viernes, 29 de agosto de 2014

La ruta del bachaqueo.

Vamos por parte, en nuestro país existen más de 12 mil bodegas Mercal, en Carabobo más de 700 y en Puerto Cabello 86; el flamante gobernador de la entidad dijo en estos días que la red del régimen atiende hoy al 74% de la población venezolana y que pronto será el 80%, claro, la eficiencia socialista es siempre muy buena mediáticamente, la realidad otra.
Sigamos, el Híper Pdval de Valencia, en construcción, va a "recibir" 90 toneladas de alimentos semanales y el Súper Mercal del Sur, con 50 millones aprobados, 75 más; en Apure, según el jefe estadal Robert Suárez, distribuyen 2 mil 790 toneladas de alimentos mensuales; en Aragua, de acuerdo al otro jefe Daniel Martínez, 7 mil toneladas en 321 bodegas, 108 Mercalitos y 53 módulos; en otras palabras, todo el país está minado de puntos de abastecimientos, miles de toneladas de alimentos, proyectos para distribuir más y más comida; entonces, ¿por qué la gente compra en los establecimientos de los especuladores y oligarcas?, ¿dónde sale tanto bachaco comelón?, ¿tras 15 años con todo el poder, ahora descubrieron el contrabando?
Y rematemos, quienes destruyeron el aparato industrial, gozaron un puyero metidos en las piscinas de los terrateniente expropiados, mantienen el control de cambios porque si no ¿¡los tumban!?, arrasaron literalmente con el agro y las tierras productivas, convirtieron este país en el paraíso de corrupción pública, devaluaron la moneda hasta hacerla desaparecer y sencillamente nos llevaron a este tsunami económico, social y político, ahora pretenden echarles la culpa de todo este peo al bachaqueo y al contrabando, el cinismo criminal de esta gente definitivamente no conoce límites.
Yo me imagino que todos estos tipos deben disfrutar una y parte de otra, se lo robaron todo, demolieron las bases de producción y encima ahora nos van a decir qué comes y cuánto, qué usas y cuánto; peor, unos cuantos pendejos creen que ciertamente los males del país los tienen los imperialistas y los lacayos; los han alienado de tal forma que son incapaces de ver dónde viven, de qué manera viven, mientras sus camaradas revolucionarios enchufados se dan la gran vida, bárbaros estos señores.
¿Saben ustedes cuántas gandolas se necesitan para contrabandear los 100 mil barriles diarios de petróleo, o su equivalente en gasolina, 5 millones de litros, según denuncia el zar de la economía?, bueno, nada más y nada menos que 150 con 30 mil litros de capacidad, y ¿quién controla las autopistas, los aeropuertos y los puertos?, porque esa cantidad de contrabando diario no pasa precisamente por trochas ni caminos de arenas; o en serio, ¿creen que en pimpinas y carros con maleteros llenos de gasolina se puede transportar eso?
Que existe un contrabando hacia Colombia, hace años que lo denunciamos; pero recordemos que es fruto de la nefasta política económica del régimen, ¿se acuerdan de cuántos pesos valía un bolívar?, ¡ah, bueno!, recordar que tenemos años que este camino escogido por esta seudorrevolución y sus defensores nos llevaría al desastre, es necesario; los únicos responsables de lo que vivimos son ellos, tan sencillo como eso; lo demás es seguir con esa cantaleta y como decía Celia Cruz: "Usted abusó, sacó partido, abusó… y me perdona por seguir con este tema…".
De tal forma dejemos las poses y las caretas; el nivel de daño que se le ha hecho a Venezuela no es por algunos ilegales, ni siquiera por el grado de problema social que ha alcanzado el bendito bachaqueo; se debe a un modelo fracasado, a políticas trasnochadas que nos llevaron adonde precisamente estamos y de donde la única forma de salir es que el gobierno asuma su barranco y actúe en consecuencia; lamentablemente, creo que no existe intención de rectificar y más bien por el contrario, quieren cavar más profundo.

viernes, 22 de agosto de 2014

Alcabalas de hipoteca.

Cuando la economía comienza a ser noticia diaria, cuando se habla en cada esquina, en cada cola, en cuanta reunión estemos y adondequiera que nos movamos dentro de nuestro territorio, definitivamente es que las cosas no van bien, porque cuando un país transita por estabilidad en sus cuentas, muy rara vez sus titulares son económicos.
Fíjense que el Presidente habla, que no hay apuro con lo del aumento de la gasolina, inclusive se explaya diciendo ¡que tiene!, ¡madre mía!, suficiente plata para manejar las necesidades del país y convoca a realizar una especie de "consulta" para decidir al respecto; sin embargo, su vice económico y zar petrolero dice lo contrario, urge aumentar el combustible, claro, el hombre piensa en la caja, mientras Nicolás recapacita en la caja, pero en la electoral y en las consecuencias sociales y políticas de la medida, por eso busca que nosotros nos matemos solitos como Chacumbele.
También van a liquidar, vender o rematar a Citgo, como ustedes prefieran llamarlo; yo particularmente pienso que indistintamente del nombre que le demos, lo cierto es que al final habremos entregado un activo productivo y que nos garantizaba la colocación de petróleo en el extranjero a precio internacional y en efectivo, algo que nadie en su sano juicio haría, lo que nos indica que el tamaño del hueco fiscal es enorme y se necesita taparlo con urgencia.
Llegamos entonces a nuestra primera alcabala hipotecaria. ¿Qué van a hacer con los ingresos de esas operaciones?
De la gasolina ya lo sabemos, o por lo menos así lo dijo nada más y nada menos que el primer mandatario nacional, creará un fondo social y lo distribuirá en gasto y más gasto; en lo absoluto se habla de inversiones que generen ingresos adicionales, por ningún lado se ve intención de diversificar nuestra economía, es como que usted aumente sus entradas y en lugar de buscar hacer buenos negocios con esos reales, se dedique a gastarlos mes a mes, al final estará peor que cuando empezó.
Con Citgo pasa algo similar, con el agravante de que es muy difícil que nos enteremos de la cifra real con la que pacten la venta y evidentemente no tendremos ni idea de a dónde van a parar los dólares de la transacción, adicionalmente habremos liquidado un activo de importancia capital para nuestros intereses como nación.
Pero esta alcabala hipotecaria no se queda aquí. ¿Se acuerdan de Giordani y Betancourt cuando admitieron que entre 25 y 30 millardos de dólares se esfumaron por arte de magia?
¡Ah, bueno!, entre 2012 y 2013 Cadivi aprobó y liquidó 977 millones de dólares para implementos agrícolas, resulta que en situación de grave desabastecimiento, con importar 140 millones anualmente de dichos equipos, podríamos atender tranquilamente la circunstancia, pero en dos años nos trajimos lo que se necesita para 7 años, o nos faltó importar tierra o en algún galpón están toneladas y toneladas de maquinaria.
No es cuento, señores, 30 mil millones de dólares no son cualquier cosa, el ejemplo de los implementos agrícolas es apenas la punta de un iceberg de proporciones catastróficas para todos nosotros, porque tan solo sabemos de ese año por la indiscreción de estos dos altos funcionarios, pero no podemos olvidar que el control de cambios tiene más de 11 años y si algo es oscuro en este gobierno son las cuentas públicas.
Hay una alcabala hipotecaria que sin lugar a dudas supera con creces a las anteriores, acertaron, me refiero a los acuerdos con China de dólares por petróleo, dentro de dos años tenemos que destinar 1 millón de barriles diarios de lo que produzcamos a pagar la deuda con los chinos, préstamos que se han diluido entre la corrupción y la ineficiencia, ni siquiera el bendito tren está listo, pero ya hay una generación hipotecada.

lunes, 18 de agosto de 2014

¿Te aguantas?

Tú necesitas 5 salarios mínimos para cubrir la canasta básica familiar, es decir, requieres más que los regalos de las misiones y del sueldo para, tú sabes, llegar al último de mes y haber sobrevivido; pero tranquilo, el presidente no tiene esos problemas; como representante obrero en Miraflores, se gastó hasta junio 4 millones 650 mil bolos en lavandería, telefonía, relaciones sociales, viáticos y pasajes, o sea, 1.032 salarios mínimos mensuales o 1.246 canastas alimentarias, la que tú prefieras.
17 mil soldados van a custodiar el cierre de la frontera, dicen ellos que para "frenar el contrabando", ¡qué bárbaros!, continúan en el empeño de vender el clóset, el negocio del tráfico de la gasolina hacia Colombia es más rentable incluso que la droga, ¡no tiene extradición!, mucho más de 30 mil barriles diarios se fugan en este tren, que se ha convertido en un gravísimo problema social, desde bachaqueros hasta sofisticados camiones surcan las trochas, pero también las autopistas. ¿Quién las custodia?, no me lo digan, ya ustedes lo saben.
Cantaron cumpleaños al fallecido, tienen años creyendo el mismo cuento; peor, hace poquito salieron a marchar por sus reivindicaciones y la pancarta que llevaban decía "Legado de Chávez, Maduro atiende a Guayana", incluso dibujaron los ojitos al lado, ¡ah!, pero este lunes les echaron gas del bueno, con tanquetas incluidas; el presidente de la Asamblea Nacional los ha llamado de marutos verdes pa'bajo, pero siguen con la misma cantaleta: saquen a fulano, metan a zutano, cuando la cosa es mucho más sencilla, es el modelo que quebró a las empresas básicas, a 15 años de revolución Venezuela importó 128 mil toneladas de acero laminado de China.
No, señor, es uno por persona, te dicen, luego te solicitan la partida de nacimiento del vástago para venderte pañales, me imagino que uno de estos días, si pides máquinas de afeitar te verán el rostro y si eres como yo, lampiño, lo más seguro no te la vendan; total, usted no necesita eso, déjesela a los que les sale barba de verdad, la cosa de estas colas es que nos vamos amoldando de a poco, hacemos guardias, montamos redes, apartamos cupos, hacemos trueques, pero ni por el carrizo formamos un lío, no a la cajera, ¡no, vale!, ella no tiene vela en este entierro, al responsable directo de este desastre diario que vivimos, control social dicen algunos.
Ahora ya vigentes las bandas verdes, les juro que yo no sé quién demonios los asesora para darles estos nombres rimbombantes y falaces a los aumentos; seguro sí estoy de que gozan una y parte de otra a nuestra costilla; sin ton ni son aumentaron las tarifas eléctricas, un país que pasa casi el mismo tiempo a oscuras que el lado oculto de la Luna, donde no existe respeto hacia el usuario sometido a recortes, apagones, racionamientos y labores de mantenimientos que solo conocen los médiums y los brujos, nos ponen a prueba y siguen ganando.
Inventario cero para fármacos del cáncer y el corazón, deambulan como zombis las personas que sufren dolencias importantes sin conseguir los medicamentos, aparece el virus de chikungunya y no hay Acetaminofén, tampoco Tachipirín para los niños y medicamentos alternativos como la Dipirona y el Diclofenac, pese a ser poco efectivos, podrían combatir los síntomas, tampoco se consiguen; les queda a los pacientes bañarse con agua templada para bajar la fiebre, en pleno siglo XXI los venezolanos estamos en la era de las cavernas.
Llegó este lunes al puerto de Maracaibo el buque Guajira, procedente de Puerto Cabello con 340 mil litros de agua, es serio, somos un país de comiquitas, nos vanagloriamos de contar con inmensos recursos naturales y a esta revolución le cae una sequía y colapsa el Zulia, uno de los más importante estados, así que dime: ¿te aguantas?

lunes, 11 de agosto de 2014

#Venezuela : Los gobiernos pasan, el hambre queda.

Eduardo Sánchez
No hay forma, los tipos suman, restan, dividen y tratan de multiplicar, pero las cuentas no dan, no son cuentos de camino, limpiaron las arcas del Estado.
Giordani lo denunció, la entonces presidenta del BCV lo confirmó, más de 20 mil millones de dólares, ¡ojo, de 2012!, se "perdieron" al entregárselos a empresas fantasma, nadie investigó, nadie preso, todo pasó.
Las actuales reservas internacionales rondan los 21 mil millones de dólares, es decir, hace dos años unos aprovechadores se robaron lo que hoy tenemos como nuestros ahorros, ¡madre mía! Para remate, tenemos 300 mil barriles comprometidos con Cuba y Petrocaribe a precios de gallina flaca; además 640 mil más, que debemos enviárselos a los chinos para irles pagando lo que les debemos, la bicoca de 56 millardos de lechugas verdes. Los únicos que nos pagan el petróleo cash y al precio del mercado son nada más y nada menos que los gringos, sí, ellos mismos, los habitantes del odiado imperio.
Lo peor es no saber adónde fue a parar esa "realamentá" que nos han prestado, a cuenta de nuestro presente y futuro, porque aquí se come carne, ¡sí, cómo no!; claro, el 55% es importada, mientras que hace 10 años era 100% producción nacional.
También importamos gasolina, a pesar de ser el 12° mayor productor de crudo del mundo, y no se debe precisamente a su precio en el mercado interno; estancamiento de la capacidad de refinación, disminución de volúmenes de crudo a las refinerías, baja calidad del mismo y pésima política de mantenimiento son las verdaderas causas de esta sangría financiera.
Veamos más, la que otrora fuera uno de los más modernos, funcionales y confiables sistemas de suministro eléctrico, hoy está convertido en una chatarra que funciona única y exclusivamente gracias a la entrega de sus trabajadores, quienes luchan día a día por mantenerla de pie; sí, me refiero a Planta Centro, diseñada para dar energía eléctrica a toda la región central del país.
Entonces, ¿adónde demonios fueron a parar los más de 100 millardos de dólares "invertidos"?, por más que trates de buscarle alguna explicación, termina uno aseverando, con razón, se los robaron, o por lo menos una buena parte.
Historia patria, dicen por ahí, patria con mucha historia, pero con una gran inclinación para el olvido, dicen otros, al final ni real, ni luz, digo yo.
Mientras todo está pasando, el régimen vende el clóset, persigue a la disidencia, apresa al que manifieste, amenaza y va como buen capitalista comprando medios, controla prácticamente todo el espectro, le faltan las redes y ya nos tiene a punta de caramelo, es que necesita cada día más show y menos realidad.
Se nos va la vida en este tejemaneje, estamos arruinados en la abundancia, un estado millonario y unos pobladores mendigos, con las colas nos tratan de quitar el último vestigio de dignidad.
Cerrado el círculo, a quienes gobiernan no les quedan más opciones, después de habernos quebrado y luego de intentar parchar la crisis, llegamos al llegadero, aumento de la gasolina, devaluación nuevamente y aumentos sectoriales de los impuestos son el menú que nos ofrecen.
Claro, pagamos los de siempre, ellos seguirán dilapidando, regalando y manipulando con una guerra económica que solo existe en sus mentes, pero que se la venden al pueblo como cierta, pero al agua mansa también le llega su hora de convertirse en río caudaloso.
Los signos son evidentes, la mayoría de la gente no sigue comiéndose ese cuento, bastante tiempo tienen alimentándose de cable y a pesar del férreo control social y del miedo, la realidad se va imponiendo, allá donde no ha llegado nunca ninguna revolución, salvo para buscarlos para votar.
Pasan los gobiernos, la historia no miente y aunque se hagan los locos, les retumba en sus cuatro paredes.

viernes, 1 de agosto de 2014

Infarto Económico.

Eduardo Sánchez.
El corazón, definitivamente nuestro motor, si no puede recibir ni bombear sangre a todo el sistema circulatorio de manera constante, fuerte y sin obstáculos, empezaremos a experimentar ahogos y mal funcionamiento del resto de nuestros procesos, y si no se toman las medidas adecuadas provendrá el colapso inevitable.
Venezuela está profundamente herida en su maquinaria central, dos cosas nos han llevado adonde estamos: Un sistema económico fracasado y una corrupción galáctica, así de sencillo.
Y lo digo porque algunos sesudos analistas, oficialistas o no, no dejan de atiborrarnos con gráficos, números y lenguaje técnico, en un afán de explicar lo inexplicable y de argumentar a favor de medidas de shock como adecuadas, se les olvida el pequeñísimo detalle de que quienes gobiernan llevan 15 años mandando y con abundantes ingresos.
Me explico, el sistema no sirve, este minestrón de recetas endógenas mezcladas con ingredientes marxistas y aderezadas con pragmatismos de ahogados, no tiene nada que ofrecer para resolver la crisis, se dedicaron a destruir la producción nacional, arrasaron el parque industrial, enmarañaron aun más una burocracia pública y la convirtieron en una especie de vengadores de la nada, transmutaron nuestros muelles en la única tierra de donde salen alimentos, carros, pañales, granos, jugos y hasta polvo blanco, nos entregaron en bandeja de plata a chinos y rusos, hicieron implosión a nuestras bases económicas.
No solo hipotecaron el futuro, lo secuestraron, de la opacidad de los convenios que se han firmado, sabemos que pagamos con petróleo y que el precio de venta es el de la fecha del desembolso de los préstamos, en criollo, las nuevas líneas de crédito por 10 millardos de dólares, la mitad de nuestras reservas internacionales, si las usamos ahora, cuando nos las cobren el precio de venta sería más o menos 98$ el barril, ahora si el precio en el mercado en ese momento es de 120$, cosa por demás lógica, la pérdida financiera es enorme, nos endeudamos con los más bestiales representantes del capitalismo mundial.
Saquen cuenta, hoy 640 mil barriles de la producción son para China, sin recibir ni un dólar, ya nos los dieron y llevamos 50 millardos en préstamos, pero para 2016 el imperialismo chino exige que sean 1 millón de barriles los que les entreguemos, mientras en los hospitales no hay ni gasa, ni inyectadoras, negocio redondo dirán los asiáticos.
Y ahí viene la segunda pata de esta ecuación, ¿dónde carrizos están los reales?, más del 70% de lo que consumimos lo importamos, no hay leche, ni margarina, pero tampoco carros ni repuestos, más de la mitad de las industrias han cerrado o han bajado su producción a lo más mínimo, las pequeñas empresas desaparecen a diario como por arte de magia, crece vertiginosamente el buhonerismo, ingenieros, profesores y un sinfín de profesionales tienen en el rebusque ya no una manera de equilibrar los gastos, sino la única forma de sobrevivir.
Revise a su alrededor, ¿cuántos nuevos establecimientos comerciales usted ha visto?, ¿ninguno o muy pocos?, ¿cuántos han reducido personal?, olvídese de los cuentos oficiales, cada vez que sale a la calle está ahí, a la vista de todos. Va a venir una nueva devaluación, de eso no tengan la menor duda, van a aumentar la gasolina y van a buscar mayores recursos por la vía de los impuestos, porque, ¿saben lo peor?, no solo se robaron todos los mil millonarios recursos que le han entrado al país, nos endeudaron hasta los tuétanos, que quede claro sin necesidad alguna, y ahora pretenden seguir con la fiesta, más dinero a un hoyo negro de corrupción.
El colapso económico toca la puerta, no basta con el petróleo para salir de esta crisis, o reaccionamos o nos infartamos, decidan ustedes.

viernes, 25 de julio de 2014

Días sin sol.

Eduardo Sánchez
No me refiero a que esté lloviendo, ni siquiera nublado, es que hay días donde todo parece perdido y mire que no soy de los que lloran, siempre trato de vender los pañuelos.
Ayer me escribió una desocupada lectora, me hablaba de que le gustaban algunos, no todos, de mis artículos; sin embargo, al final reflexionando me escribía: "okey, buen análisis, ¿pero a dónde vamos?, ¿cuándo termina?, ¿cómo hacemos?".
Sentí el peso de 15 años de desastre rojo, pero también de mezquinos intereses de algunos que se llaman defensores de la democracia, la cruda realidad.
Confieso que no tengo la más remota idea de cómo va a terminar todo este drama nuestro, jamás me ha gustado dármelas de pitoniso, mucho menos de sabelotodo, la cosa es demasiado seria para seguir insistiendo en temas y agendas personales.
Nadie tiene ni la fuerza, ni la razón absoluta para producir un cambio real, tangible, verdadero por sí solo, aquí no queda espacio para continuar calculando en la hoja de papel, se nos va la vida y seguimos con el mismo tema.
Basta ya de seguir tratando de sacar conejos de un sombrero, la memoria de Geraldín, Génesis y Bassil exige que saquemos y desnudemos de una vez por todas a los mercaderes y avancemos sin tapujos.
Quienes están tras las rejas, por simplemente luchar por nuestros derechos, bien valen un esfuerzo honesto y sincero, existen suficientes reservas morales en bastantes compatriotas para poder vencer a estos señores de la cobardía.
Tampoco me chupo el dedo, lo he dicho en varias oportunidades, nada fácil va a hacer iniciar un proceso de cambios en nuestro país, el profundo daño moral y cívico es muy superior al cataclismo económico y político.
Cuando dije que habían roto el pacto social y sustituido por la revancha y la anarquía, también me refería a que debemos establecer nuevas bases para consolidar un nuevo y necesario tejido en todos los niveles de la sociedad venezolana.
No basta con soñarlo, hay que construirlo y para eso hay que lucharlo, cada quien en su trinchera, cada quien desde su óptica, pero definitivamente teniendo claro el principal objetivo, levantar una colectividad suficientemente fuerte para iniciar el camino hacia un país de reales oportunidades para todos.
Hoy no tengo fuerzas en mis pensamientos; sin embargo, sé que existe renovada pujanza en la juventud, para poder torcer el destino que quiere imponernos este adefesio comunal. Todas y cada una de las cifras verdaderas hablan por sí solas de lo que a diario viven los venezolanos, las colas permanentes y ahora controladas, son la muestra palpable y visual de que nada de lo que decimos son inventos, la inmensa mayoría no tiene escapatoria alguna al drama de las muertes que enlutan y se llevan fundamentalmente a la gente joven de esta tierra, nada es virtual, todo es crudamente verídico.
Por eso muchos todavía nos preguntamos: ¿hasta cuándo?, peor, ¿y después?
Tiempos turbulentos gobernados por gente sin ningún tipo de sensatez, se les han impuesto el cinismo, el caradurismo y la hipocresía como marca de fábrica, viven de la manipulación y la desfachatez para ejercer la función pública, se perdieron toda muestra de sinceridad.
No existen entonces recetas mágicas, no hay palabras de consuelo para quienes les fueron arrebatados los sueños, nadie puede devolver la sonrisa del hijo, del hermano, del padre que se nos fue, los tiempos son duros y confusos, pero no hay sálvese quien pueda, todos estamos dentro.
No hay de otra, debemos empinarnos en nuestros errores, en nuestros fracasos y procurar sacar lo mejor de cada uno, para que después, quizás ya no estemos por estas rutas, es hora de las decisiones y de las actuaciones.
Eso sí, sin estridencias, sin falsas promesas, con la verdad en la frente y con la fuerza del coraje.

martes, 22 de julio de 2014

#Venezuela : La Unidad.

Eduardo Sánchez
Según la Ley de costos y precios justos, cualquier negocio puede ser expropiado cuando al gobierno le convenga, ¿qué tan de acuerdo o desacuerdo está?, 71% dijo en desacuerdo, 28% de acuerdo, pero solo 12% “muy de acuerdo”.
Peor está para el régimen: ¿Cuánto está de acuerdo con la idea: “la existencia de muchas empresas privadas es importante para el progreso de todos los venezolanos”?, 87% dijo estar de acuerdo, 13% en contra, ¡pero ojo!, solo 3% “muy en contra”, el otro 10% solo algo en contra.
¿Entonces? ¿Qué pasa con las comunas, el colectivismo, el comunismo, la máxima felicidad?
Son 15 años de pura habladera y engaños marxistoides, el venezolano sigue considerando importante su capacidad de decidir sobre su presente y su libertad de definir lo que le gusta o no, conserva su estructura medular de capitalismo; sin embargo, cuando se le consulta por el tema de las elecciones, las cosas sufren una marcada contradicción.
Continúan las fuerzas del régimen con una gran fortaleza electoral, parece que nos encontráramos frente a una especie de alienación de lo absurdo, vives mal, no les ves salida a las cosas, sientes que todas las medidas que se toman van por mal camino, pero aun así, las clases populares siguen otorgándole un tremendo caudal de votos al oficialismo.
Evidentemente años de manipulación, de dinero sin trabajar, de mentiras y de bombardeo diario por todos los medios posibles han hecho efecto en una población que actúa exactamente lo contrario a la propia realidad que lo envuelve, porque hablemos claro, a los más pobres nadie les inventa cuentos de lo que pasa, no necesitan de eso, lo viven, lo padecen y lo sufren a diario.
¿Y las fuerzas democráticas? ¿Qué hacen para presentarle una alternativa real, palpable, creíble, digerible?, porque en honor a la verdad, no todo es culpa del sapo, alguien puede mover la estaca para que no terminemos todos ensartados, es hora de canalizar esas rabias y sentimientos de lo mal que está el país hacia objetivos comunes, las cosas no pasan solo porque queremos que así sea, ¡no, papá!, hay que meter el hombro también.
La alternativa democrática debe convertirse precisamente en eso, en alternativa, mascar chicle y caminar se deben hacer al mismo tiempo, las elecciones debemos convertirlas en protestas sociales, sin que dejen de ser elecciones, pero tampoco un desfile de egos, vanidades, jingles y pancartas, es necesario establecer puntos de encuentros y hojas de rutas.
Por la calle del medio, somos un grupo bastante heterogéneo, tenemos visiones y opiniones diferentes, pero también confluimos en muchísimas más cosas que compartimos, cambiar este nefasto régimen, de forma democrática y constitucional, es básico.
La Unidad no es una entelequia y no puede seguir siendo una especie de jarrón chino, van a existir cosas en las que los demócratas tendremos enfoques distintos, pero precisamente ahí está el trabajo urgente que debemos realizar, priorizar lo importante para poder avanzar hacia el futuro, nadie corre en un maratón sin antes haber gateado, caminado y entrenado.
Este último estudio de Keller sigue confirmando la enorme brecha del venezolano común, de a pie, de barrio, con el régimen que nos gobierna, a pesar de 15 años de “proceso”, ninguno de sus máximos postulados comunistoides ha podido calar en la inmensa mayoría de los compatriotas, toca la tarea de subir de verdad los cerros y convencerlos de la necesidad de cambios urgentes y profundos.
Ojalá tengan los actores políticos sentido de sensatez y pertenencia por Venezuela, nadie tiene la verdad absoluta, mucho menos la fuerza para imponer nada a los demás, necesario superar los desencuentros, mirarnos con honestidad, respeto y actuar en consecuencia, la pelota está de este lado.