miércoles, 21 de septiembre de 2016

La masa, no esta pa´bollo.

Inocultable y abrumadoramente contundente, es la manifestación mayoritaria de venezolanos que anhelan, exigen, suplican y gritan a los cuatro vientos, la imperiosa necesidad de cambiar este drama colectivo, al que nos ha llevado, sin lugar a dudas, el peor gobierno en toda nuestra historia, no existe rincón de Venezuela, donde quede bien parado el régimen y es que la destrucción y la ruina a las que nos han llevado estos autócratas tropicales, ha alcanzado niveles de catástrofe humanitaria.
No solo sufrimos los embates de la terrífica inseguridad, de la implosiva falta de alimentos, medicinas e insumos básicos, de ver como simplemente los pocos que todavía trabajamos, no podemos cubrir los mas mínimos requerimientos para nuestra subsistencia, también se han dedicado a rematar las reservas de oro, a empeñar el futuro de todos, comprometiendo la producción petrolera a cuenta de oscuros convenios que nada bueno nos han dejado, a la devastación del campo, al cataclismo de la industria nacional en todos sus niveles, le han sumado la asolación de PDVSA y el ecocidio del Arco Minero, son como barbaros rojos, a todo lo que le ponen la mano, simplemente lo acaban.
Esa es nuestra preocupante y durísima realidad, podemos tener diferencias de criterios y de grados de destrucción, incluso quienes militamos en la causa democrática y hemos luchado, en todos lados, desde que el responsable directo de todo este desaguisado tomo el poder en el 98, podemos opinar diferente de cuanto nos costara salir de este hondo daño, pero de lo que no podemos darnos el lujo, es de no comprender que para salir de esta estructural crisis, debemos incluir a todos los sectores de nuestra sociedad, nuestras diferencias representan la mayor fortaleza, para confluir en propuestas que logren sacarnos de este marasmo y encaminarnos hacia logros concretos y relativamente rápidos, pero debemos dejar de lado las ambiciones e intereses subalternos, después habrá tiempo de sobra para que cada quien explaye su propuesta política y que sea el venezolano quien tome la decisión final.
Ahora es el momento de la acción mancomunada, más allá de lo que hoy decidan los títeres del CNE, no puede seguir la alternativa democrática continuar siendo manejada por 4 partidos políticos, Venezuela es por largo trecho, mucho más que eso y nadie, nadie, representa por sí solo, una mayoría real y tangible, tener un diputado más o de menos en lo absoluto puede ser la medida para decidir, debemos exigir claro y fuerte que la MUD, sea de verdad un organismo que represente a la variopinta oposición, hemos sido cada uno de nosotros los que le hemos dado la fortaleza que hoy tiene, desde los partidos locales y regionales, pasando por las organizaciones nacionales, los gremios, la sociedad civil, los combativos estudiantes, los trabajadores hasta la inmensa y mayoritaria legión de independientes, así son las cosas y así debe estar compuesta quienes pretenden dirigir esto.
Dejémonos los cuentos, los radicales son un ínfimo sector, la mayoría somos quienes hemos caminado, llevado gas y plomo del bueno, participado en mesas, pegado afiches, encarcelados, convenciendo a más personas y lamentablemente algunos lo han pagado con su vida, eso nos da el pleno derecho de disentir de cómo se están llevando las cosas, lo que está en juego no es cualquier pendejada y particularmente no estoy dispuesto, a que 4 carajos decidan, dialoguen y negocien a mi nombre, que va, yo me resteo con lo que conozco, con lo que actuando de manera transparente involucre a todos quienes luchamos por cambiar.
La masa, si se consigue, no está pa´bollo y los venezolanos hemos aprendido, a duros golpes, que los cheques en blanco han resultados costosísimos para todos, es hora de incluir, para tener una estrategia homogénea, diáfana y que a nadie se le ocurra intentar torcer la gigantesca voluntad de un pueblo que quiere volver a sentir dentro de sus venas correr la fuerza de la esperanza, del futuro promisorio, de la fe en una mejor vida, momento de actuar amigos.

viernes, 16 de septiembre de 2016

#Venezuela "A las puertas de algo"

El país, su gente, la calle, cada rincón de esta tierra, desde el rojo, pasando por el neutro, hasta llegar al otro lado del arcoíris, tiene un profundo y agitador grito de cambio, no sabe cómo será, tampoco como vendrá, pero exige que sea pronto, sin dilaciones, sin más confrontaciones, que los “bandos” se sienten con transparencia y resuelvan, en paz, bajo el imperio de la ley y definitivamente de forma democrática, esta agonía a la que un régimen obsoleto y totalitario ha llevado a Venezuela.
Debería ser relativamente sencillo escuchar el clamor popular de quienes, por un lado, hablan de la revolución de los pobres, de los desposeídos, de los pata en el suelo, que se llenan la boca hablando de logros, de kilómetros de éxitos y de su infinito amor hacia el pueblo, es solo cuestión de que enciendan algunos de sus aceitados motores y simplemente poner en marcha dos buenos oídos para que de una vez por todas, entiendan que ya basta, que una cosa es el fracaso de un modelo y de un proyecto y otra, es sacrificar criminalmente a todo un país, la historia, la de verdad, los juzgara adecuadamente cuanto toque, no les quede la menor duda.
Pero también hay otro sector, uno que habla de otro país, de una forma diferente de gobernar, de actuar, que en su diversidad logro ponerse de acuerdo en temas electorales, que acumula aciertos y fracasos, que le toca demostrar si tiene la suficiente claridad para asimilar lo que requiere la gente y no lo que ambiciones subalternas parecen imponer, los hechos hablan por sí solos, en lugar de incluir, ahora una especie de 4 “elegidos” pretenden definir lo que más le conviene a unas 35 millones de almas en los próximos años, también les toca entender, que lo que atravesamos no es cualquier paja y que la gente se cansó, de que la sigan llevando como becerros para los corrales.
Quedamos en el medio las grandes mayorías, esas que anhelan desde lo básico hasta las expectativas más grandes, quieren hechos, están hartos de las diatribas y nos piden propuestas, resoluciones, planes para ver cómo va enderezándose esta cosa, obstinados unos de tanta habladera sin sentido, otros de tanto gatopardo que quieren agarrar mango bajito y muchos sencillamente deseando que se prenda la era del trabajo, la seguridad, de las oportunidades para un presente menos traumático y un futuro donde la palabra esperanza no sea un hueco vacío.
Tiempos de definiciones, de establecernos clarito nuestras prioridades, ahora con más decisión debemos estar en la cotidianidad de esta lucha, de no dar en lo absoluto nada por sentado, de dejar de una vez por todas la manía de entregar cheques en blanco, aquí nadie es dueño de la verdad, estos 18 años deberían darnos la suficiente experiencia para dejar de creer en mesías, pajaritos preñados y demás hierbas, las soluciones para salir de esta profunda crisis, no está en cenáculos cerrados, tampoco en portadores de pasados anacrónicos y superados, toca el turno de las mejores capacidades: sociales, profesionales, políticas y económicas, hay que superar las épocas de brujos, yerbateros y traficantes.
Algo indudablemente esta por pasar, hace rato que estas puertas no soportan la presión de estas aguas cargadas de imperiosas, profundas y dramáticas necesidades incumplidas, pero no nos engañemos, también hay rabia, ignorancia y temor, todavía queda mucho espacio para la politiquería, el populismo barato y los vendedores de quincallería, las cartas continúan jugándose, no dejemos, ni permitamos quedarnos por fuera, ahora corresponde tomar partido, es el momento.

lunes, 12 de septiembre de 2016

¿Negociamos?

El sentido común, el que pueda quedar, ciertamente nos indica que si partes en conflicto no logran ponerse de acuerdo, irremediablemente se desencadena una confrontación de niveles y consecuencias íntimamente ligada con el grado de crispación que pudiese existir, frente a tal situación, es lógico pensar en la necesidad de negociar para superar el trance, sin embargo, en nuestro trópico y particularmente en esta Venezuela signada por largos tiempos de opacidad, manipulación y escasos signos de transparencia generalizada, la sola palabra, genera un escozor puntiagudo en el venezolano de a pie y es que aquí, todos estamos picados de culebra y mira que sobran bejucos en la explanada.
¿Qué si se está negociando?, por supuesto que sí, pensar que la dictadura cubana junto con ciertos “amigos” con profundo intereses financieros, económicos y políticos en Venezuela, vayan a dejar esto en manos de esta melcocha chavista de sargentos, ultrosos y disociados mentales, es por decir lo mínimo, una pendejada, particularmente le recomiendo a mis desocupados lectores, que hagan todo lo posible por tratar de ver los signos y los hechos, de ambos lados, por encima de la manipulación, la estridencia y el mercadeo político, ya el vocero de eso que llaman G4 dentro de la MUD, quienes desde hace tiempo son los que deciden, reconoció tácitamente que se acepta la fecha de finales de Octubre para la recolección del 20% de las firmas y que solo, lo que “estamos” exigiendo, son las condiciones de eso.
Y voy más allá, el plan que se inició con la concentración del 1S, pretende abrir válvulas de escape sin que se rebasen las barreras, son como aberturas semanales para enseñar los dientes, algunas muy estúpidas por cierto, y para drenar la impaciencia, al final confían ellos, en que cualquier molestia surgida en estos días, pueda ser explayada de manera contundente en ese 20%, porque indudablemente, ya el tema del RR sobrepaso las letras de la MUD y simplemente se convirtió en una imperiosa necesidad de una población que está sufriendo el hambre pareja, que sigue día a día llorando sus muertos y que sufre en carne propia, como ante un presente nefasto, de continuar estos rojos en el poder, se le viene encima un futuro terrorífico, así que está más que dispuesto a jugársela por quienes perciba, pueden sacarlos de este oscuro laberinto.
No son conchas de ajo lo que nos pasa, ya el comodín de la polarización abrió las compuertas de una mitad de la población que solo come una o dos veces por día, que se acuesta con hambre, o que desgraciadamente se quiere ir de esta locura nacional y para nada andan en la búsqueda de trasnochados candidatos a gobernaciones, parece mentira en pleno siglo XXI, con tantas riquezas naturales y los venezolanos solo quieren comer adecuadamente, trabajar decentemente, que no los maten por cuatro lochas y que sus hijos puedan algún día volver a soñar con la esperanza, básico, eso es lo que realmente se reclama.
Así la cuestión es cómo se está llevando esto, a trastienda, en espera que uno dé un zarpazo suficientemente fuerte para que el otro recule, solo medias verdades en lo que se anuncia de ambos lados, aquí no hay una crisis de gobernabilidad, aquí agoniza un rancio modelo estalinista que se barnizo de fachadas modernas para engatusar a ignorantes y creídos, que juega sus piezas para sobrevivir a su propia destrucción y que tiene buenos aliados de quienes supuestamente deberían adversarlos.
La resulta de todo esto está en las manos de quieren dirigen este negocio, esa es la realidad actual y les puedo garantizar que si continuamos por este laberinto de trampas, vamos irremediablemente hacía muchos tiempos de turbulencias políticas, sociales y económicas en este país, quien piense que no hay nada peor que esto, le aconsejo repasar un poco la historia de nuestro continente y la propia, por lo pronto los días venideros habrá que mantener los ojos bien abiertos, los oídos bien limpios y dejar la ingenuidad a buen reguardo, porque quienes hemos estado en la lucha permanente contra este desaguisado régimen, estaremos hoy más que nunca de frente con la convicción de cambio real y profundo para Venezuela.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

#Venezuela ¿A que se juega?

La contundente y masiva manifestación del pueblo Venezolano del pasado 1 de septiembre, no puede quedar solo como archivo gráfico para la historia, porque además no solo fue Caracas, ocurrió indistintamente a lo ancho y largo de nuestra geografía, bien por quienes no pudieron asistir o por quienes simplemente el régimen impidió que llegarán a la capital, los venezolanos salimos masiva y pacíficamente a reclamar un cambio, sin embargo, la resulta final, a mi particularmente, me dejo un sabor amargo y creo sin temor a equivocarme, que muchos estarán de acuerdo conmigo, de chiripa no terminaron tan gigantesca manifestación, con una bailoterapia.
Ayer, nuevamente el CNE ratifico que va a aprobar el cronograma del 20% el 13 de septiembre, que lo anunciara entre el 14 y el 16 y que definitivamente la recolección de estas voluntades será la última semana de Octubre, más claro no canta un gallo, o es que acaso la MUD, ¿no lo oye?, o nos invitara a pararnos ¿¡¡10 minutos!!? Ni uno más, ni uno menos, para gritarle a Maduro: CNE, 20%, condiciones, no sé, pero o alguien sabe algo que los demás no sabemos, o esto es un juego con las cartas marcadas y no precisamente a favor del país.
A mí jamás me han gustado las solidaridades automáticas, esa vaina de que como, aparentemente, luchamos por lo mismo, sirva de chantaje para que no se denuncie desaguisados y actitudes entreguistas, muy lejos con eso, lo que estamos sobreviviendo en Venezuela no merece que por terrible que sea este desgobierno, volvamos otra vez con viejas prácticas de corrupción y de ansias de unos cuantos, que solo quieren llegar al poder para revivir glorias pasadas, como se dice, cambiar todo para no cambiar nada.
Lo cierto es que los signos de los tiempos que vivimos en Venezuela, no son, ni por asomo una situación sencilla de resolver, el hambre recorre vertiginosamente todos y cada uno de los rincones de nuestra geografía nacional, hambre que va, desde una clase media cada día más empobrecida, perdiendo, por dieta obligada, tallas de su pantalón, pasando por quienes ya empiezan a sentir profunda merma en sus capacidades físicas y mentales, hasta llegar a niveles de espeluznante miseria y pauperización.
Siento que no se le está hablando claro al país, hay unos que reclaman desde ya, su derecho a ser quienes dirijan esto, algunos inclusive insisten en el tema de gobernaciones y alcaldías, que tristeza de dirigentes, se escudan con la falsa explicación de estar preparados, la verdad es que su divorcio con las reales necesidades de los venezolanos es total, solo sus agendas tienen importancia, juran que la nomenclatura enquistada en el poder lo va a compartir así como así y sacan cuentas.
Si el CNE, sigue esta marcha inexorable no habrá revocatorio este año, así de sencillo, olvídense de que si la norma, que si la constitución o cualquier asomo legal que se les ocurra, o nos plantamos en serio para reclamar recolección para septiembre y referéndum para noviembre, o simplemente por aquí no van los tiros, entonces parece que la cosa va por otro lado y esto empieza a tener tremendas semejanzas con una especie de “reality show”, donde los pendejos estamos del otro lado de la pantalla.
Definitivamente tenemos que salir de este régimen plagado de cinismo, corrupción y abuso de poder, pero no podemos permitirnos que nos sigan estafando con perolitos de vidrios, ni estos que nos gobiernan, ni ninguno que pretenda sustituirlo, para salir de esta espantosa crisis hay que realmente tener visión de patria y disposición de entrega y servicio, de nuestras decisiones próximas futuras, más temprano de lo que muchos creen, estarán sentadas las expectativas, que marcaran lo que viviremos los venezolanos en los próximos decenios.

viernes, 29 de abril de 2016

¿Parampampan?

No hay sitio, lugar o parte de Venezuela donde la historia sea diferente, quienes recorremos desde temprano nuestras ciudades, vemos como ya en la madrugada las colas para ver que se consigue son kilométricas y el ambiente extremadamente pesado, escuchamos más que conversaciones, una especie de “rabia vocal” donde se mezcla el hastió, la incertidumbre y un desaliento que va tomando esa peligrosa forma, de no tener esperanzas que esto cambie.
Ayer sin embargo, vimos algo totalmente diferente, gran cantidad de gente se activó casi mejor que los bachaqueros y corrió como pólvora la voz de que ya estaban las planillas para firmar por el revocatorio, no hubo sitio físico en nuestro territorio donde la gente no preguntara para firmar, las redes hirvieron también de información, fue como una pequeña válvula de escape para intentar drenar tanto coraje que llevamos por dentro, por un momento la desesperanza perdió este inning del juego y se sintió otro color.
El diagnostico ya no es el tema, más allá de los análisis, opiniones y estudios, la realidad simplemente está ahí, te montas en el micro que para el Silencio, o plaza de toros o para Rancho Grande y el calor arreciado por las lluvias, da paso a la manifestación tremendamente mayoritaria que esto ¡Ya no se aguanta más! La dureza del no hay comida, ni medicinas, ni luz, ni agua, ni repuestos, ni cauchos, ni real ya está llena, a pesar de cada día se le suman otros no hay, la gente sencillamente continua aguantándolo quien sabe hasta dónde.
El gobierno por su parte insiste en el mismo ritornelo, no se sabe otra canción, parece decidido a procurar una especie de suicidio fragmentado y arrastrarnos a todos en ese camino, nadie, y lo repito, nadie del régimen da muestra de algún tipo de cordura, al contrario todas y cada una de las actuaciones de cualquiera de las instituciones, gobernaciones o alcaldías que dominan, apuntan hacia profundizar la crisis y al mismo tiempo, cerrar cualquier tipo de salida Constitucional a este desastre, dan la impresión de estar dispuestos a jugarse una apuesta de todo o nada, como dijo uno de ellos “Chávez era el muro de contención de nuestras ideas locas”
Mientras tanto la alternativa democrática, a pesar de ciertamente haber logrado victorias y pasos importantes, continua inmersa en su propio “Juego de Tronos”, es como dice el viejo refrán venezolano: juntos pero no revueltos, fueron incapaces de ponerse de acuerdo para activar rápidamente una vía luego del 6D, de manera de ganar tiempo y procurar dar contundente repuesta a esta brutal crisis, es solo 4 meses después, que salomónicamente aprueban en su descuerdo, que supuestamente todos los caminos deberían conducir a Roma, adicionalmente ya a esta altura hay unas 80 precandidaturas para regionales elecciones y un número mayor para unas elecciones locales programadas para el 2017, las ambiciones y agendas personales van ganando la partida, solo se permanece “unidos” porque todos saben que individualmente ninguno jode a nadie, así de sencillo.
Falta sentido de grandeza, Venezuela requiere hoy más que nunca de verdaderos ciudadanos dispuestos a entregarse a la dura tarea de reconstruir este asolado país, no merecen esos millones de venezolanos esperanzados hoy, que se le siga mintiendo y tratando como pendejos, nada se resuelve con un cambio de gobierno, se necesita profundas decisiones que conduzcan hacia vías de reconciliación y establecimiento de un moderno y nuevo pacto social, el futuro puede ser mejor, en la medida que hagamos un presente con la mente puesta en la patria. Ya basta de populismos y parches para dar giros de 360 grados, cambiar todo para no cambiar nada, vamos a avanzar hacia la construcción de una Asamblea Constituyente, que desde abajo, inicie la real y profunda transformación que se requiere.

miércoles, 6 de abril de 2016

#Venezuela "Un país inviable"

Nada es suficiente para la revolución venezolana, fueron avanzando sin prisa pero sin pausa, hasta convertirnos en un Estado Forajido, destruyeron el poco o mucho entramado social que existía en Venezuela, arrasaron con la institucionalidad y convirtieron a los entes del Estado en simples apéndices de los designios que dictaba su bendito proceso, en nombre de un manoseado poder popular, fueron cercando a toda la sociedad, hasta convertirla en grupo de individuos rabiosos, pero profundamente aterrorizados por el poder.
Siguieron adelante y lograron llevarnos hacia la consolidación de un Estado Fallido, donde somos verdaderos campeones de la corrupción y la criminalidad, acompañados de una espeluznante degradación social, moral y económica jamás vista en nuestro país, donde el monopolio en el uso legítimo de la fuerza, ha dado paso a una completa fragmentación de un Estado incapaz de garantizar la seguridad de sus habitantes, mucho menos suministrar los más elementales servicios básicos.
Ahora la encrucijada nacional parece habernos conseguido estacionados en una pavorosa parálisis de soluciones, desde el régimen solo vemos palabras y actuaciones repetitivas y trasnochadas para salir de la crisis, no solo se ha perdido el sentido común, sino que definitivamente se ha instaurado en los más altos jerarcas del oficialismo, la convicción de practicarnos el Harakiri a todos los venezolanos como alternativa, la penosa y visible ruina colectiva no tiene ningún efecto entre quienes hasta ahora parecen gobernar, se consolida el convencimiento que si caigo, me llevare conmigo a todo el país, ya no les importa un carajo nada, hoy más que nunca su machacado y difusamente divulgado amor por la patria, suena más hueco y vacío que nunca, es que sencillamente ninguna vez fue sincero tamaña mentira.
Ah, pero del otro lado de la acera la cosa tampoco pinta bien, la manida unidad ha quedado para las fotos, algunas, y dentro de los predios de los locales donde se hacen reuniones de juntos pero no revueltos, el campeonato de egos y agendas personales marcan la pauta, una buena cantidad de diputados ya andan en campañas para gobernadores y alcaldes, ¡Barbaros!, no hay respeto por los más de 7 millones de venezolanos que les dieron un mandato claro y contundente: los elegimos para que buscaran soluciones, exploraran diálogos y procuraran alternativas reales, honestas y sinceras. Nada de eso se ha hecho, inmersos en sus propias aspiraciones cada quien procura estar de primero en hasta ahora no sé qué cosa, se ha perdido hasta la gallardía de la verdad.
Estemos claros, bajo este modelo, con estas instituciones y dentro de estos parámetros somos un país inviable, aquí no se trata de revocar, enmendar o que renuncie un Presidente y que por arte de magia se solucionen las cosas, ni siquiera seria el comienzo, nadie podrá hacer mucho, preso dentro de unas fuerzas armadas corrompidas hasta los tuétanos, con unos poderes dispuestos a joder hasta el final y varios socios cooperantes disfrazados de demócratas ayudando en la fiesta, insistir en vender lo anterior porque supuestamente es ¡¿más rápido!?, es una histórica irresponsabilidad, que de darse, pagaremos todos juntos, la inestabilidad se profundizara y tendremos que pasar duros años intentando sobrevivir a esto.
Lo ratifico, por si quedo alguna duda en mi anterior artículo, la situación actual amerita desprendimientos en serio, no selfies ni poses de estudio, los tiempos por venir van a ser indudablemente duros y para poder afrontarlos con éxito y tener la convicción de que los sacrificios valdrán la pena, se requiere de activar un poder Constituyente que nos retome al sendero de la democracia y la libertad, pero que a su vez, genere la esperanza real y palpable, de que podremos construir un país viable, donde podamos desarrollarnos como seres humanos, tener una adecuada calidad de vida y convertirnos en algún momento, de habitantes de una tierra, a ciudadanos de un país.

martes, 15 de marzo de 2016

#Venezuela "La Constituyente"

Cada vez surgen más preguntas que respuestas, por donde asomemos el rostro la aprensión, el cansancio y la violencia llevan la delantera, nuestra proverbial fama de país lleno de habitantes felices y parranderos, ha quedado sencillamente, para las notas folclóricas que rellenan la autopista global de la información y mira que todavía intentamos por todos los medios que disponemos salvar la sonrisa, pero la monstruosa realidad que vivimos nos recuerda en cada estallido lo profundo de donde estamos, la cultura de la muerte a dado paso, a la muerte como cultura, en algún lugar nos perdimos.
Estamos intoxicados hasta los tuétanos de malas noticias, no por algún plan maquiavélico de nadie, sino porque lo cotidiano, lo del día a día, lo que vivimos cada vez que salimos de nuestra casas, se convierte en una extensión del terror de haber pasado la noche rezando, primero por haber llegado sanos, después porque nadie intento meterse y finalmente porque a ninguno de nuestros seres queridos lo hayan matado, es que esta Venezuela profundamente deshumanizada, no necesita que nadie nos las cuente.
Y que nadie hable de profeta del desastre, ni de pesimista por naturaleza, como me gustaría hablar de otra realidad de país, de cosas que aunque conlleven problemas, tengan mucho más de alegría y regocijo, pero simplemente no es así, atravesamos, quienes ocupamos esta franja de tierra, una de nuestras peores etapas como país y como seres humanos, el léxico cotidiano está repleto de violencia, secuestro, ajusticiamiento, linchamiento, saqueos y eventualmente el descuartizamiento de nuestros valores, la enfermedad como sociedad es real, no pertenece a ninguna novela, de nada vale voltear hacia otro lado, está siempre te alcanzara, o resolvemos esto de raíz o nos seguimos hundiendo en una oscura y larga crisis social.
Adicionalmente las salidas constitucionales que se anunciaron no pasaran como dicen los chavistas, la renuncia dependería de una ola de movilizaciones populares de verdad, no de movimientos de redes sociales y por lo que hemos visto hasta ahora, a pesar de la brutal crisis, muy pobres han sido las manifestaciones de calle, en cuanto a la enmienda y al revocatorio ninguna pasara el TSJ, caerán en trampas dilatorias para hacerlas inviables y es que ninguna de las tres vías propuestas desde la alternativa democrática ataca el problema de fondo, aquí nada se resuelve con la salida de una persona, prometerle a los venezolanos que con la ida de Maduro se soluciona la cosa, es irresponsable y falso, en el mejor de los casos transitaríamos una continua inestabilidad política, social y económica dolorosa y de consecuencias inimaginables para todos.
Es la Constituyente el verdadero camino para iniciar la salvación de Venezuela, insistir con parches y medidas populistas, tan solo extenderá nuestro sufrimiento, el daño a la sociedad en general no se resuelve con decretos, se soluciona con un cambio radical de todas las instituciones del Estado, necesitamos un nuevo pacto social que empiece a resolver desde abajo el quiebre institucional, recupere los valores de honestidad, trabajo y democracia, procure la unión de los venezolanos de bien, genere la recomposición de todos como colectivo y avance sin dilaciones hacia un futuro real, participativo y de innegables sentidos de ética y moral ciudadana.