron arrebatados los sueños, nadie puede devolver la sonrisa del hijo, del hermano, del padre que se nos fue, los tiempos son duros y confusos, pero no hay sálvese quien pueda, todos estamos dentro.
No hay de otra, debemos empinarnos en nuestros errores, en nuestros fracasos y procurar sacar lo mejor de cada uno, para que después, quizás ya no estemos por estas rutas, es hora de las decisiones y de las actuaciones.
Eso sí, sin estridencias, sin falsas promesas, con la verdad en la frente y con la fuerza del coraje.

martes, 22 de julio de 2014

#Venezuela : La Unidad.

Eduardo Sánchez
Según la Ley de costos y precios justos, cualquier negocio puede ser expropiado cuando al gobierno le convenga, ¿qué tan de acuerdo o desacuerdo está?, 71% dijo en desacuerdo, 28% de acuerdo, pero solo 12% “muy de acuerdo”.
Peor está para el régimen: ¿Cuánto está de acuerdo con la idea: “la existencia de muchas empresas privadas es importante para el progreso de todos los venezolanos”?, 87% dijo estar de acuerdo, 13% en contra, ¡pero ojo!, solo 3% “muy en contra”, el otro 10% solo algo en contra.
¿Entonces? ¿Qué pasa con las comunas, el colectivismo, el comunismo, la máxima felicidad?
Son 15 años de pura habladera y engaños marxistoides, el venezolano sigue considerando importante su capacidad de decidir sobre su presente y su libertad de definir lo que le gusta o no, conserva su estructura medular de capitalismo; sin embargo, cuando se le consulta por el tema de las elecciones, las cosas sufren una marcada contradicción.
Continúan las fuerzas del régimen con una gran fortaleza electoral, parece que nos encontráramos frente a una especie de alienación de lo absurdo, vives mal, no les ves salida a las cosas, sientes que todas las medidas que se toman van por mal camino, pero aun así, las clases populares siguen otorgándole un tremendo caudal de votos al oficialismo.
Evidentemente años de manipulación, de dinero sin trabajar, de mentiras y de bombardeo diario por todos los medios posibles han hecho efecto en una población que actúa exactamente lo contrario a la propia realidad que lo envuelve, porque hablemos claro, a los más pobres nadie les inventa cuentos de lo que pasa, no necesitan de eso, lo viven, lo padecen y lo sufren a diario.
¿Y las fuerzas democráticas? ¿Qué hacen para presentarle una alternativa real, palpable, creíble, digerible?, porque en honor a la verdad, no todo es culpa del sapo, alguien puede mover la estaca para que no terminemos todos ensartados, es hora de canalizar esas rabias y sentimientos de lo mal que está el país hacia objetivos comunes, las cosas no pasan solo porque queremos que así sea, ¡no, papá!, hay que meter el hombro también.
La alternativa democrática debe convertirse precisamente en eso, en alternativa, mascar chicle y caminar se deben hacer al mismo tiempo, las elecciones debemos convertirlas en protestas sociales, sin que dejen de ser elecciones, pero tampoco un desfile de egos, vanidades, jingles y pancartas, es necesario establecer puntos de encuentros y hojas de rutas.
Por la calle del medio, somos un grupo bastante heterogéneo, tenemos visiones y opiniones diferentes, pero también confluimos en muchísimas más cosas que compartimos, cambiar este nefasto régimen, de forma democrática y constitucional, es básico.
La Unidad no es una entelequia y no puede seguir siendo una especie de jarrón chino, van a existir cosas en las que los demócratas tendremos enfoques distintos, pero precisamente ahí está el trabajo urgente que debemos realizar, priorizar lo importante para poder avanzar hacia el futuro, nadie corre en un maratón sin antes haber gateado, caminado y entrenado.
Este último estudio de Keller sigue confirmando la enorme brecha del venezolano común, de a pie, de barrio, con el régimen que nos gobierna, a pesar de 15 años de “proceso”, ninguno de sus máximos postulados comunistoides ha podido calar en la inmensa mayoría de los compatriotas, toca la tarea de subir de verdad los cerros y convencerlos de la necesidad de cambios urgentes y profundos.
Ojalá tengan los actores políticos sentido de sensatez y pertenencia por Venezuela, nadie tiene la verdad absoluta, mucho menos la fuerza para imponer nada a los demás, necesario superar los desencuentros, mirarnos con honestidad, respeto y actuar en consecuencia, la pelota está de este lado.

viernes, 11 de julio de 2014

#Venezuela: Nos marcaron la vida.

Eduardo Sánchez
No son cuentos ni exageraciones, estos tipos nos marcaron profundamente, rompieron el contrato social que teníamos y lo sustituyeron por la revancha, la envidia, la anarquía y la muerte.
Empezaron con las misiones, descubrieron en 2004 antes del referéndum que regalando dinero podrían colocar, no solo un bozal de arepa, también un perverso y masivo sistema de control social.
Etiquetaron e inventariaron a los más necesitados, les pusieron un sello rojo para poder monitorearlos en todo lo que hacen, como reses fueron puestos en potreros diferenciados, empezaron el marcaje político.
Luego, pusieron en práctica la nefasta y necesariamente recordada "lista Tascón", iban ahora contra los contrarios, contra quien osara pensar diferente, el inicio de la criminalización del libre pensamiento.
O estabas conmigo, o simplemente no podías entrar en ninguna instancia pública, ningún programa social, nos convirtieron desde ahí en parias y no lo vimos.
Porque más allá de cualquier consideración que tengamos sobre el tema del Estado, el dinero público no le pertenece a ningún gobierno de turno, mucho menos puede, porque le da la gana, excluir a quienes no se plieguen a sus designios.
No es pedir limosnas, ni mendigar nada, los que pagamos impuestos y nos jodemos todos los días en trabajar tenemos pleno derecho a exigir que lo que le corresponde a cualquier ciudadano que cumpla con sus deberes legales y constitucionales.
Ahora nos marcan en las colas, te ponen un chip o te llevan un registro para chequearte cuánta gasolina usas, si te da la gana de pasear adonde quieras no puedes hacerlo, de la casa al trabajo, si gastas más, cero combustible.
Si vas a comprar pañales debes llevar la partida de nacimiento del carajito, si no tendrás que ponerte a lavar los de tela, si los consigues.
No puedes caminar hablando por teléfono, no puedes usar cadenas, ni relojes, nada que pueda "provocar al delincuente", cabeza abajo, pantaloncitos normales, camisa normal y si puedes alpargatas en lugar de zapatos.
Nos robaron el derecho que tenemos de disfrutar lo que tan duro cuesta ganárselo, peor, te dicen adónde, con cuánto y por cuánto puedes salir al exterior, presos en nuestras casas y en nuestro país.
Si vas a construir unas casas, o el colmo, si intentas vender la tuya y le pones un aviso en la puerta, no te sorprenda ver un graffiti en tu pared o en el piso identificándote con una flecha roja y las iniciales de algunas de las bandas de malandros que se presentan como sindicatos, pranes en las calles.
A tiros entraron en el hospital Universitario, dos muertos, y los bichitos que dispararon son dos ex policías, uno de la de Caracas y el otro de la Nacional, ¿pa' qué más?, en lugar de tener 92 mil camas hay solo 22 mil y la respuesta a este déficit es plomo y más plomo.
Nos marcaron hasta la frente, no existe espacio donde estemos realmente seguros, no hay horas de tranquilidad, los cuadrantes parecen funcionar plenamente para los delincuentes, tienen absoluto control de nosotros, nada les es ajeno.
Si sacas dinero del banco, si recibes pagos por la empresa, si aparentemente tienes un regular nivel de vida, sencillamente te marcan, te buscan, te secuestran, te matan y te desechan.
Fueron 18 vehículos los que regresaban de la playa por la autopista Puerto Cabello-Valencia. ¿Se acuerdan de Mónica Spear y de su ex esposo?, eran apenas las 7 de la noche y a fuerza de palos, cabillas y miguelitos, un grupo de malandros tranquilamente, de frente y en plena vía, intentaron asaltar y dañar a los que regresaban a su casas.
¿Las autoridades?, bien, gracias. ¿El flamante Alcalde de Puerto Cabello?, sabrá Pepe por dónde andará.
No hay paz con la miseria, el marcaje es completo, para comer, para moverte, para vivir, para todo.

martes, 8 de julio de 2014

Las torres no son gemelas.

Las torres no son gemelas.
Como algunos recordaran yo nací en Monagas, la Sultana del Guarapiche le dicen, otrora tierra adeca también recuerdan aun, sin embargo, desde casi que los rojos llegaron al poder, esta mesa de Guanipa, ha sido gobernada ininterrumpidamente por el mentado chavismo.
En eso se parece muchísimo a Puerto Cabello, y salvo un desliz de último minuto en las pasadas elecciones de Alcaldes, donde fueron divididos y perdieron, aunque conservan la mayoría de votos, la gente continua votando por el oficialismo.
Allá no hay una Dianca en el piso, abandonada y sin un real, pero hay una Pdvsa que hace poco tiempo, enveneno con petróleo, el agua que consumen todos sus habitantes, peor, criminalmente las primeras 48 horas no dijeron nada de nada.
Tampoco hay un muelle por donde entren más del 70% de las importaciones del país, pero igualito la gente anda, llueva, truene o relampagueé, de cola en cola tratando de comprar leche, harina y el largo etcétera que ustedes ya conocen, ¿o no?
Pero tienen en común algo realmente significativo: son ¿gobernados?, por “dirigentes” que dentro de su marco de prioridades, figura “la lealtad al proceso” por encima de todo, no importa que quienes los eligieron estén padeciendo por la incapacidad, la corrupción y la ineficiencia del poder nacional, para ellos primero el comandante ya fallecido, y ahora el heredero de la revolución.
De vez en cuando patalean, pegan un gritico apenas oíble en Caracas, pero de inmediato, ¡chiiito!, primero la patria, después la luz, la comida, el agua, ah y se me olvidaba: la vida.
Aun así, con todo el despelote, el desgobierno y el desastre actual, se sienten seguros, sobrados de que seguirán gobernando por los siglos de los siglos, no volverán, aseguran con el pecho henchido de soberbia.
¿Sabes porque?, están convencidos, mil por mil por ciento seguros, que somos una sarta de pendejos sin remedio.
En Maturín, desde el pasado miércoles 25 de Junio a las 3:30 pm, hasta el día que escribo estas líneas, 01 de Julio a las 10 am, han vivido 7 días de terror, de 137 horas, no han tenido luz durante, aproximadamente, unas 68 horas, ¿Qué tal?, es más hay sectores que han pasado hasta 36 horas sin luz, muchos días sin agua, con inmensas colas para poner gasolina, con mentadas de madres colectivas por no haber un banco disponible, en fin, por pagar las consecuencias de un nefasto régimen.
La actitud de la gobernadora, es la que ellos siempre repiten, escurren el bulto, hablan de la luna, las estrellas y el firmamento, pero nadie asume la responsabilidad y actúa en consecuencia, es más, el flamante ministro eléctrico dijo “aquí no hay ningún tornillo suelto”, estoy de acuerdo, lo que si hay, son los millones de dólares robados a todo nosotros durante 15 años.
De tal forma mis queridos amigos, que ciertamente, seguimos para atrás como el cangrejo, estamos siendo testigos y víctimas, de un régimen, que ha convertido nuestra vida en una lucha a muerte por tratar de sobrevivir, sino reaccionamos pronto, no habrá torres que podamos levantar, la mayoría de las cosas simplemente no servirán para nada.
Lo realmente sucedido en Monagas, no es más que una muestra, como Pudreval, Planta Centro, Bolipuertos y Dianca, del grado de despilfarro, mal manejo, desidia y galopante saqueo a los dineros públicos de quienes nos desgobiernan.
Pero mucho, mucho más importante, es ninguno de ellos son responsables, siempre hay una excusa y un chivo expiatorio, actúan como acabaditos de llegar al poder y lo peor es que más de un pendejo se los cree, será que nos inocularon con una droga adormecedora y cegadora.
O definitivamente, estoy más pelao que rodilla de chivo y a la gran mayoría de ustedes les encanta esta patria socialista, revolucionaria y cubana que tenemos, digo yo.

viernes, 27 de junio de 2014

Y ahora, cuartel.

Eduardo Sánchez.
Se apresta el régimen, entre encuestas, protestas, silencios y cartas, a propiciar una nueva respuesta, un nuevo intento por contener lo incontenible, la nueva aventura busca tupir todo de verde militar, suenan las trompetas de la guerra.
La bendita carta aceleró más las cosas, no quieren más sorpresas, a Leopoldo le van a meter 13 años mínimo, lo dijo sin rubor la flamante fiscal, sin aviso y sin protesto, pendientes los lamesuelas y todos aquellos que creen que se salvarán haciéndoles carantoñas a los tipos; ¡yo te aviso, chirulí!
Colombia no nos envía gas del verdaderamente bueno, inmediatamente anuncian "una sequía histórica", ni la NASA tiene tal precisión, nos preparan para menos agua y más racionamiento eléctrico, el apagón ya nos alcanzó, las turbinas no dan para más, se robaron hasta los bombillos y le toca al pueblo pagar las facturas.
Han cumplido con uno de sus objetivos revolucionarios, nos han convertido en una especie de comuna de harapientos y pedigüeños en búsqueda de lo que sea nos vayan a regalar, donar, rebajar, mendigar y cualquier verbo que nos iguale cada día más hacia la marginalización colectiva.
¡Ah!, pero tendremos pensamientos únicos, mientras el grueso lucha a diario en las colas de los súper, otro tanto lo hace a las puertas de los centros comerciales buscando marcas para creerse el status, un solo gobierno, una sola desgracia.
El misil del submarino lo dijo clarito, no hay guerra económica, lo que hubo y hay son despilfarro, corrupción, fraude y una infinita ansia de poder; cuando el final llegue, averiguaremos con profunda rabia cómo en 15 años se tiraron por la borda el futuro de por lo menos una generación de venezolanos.
No menos del 70% de inflación estiman analistas serios, un dólar en 50 bolívares de los devaluados, un precio del barril de petróleo en 100 dólares y mientras tanto, Pdvsa la siguen endeudando hasta los tuétanos, entre bonos y préstamos de rusos, iraníes y chinos nos hipotecamos cada día más.
Es que uno no sale de su asombro, con su cara muy limpia Arreaza anuncia que van a convertir el Helicoide en una cárcel, ¡perro!, tienen década y media dizque humanizando los sitios de reclusión, crearon un parapeto llamado ministerio penitenciario, ¿y tiene que echar mano a una estructura construida por los adecos?, ¿dónde están entonces los millones aprobados al fulano ente?, ¿será que ahora vendrá la misión: buscando construcciones de la IV?
Frente a todo este panorama continúan los estudiantes buscando la ruta, no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados mientras se despedaza su país, avanzan hacia una nueva Venezuela, donde exista un real reencuentro del pueblo, donde los vecinos vuelven a reconocerse, a saberse que esto nos lleva al despeñadero a todos, a ti, a mí, a tus amigos, a tu jefe y que a pesar de las diferencias, hoy nos vemos iguales, las desgracias nos acompañan sin distingo, el hampa te mata sin preguntar, para ellos sí funcionó el proceso, dueños de las calles, nos convertimos en los verdaderos reos de un nefasto régimen.
Por eso, el nuevo salto hacia adelante, buscan anticiparse a lo que se les viene encima, todo estará pintado de fuerte color verde, a falta de olor de pueblo, bueno es olor del miedo, de la represión, de la amenaza, ya no velada ni tímida, ahora frontal, directa y sin pudor, vivimos tiempos peligrosos para los sueños, quieren arrancarnos de un solo golpe la esperanza, someter y convertirnos en sumisos.
Buscan torcerte el brazo y hacerte desaparecer la idea de un presente mejor, te quieren en el piso, vencido, arrastrado y entregado.
Así las cosas, con mis alpargatas listas, acabo de desempolvar mi "Don Quijote de la Mancha" y junto a Sancho, seguir trabajando por la esperanza, con fuerza, fe y coraje.

jueves, 19 de junio de 2014

¿Quien se robo mi dolar?

Eduardo Sánchez
Tú puedes vestirte de tricolor de pies a cabeza, puedes darte miles de golpes de pecho o incluso ponerte tu franela roja con los ojitos asomaos y gritar: "¡Uh, ah, no sé quién no se va!", pero el mandamás de la economía venezolana no desaparecerá.
No son leyendas urbanas, a este país lo estafaron, lo saquearon y ahora pretenden terminar de acabarlo.
Sidor se volvió a paralizar, esta vez no por los recurrentes problemas laborales, no tienen ni insumos ni repuestos para producir nada, la otrora industria básica ha sido convertida en un gran fardo, que solo genera gigantescas pérdidas a los venezolanos, la corrupción y el nepotismo militar la destruyeron.
¡Ah!, y Favenpa nos anuncia que en 60 días, más o menos, podremos ver nuevamente baterías en los comercios, ¿saben por qué no había?, el gobierno les debe 235 millones de dólares a los proveedores, ¡abonaron 40!, y con suerte las importaciones llegarán antes de que tengamos que parar el carro por falta de energía.
Hasta nuestra manera de caminar es importada, durante los 15 nefastos años del régimen, nos hemos convertido en un país que depende, literalmente, de lo que entre por los muelles; el dólar, nos guste o no, marca nuestra calidad de vida, así de sencillo.
Ahora, imagínense por un momento cómo será este negocio, cuando definitivamente el ejecutivo haga oficial la maxidevaluación de llevar, casi todo, al SICAD II.
Les explico, salvo importaciones selectivas del gobierno, el resto va a 50, por ahora, esos mismos productos estaban hace 8 meses a 6,30, una pequeña parte está siendo liquidada a 11, saquen ustedes mismos sus cuentas, y ojo, no estoy tocando el tema de esa monstruosa deuda con los importadores internacionales que nadie se atreve ni a mirarla.
Polar anuncia paralización de una planta de envases por falta de dólares para la materia prima, los mismos trabajadores dicen que no hay ni insumos, ni nada que producir.
El avión, los aviones cada vez vendrán menos a Venezuela y es que a pesar de los gritos y las amenazas de que "si se van no volverán nunca más", las cuentas definitivamente no les cuadran a las líneas aéreas, por eso dicen que no hay más cobarde en este mundo que el dinero.
Fíjense cómo va la cosa, que a la grave escasez de ataúdes, ¡madre mía!, surgió el alquiler de urnas, así como suena, como no hay cajas, se intenta convencer, donde se puede, de cremar al difunto, es decir, se hace el velatorio, se va todo el mundo, se saca el muerto, se crema y se vuelve a limpiar la urna para el próximo cliente.
De verdad, yo creo que uno le cuenta esta vaina a algún amigo del exterior y lo más seguro, pensará que inventamos cada cosa para hablar mal del gobierno, nadie creerá que es verdad.
Estamos arruinaditos, hablar de calidad de vida hoy es un eufemismo, la enorme mayoría trata de sobrevivir lo mejor que puede, ingeniándoselas cada día por llevar la comida a la casa y no lo maten en el camino.
Mientras nos ahogamos en esta profunda crisis, ¿qué hace el gobierno?, ¿busca soluciones?, ¿trabaja en verdad?
No, mano, se dedican a magnicidios de mentiras, a amenazar que las benditas UBCH están listas para el ataque, a cercar cada día más la poca prensa independiente que todavía queda, a tratar de controlar las redes sociales, más nada, lo demás es pan y circo de una novela que ya conocemos.

jueves, 12 de junio de 2014

#Venezuela: ¿Quien tomara la batuta?

Eduardo Sánchez
Empecemos por el principio, ¿o el final?, usted puede pensar lo que quiera del ex gobernador y ex candidato presidencial, pero en serio, ¿cree que Henrique Salas Römer está en plan de intentar asesinar al Presidente?
Ya, ¿se contestó usted mismo?, ¿o tengo que hacerlo yo?, cada quien es libre de opinar, para bien o para mal, de Salas, pero imaginar siquiera tamaña barbaridad solo cabe en mentes enfermas de poder; listo, no le siga buscando cinco patas al gato.
Aquí lo que existe es una situación por demás catastrófica e imponderable, el jueguito se les fue de las manos y ahora no tienen ni la más pu.. idea de lo que deben hacer.
Se trancó el juego y el tipo es tan bruto que se ahorcó la cochina.
La desesperación en los pasillos del poder, porque ojo, son varias las cabezas que mandan, o intentan mandar en este país, que ya mueven las piezas para nombrar a una especie de sucesora en el trono, sí, así como lo oye, no son cuentos.
A falta de un abdicador, buscan en un último salto al vacío ungir a la infanta como heredera del trono, la tabla de salvación, claro, de ellos, no de los pendejos como nosotros.
Buscan afanosamente dar un golpe al timón, de timón o todo lo contrario, no terminan de comprender que esto se lo llevó quien lo trajo y los conejos dentro de los sombreros solo se ven en Hollywood.
Ciertamente aquí se soltaron los demonios, hace rato que andan danzando alrededor de nosotros, pero pendientes, no son los que la gente jura, son mucho más terrenales y palpables.
Son las bombas, pero las de gasolina, que ahora cierran, no por huelgas, ni siquiera por falta de luz, cierran simplemente porque ¡gasolina no hay!
Son las interminables colas para comprar, ¿leche?, ¿azúcar?, ¿pollo?, ¿afeitadoras?, ¡no, papá!, para comprar una, sí, aunque sea una, ¡bombona de gas!; menos mal que vivimos en un país petrolero, donde a diario los mechurrios, ¿sabe qué son?, queman gas como para regalarles a todos los chulos que nos chupan nuestro petróleo.
Es el dantesco espectáculo de ver unos muelles literalmente vacíos, y eso para un país que lo único que hace para sobrevivir es importar todo lo que consume, es una sentencia de muerte.
Dese una vuelta por el campo venezolano, váyase un rato por las carreteras de Calabozo, Valle de la Pascua, Barinas o el otrora llamado "El Granero de Venezuela", Zaraza, y verá en toda su dimensión la ruina a la que estos carajos han convertido a este noble país y su gente.
Lo único compacto que tenemos es esta crisis, que parece haber llegado para quedarse, no conoce de diferencias políticas, ni religiosas, no le interesan tu status ni tu color de piel, es homogénea, dura y profundamente cruda.
El sueldo no existe, se convirtió en una especie de fantasma que ves de vez en cuando y que se desaparece sin dejar rastro.
De nuestra letanía solo nos saca el "¡quieto!", ¡si te mueves te quiebro!, si hablas también, si respiras igual; si no tienes real, peor.
Duele muchísimo decirlo, pero perdimos todo, esta nefasta revolución nos quitó la vida, nos arrebató el presente y pretende acabar con nuestro futuro.
Y la gente lo expresa en cuanta encuesta se haga, lo dice en todos los barrios, lo grita en la calle, ¡Dios, no podemos seguir viviendo así!
No le interesa si es la MUD, solo las siglas parecen haber quedado, desea, no, urge un cambio, una vaina diferente, algo que les devuelva la esperanza, la posibilidad de soñar de nuevo, no identifica, solo gritan en el silencio.
¿Podrán Capriles, Leopoldo, María Corina, entenderlo?, ¿o tendrá que surgir un nuevo liderazgo que logre asimilar en serio lo que sucede?
La historia no miente, en épocas oscuras el triunfo es del perseverante, el claro y el que lejos de sentarse a calcular sobre un papel, se la juega sin importar su propio destino.