domingo, 21 de junio de 2015

Calle Ciega.

Cuando tú lees una encuesta que no refleja tu sentir, irremediablemente la descalificas, sientes que de alguna manera ésta manipula la realidad por intereses particulares; si por el contrario su contenido ilustra mucho de tus sentires, inmediatamente te identificas con sus datos y conclusiones, son situaciones a las que respondemos de manera natural.
Ahora, cuando la inmensa mayoría de un país comulga, que lo reflejado por los estudios de opinión es fiel espejo de la calle, la cosa toma un camino distinto, se unen en un solo movimiento, el andar de muchos con el pensamiento de uno, comienza a tejerse una visión compartida de que indistintamente de nuestros pensamientos e ideas individuales, todos colectivamente estamos de acuerdo en algo, en nuestro caso particular, que ya definitivamente esto no da para más, que se acabó el pan de piquito y que el fracaso de este mamotreto socialista es un hecho innegable y concluyentemente inviable.
Que un paquete de toallas sanitarias haya llegado a costar 1.300 bolívares, en sus diferentes presentaciones, parece ser el pináculo del desastre; no es que los demás aumentos de precios, sobre todo en los alimentos, no sean dramáticos, es que éste en particular ilustra de una manera cruda y directa adónde hemos llegado por esta vía, golpeando directamente el bolsillo de todas las mujeres venezolanas sin importar su preferencia política, color de piel, raza, credo o inclinación filosófica de la vida, sencillamente tienen que usarlas y ya.
La manida guerra económica se les murió como nació, no pudo llegar a cumplir su primer año por cuestiones lógicas; si de verdad existió, ¿por qué no pudiste resolverla, si controlas todo el poder del Estado?, peor, de aquí en adelante la gran mayoría desde ya le echa la culpa al régimen si se acentúan la escasez, el desabastecimiento y la inflación, lógico, expropió empresas de cemento y no hay cemento; expropió Sidor y no hay cabillas; expropió las azucareras y no hay azúcar; expropió Lácteos Los Andes y hay problemas graves en leche; expropió Agroisleña y no hay ni semillas, ni fertilizantes, ni crédito agrícola, ni producción, ni nada.
Mientras tanto, el gobierno sigue en su propio laberinto, continúa sin asumir las responsabilidades que le corresponden, postrado en su indefinición y actuación, tan solo responde con espasmos ante la monstruosa crisis que revienta nuestros cimientos, el nivel de corrupción traspasó los límites de los más tolerables, ya no solamente los grandes cacaos se llenan los bolsillos con dinero público, ahora el robo, la vacuna y el matraqueo se han regado como pólvora en todos los actores ligados de alguna manera al gobierno, no hay una oficina, un despacho, un funcionario que no establezca una alcabala, hasta el más pendejo trámite y el más raso burócrata tiene una tasa que pagar; de lo contrario penarás por meses, hasta obtener lo que estás buscando.
Los hechos se aceleran, nuestro asombro se va perdiendo ante la caravana de lo absurdo que nos domina, no hay un rincón de la patria que nos proteja de la inseguridad, no hay dónde esconderse, una banda criminal en la Cota 905 quema nueve motos de la Policía y amenaza con derrumbar un helicóptero del Sebin, que huye espantado, detienen, uniformados y demás, a ocho policías (PNB) por secuestro de un comerciante en Vargas, las historias se acumulan una tras otra, su impacto y rapidez nos sorprenden y adormece la capacidad de respuestas, nos llevaron a una especie de matadero, sin prisa, pero sin pausa.
No encuentro palabras para definir lo que nos pasa y no sonar vacío, la responsabilidad de quienes buscamos un cambio es enorme, no basta con cuentos de unidad y abrazos de osos, Venezuela se cae a pedazos y estamos parados frente a una calle ciega.

jueves, 11 de junio de 2015

Son 12 millones.

Fue este pasado martes. El gobierno de Nicolás Maduro se ha convertido en una gran máquina de pobres, que en dos años devolvió al país a la misma cifra que se tenía en 2000: más de 12 millones de personas se encuentra en el presente en condición de pobreza. Así se desprende del informe presentado por el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) .
Mientras tanto, de acuerdo con el mismo Presidente, la derecha enloquecida les esconde los repuestos, los cauchos y los aceites a los transportistas, obligándolos a ir a paros escalonados y según el presidente de la Cámara Bolivariana de la Industria, Pedro Martín Cabrera, ninguna de las pequeñas y medianas empresas afiliadas a su institución se ha paralizado o ha dejado de trabajar; queda entonces la inmensa duda de qué es lo que pasa con esta producción de estas empresas socialistas, ¿dónde están?, o peor: ¿hacia qué parte se va?
Háganlo de prueba, revisen en cualquier día de la semana las declaraciones de los altos funcionarios del régimen, todos, todos sin excepción, tratan el tema de nuestra crisis como si realmente no existiera, la cantaleta de la guerra económica, el imperialismo y otra sarta de pendejadas son la moneda común, a tal punto que seriamente me he preguntado si realmente ellos se lo creen, para ellos si hay cola es porque la gente tiene dinero para comprar o es que son puros bachaqueros, fenómeno por cierto consecuencia de la nefasta política del gobierno, no su causa.
Lo cierto, lo palpable es otra cosa, la inflación en alimentos en los últimos 2 años sobrepasó el 180% y en 2015 se calcula que ya superó el 100% en apenas 6 meses, los estratos más pobres de la población destinan ya el 50% de sus ingresos a comprar comida y en las áreas rurales y pequeñas poblaciones del interior del país la situación toma ribetes de drama diario, impulsando a muchos de ellos a trasladarse hacia las capitales de los estados en busca de productos que no consiguen en su pueblo; esas realidades no se solucionan ocultando cifras, ni inventando enemigos imaginarios, se resuelven con políticas integrales y viables, así de sencillo.
El caso de la red de Mercal es significativo y nos ilustra de manera descarnada y directa el gran fracaso de este modelo económico: en 2006 el 72% de las familias más pobres de Venezuela compraban allí; hoy en día solo el 30% lo sigue haciendo, la gran solución socialista frente al capitalismo apenas mantiene la mitad de sus establecimientos abiertos y el resto exhibe una espantosa y terrible escena de escasez en cada uno de sus anaqueles.
La pobreza extrema en el país ya supera el 20% de la población, en estados como Monagas, Guárico y Portuguesa el 23% no pueden comprar la canasta básica de alimentos y en Apure más del 30% no lo puede hacer, son realidades que más allá de los números, quienes vivimos de verdad en este país lo sabemos y lo digo porque aquí los enchufados rodeados de sus beneficios y guardaespaldas son incapaces de verla, ¡pero cómo les gusta hablar, en nombre de un pueblo que hace rato dejaron a su propia suerte!
Dramático, a quienes desde el oficialismo disparaban multimillonarias cifras de toneladas de consumo por parte de los venezolanos también se les cae la careta: lácteos, huevos, grasas y azúcar han disminuido en más del 30% su ingesta, cereales, leguminosas y pescados en más del 22%, la carne en más del 12%; el cacareo de la revolución se cae por su propio peso, a pesar de la manipulación y de premios, irrespetuosos con las grandes mayorías por parte de la FAO, la verdad es otra totalmente diferente y delicada, producimos prácticamente nada y consumimos cada día menos en los estratos más vulnerables del país, la mejor fábrica del régimen ha sido la de hacer pobres.

jueves, 4 de junio de 2015

La pobreza es roja.

Acaba de difundir Provea en la ONU las cifras y la verdad que todos palpamos y vemos a diario: hay más pobres en Venezuela, estamos al mismo nivel que en el año 2000, en otras palabras, el socialismo de este proceso volvió a colocar la pobreza del país al punto donde la consiguió cuando ganó las elecciones del 98.
Solo en el año 2013, último período que el régimen ha publicado datos oficiales, más de 413 mil hogares cruzaron el umbral de la miseria, situación que se ha agravado ostensiblemente estos dos años de mandato madurista, muy a pesar de la abrumadora y manipuladora campaña con que desde el gobierno pretenden seguir engañando a los venezolanos, las penurias por las que atraviesa la población se han convertido en el pan de cada día.
Contundentemente en la misma exposición, se da cuenta de que ha aumentado de forma alarmante la exclusión dentro de la sociedad nacional, es decir, la bandera difundida desde los inicios de este régimen, como la principal fuerza del gobierno de quienes tienen más de 16 años en el poder, es falsa, la marginación de vastos sectores es un hecho tangible y demuestra de manera directa y certera el tremendo fracaso de este modelo.
Y es que debemos estar bien claros en lo que ha sucedido para poder entender adecuadamente lo que sucede, la verdadera razón de este gigantesco chasco en lo absoluto es atribuible a factores de la oposición, tampoco a ninguna confabulación internacional, menos a la conseja de algunos altos mandos oficiales, quienes en más de una oportunidad pretendieron decir que lo que pasaba era que los venezolanos ahora comíamos demasiado, que gastábamos electricidad de forma alocada o que nos bañábamos en exceso; la realidad es mucho más sencilla y directa, la improvisación, la corrupción, el despilfarro y la impresionante incapacidad del régimen en resolver hasta los más nimios problemas terminaron por colocarnos en esta nefasta y profunda crisis.
Inclusive, cuando al final saquemos cuentas, veremos con horror y estupor cómo fueron dilapidados miles y miles de millones de recursos que difícilmente podremos volver a ver algún día en nuestra nación; es muy fácil decirlo, pero en ocasiones difícil de entender para las grandes mayorías, que lo que nos ha ingresado en todos estos años de bonanza petrolera no es ninguna pendejada y que quienes gobernaron sencillamente acabaron con el futuro de una generación completa, a quienes se les ha arrebatado la posibilidad de crecer en un país teniendo alternativas reales de superación, de mejoría en sus niveles de vida, de esperanza por conseguir sus metas, si con esfuerzo y constancia se dedicaran a trabajar y a producir, se les arrancó de un solo golpe el derecho a soñar su porvenir.
Así esto, como quiera cada uno de ustedes llamarlo, se convirtió en un espantoso fraude, en una máquina de producir cada día más pobres, que desbarató los planes y expectativas de las grandes mayorías de los venezolanos, que se dedicó a procurar odio y división entre iguales, en lugar de buscar hermandad y solidaridad para crecer como colectivo, dañando irresponsablemente los cimientos de la sociedad y acabando con el pacto social existente sin haber sentado las bases para uno nuevo, impulsaron la ruptura social y crearon un cataclismo cultural.
Podemos concluir, sin temor a equivocarnos ni a ser en lo más mínimo tremendistas, que hoy más que nunca en Venezuela la pobreza es roja, que quienes tuvieron en sus manos la posibilidad cierta de iniciar un período de desarrollo integral para todos los venezolanos, prefirieron irse por el camino del revanchismo social y destruyeron el país, así de sencillo, no les busques más excusas, la realidad es terca y todos los días nos muestra en la calle los resultados de este funesto régimen.

jueves, 28 de mayo de 2015

Topo todo

Nada parece moverse, nada parece estar pasando, a los altos mandos oficialistas les da la sensación, intuyen, se les viene el palpito, juran, de que la delincuencia disminuyo ¿Cómo?, no lo saben, ellos no manejan la “expresión matemático aritmética”, ah caramba, ahora si se montó la gata en la batea.
Y entonces uno anda como loco, según el gobierno han distribuido 300 millones de kilos de aquello, unos 400 millones de litros de lo otro y aparentemente unas 30 millones de operaciones en todo el país, pero las colas para comprar una harina pan no cesan, no hay condones, la gente vive pidiendo que donen medicamentos, el agua en Puerto Cabello, principal puerto de este país, llega en tobitos y no por tubería, los carros se van a vender en dólares y los obreros aceptan seguir cobrando en bolívares, caramba y zamba la cosa ¡Qué viva la astronomía!
Ya llegamos al nivel de contingencia máxima, tenemos varias especies en peligro de extinción y otras más que apenas les queda uno que otro rebaño, la lechuga verde por ejemplo, se mueve solo en exclusivos y limitantes zoológicos, verla físicamente es muy difícil, poseerla un acto de confirmación burguesa, hasta las reservas de la nación ya están en extremo menguadas, la fiesta, el derroche y la corrupción revolucionaria fueron implacables cazadores, síganme los buenos.
Usted es un loco, usted también, usted es un ladrón, usted también, usted trafica, usted también, así va transcurriendo nuestro golpe, ya no tocuyano, ahora nacional, el drama es de tal magnitud, que imbuidos en nuestros propios problemas, somos incapaces de reaccionar frente al bosque de descomposición social sobre el cual avanzamos como sociedad, olvídense de moral y luces o del libro de mantilla, aquí lo que hay es un verdadero quiebre de valores fundamentales, pero la premura de la sobrevivencia inmediata nos adormece por completo, y del picure yo no digo nada porque la trampa se la tengo armada, ah mundo Barquisimeto.
El juego continua, cada vez que se asoma algún funcionario del régimen, nos machaca con su verbo de ultra nacionalismo que la revolución llego para quedarse para siempre, es como un designio divino, según ellos, ya no es un comodato, ahora definitivamente se creen la conseja de que son una especie de enviados como amos y señores de Venezuela, nos arrastran sin medir consecuencias hacia la confrontación entre iguales, se saben desplazados de la preferencia popular y ya no les funciona el maniqueo ni atemorizar, por eso acusan a quienes disiente de lo que precisamente ellos están haciendo, intentan trancar vías de escape democráticas, en una irresponsable y suicida búsqueda de mantenerse a como sea, intentan trancar y ahorcar la cochina.
El color verde ha tomado casi toda la escena, la presencia militar en el gobierno es cada día más poderosa, parece un gobierno civil rodeado por los cuatro costados, las respuestas precisamente se dan en ese sentido, firme, a discreción, a paso redoblado pretenden llevar los hilos de la nación, por eso también funciona la especie de chantaje que pretende que los factores democráticos no debatamos como debe ser, todo en la MUD, nada fuera de ella nos picotean a diario y es que cuando una crisis de esta magnitud llega no toca solo una parte, toca todo señores.
Unidad, por supuesto, pero real, con ideas, con propuestas, con debate, ni zorros ni camaleones, mucho menos patarucos podemos llevar a ningún lado, el 70% de los venezolanos desconfiamos del CNE, llego la hora de las posiciones claras y firmes, pero también de los hechos, vamos a las parlamentarias, pero, ¿mientras tanto?, ¿dejamos que el país se caiga a pedazos?, masticar chicle y caminar, no solo parecer, debemos ser para cambiar, yo topo todo, pero no entrego mi independencia.

viernes, 22 de mayo de 2015

Apuntes electorales: 2do. Strike.

Fue en el 2004 cuando de la mano de Jorge Rodríguez el Chavismo entendió que el tema electoral era mucho más que mayorías y que votos, no es que fueran unos inocentes o recién llegados, pero se creyeron que la vendetta electoral que los había catapultado al poder, era más que suficiente para mantenerse en el sin más, la borrachera del triunfo del 98 corrió libre, incluso poco les importo la tragedia de Vargas, mantuvieron las elecciones porque se creían dueños del destino, hasta que en el 2002 se prendieron las alertas de quienes estaban en el poder, sintieron en carne viva la perdida y juraron que nunca más los agarrarían desprevenidos, asumieron la absoluta convicción de que Venezuela les pertenecía y no iban a soltarla nunca más.
Nadie en su sano juicio puede negar la posibilidad de un fraude cibernético, vemos a diario como miles de Hacker se encargan de burlar sistemas con una impresionante facilidad, pero también existen quienes hacen exactamente lo contrario y se dedican a desarrollar medidas y controles digitales, para la protección y resguardo de información y datos confidenciales, es una batalla diaria por el control del nuevo mundo en el que vivimos.
Ahora, no perdamos la perspectiva, en Venezuela el tema del fraude electoral llego mucho antes de que las maquinas se usaran para votar, el viejo lema “acta mata voto” todavía lo recordamos quienes hemos estado en esta lides hace ya unos añitos, claro a medida que se ha incorporado la automatización del voto, hacia allá se han corrido las voces de los supuestos desaguisados, inclusive todavía en el 2013 Andrés Velásquez en una entrevista mantenía su tesis de que “hubo un acuerdo del status quo en su conjunto, se montó en una suerte de conspiración general”, para quitarle su triunfo en el año 1993, se llegó a decir que él había ganado y Claudio había llegado cuarto, al final gano Caldera y su chiripero, segundo Fermín, tercero Eduardo Fernández y ultimo Andrés, en porcentajes estos tres últimos muy cercanos.
Coloquémonos ahora en el 2004, la situación del país era conflictiva y polarizada, el experimento Chavista hacia aguas, pero tampoco eran pendejos, la oposición recogió firmas para realizar el referéndum revocatorio, en un proceso marcado por las idas y venidas y por el nacimiento de la triste recordada “Lista Tascon”, finalmente este se pauto para el 15 de Agosto de dicho año, las encuestas no favorecían a Chávez, el oficialismo se movió profundamente y empezaron a movilizar todos los recursos del Estado para su causa, se acabó por completo el pudor hacia los dineros y bienes públicos, las Misiones se subían a la cúspide del populismo Latinoamericano, el Chavismo en ese instante desnudo sus actuaciones y sus intenciones.
Los rusos también juegan, este es su origen. Zagallo, director técnico de la selección brasileña, analizaba la estrategia a seguir en un juego amistoso contra la selección rusa: ‘Kaká la pasa a Roberto Carlos, Roberto Carlos a Ronaldo, Ronaldo a Ronaldinho y gol”. En eso uno de ellos lo interrumpió, “pero los rusos también juegan”; así lo registra la historia y así quedó la frase, entonces, ¿Chequearon los técnicos de la oposición del momento, todo el tema de las maquinas?, ¿actuaron como debe ser para impedir un fraude?, eso no lo sé, me inclino a pensar que actuaron adecuadamente y no por gafo, sino por convencimiento de conocer a algunos de ellos, ahora, lo que si se con certeza es que no estuvimos en todas las mesas.
Como coordinador de Smarmatic para Monagas, tenía la idónea posibilidad de ver cómo iban los dos lados y junto con el resto de mis colegas, de manera permanente intercambiábamos información, por cierto ninguno estaba identificado con el gobierno, y esto si lo se: cerca del 40% de las mesas no tenían testigos de la oposición, sobre todo en la zonas no urbanas y en las que el Chavismo tenía un control total de los electores, así que en esos centros, el régimen simplemente hizo lo que le dio la gana, peor, entre un 10% y 14% donde había testigos de la oposición, estos abandonaron sus mesas fruto de la bestial presión de los chavistas y de la indiferencia de quienes deberían estar pendientes de ellos, esa fue la realidad de los centros de votación en el 2004, mientras unos dizque dirigentes celebraban no sé qué triunfo, el gobierno controlaba lo que pasaba en más del 50% de las mesas.
Yo no soy experto en informática, conozco algunas cosas y me asesoro en otras, la discusión de que si el CNE es tramposo o no, ya no tiene sentido, el tema es, que posición tomamos frente a la realidad que tenemos en Venezuela, no votar, hacerlo en blanco, anularlo o rayarlo tengan la seguridad que ni coquito le va a causar al régimen, van a seguir mandando sin ningún problema, olvídense de algún efecto práctico tendrá dicha actuación aquí o en el mundo, ejemplos sobran y muchos de ustedes los conocen, quienes impulsamos las salidas constitucionales y democráticas, nos vamos con el voto, de acuerdo con la UCAB, el 69% de los venezolanos votarían en las parlamentarias, comprenden que el voto es la única herramienta que tienen para producir cambios y a pesar de que muchos manifiesta se desconfianza el 85% expresa: llegamos hasta aquí con el voto y saldremos de aquí con el voto, en sus distintas y amplias posibilidades.
Ah, pero algunos pueden preguntar: ¿perdió Capriles frente a Maduro?, no, ¿y entonces?, sencillo, no estuvimos presentes en 100% de las mesas, nuevamente fuimos incapaces de cuidar el voto ciudadano, el acto de votar no debe ser un hecho aislado, mucho menos dejárselo solo a los de la MUD, la actitud debe ser la participación efectiva y real, acompañada de las exigencias a quienes fungen de cabezas de la alternativa democrática a dar cuentas, a entregar y a informar que es lo que está pasando, pero sin confundir que el enemigo no somos nosotros, en lugar de convertirnos en propulsores de la abstención, debemos mudarnos de piel y conformar un gran bloque que impulse la participación ciudadana, establezca las necesidades de protegernos de las trampas del oficialismo, ayude a incorporar y preparar a los defensores democráticos y obligue a la dirigencia opositora a asumir el compromiso que viene.
Finalmente, hay mucha tela que cortar, pero si queremos iniciar la recuperación de este país, debemos quienes así lo deseamos, ponernos de acuerdo, dejar a un lado el tema personal y entender que estamos juntos en esta tarea.

jueves, 21 de mayo de 2015

Tocando el Fondo: 1er. Strike.

Son las 6am, miércoles 20 de Mayo y mientras escribo tenemos ya 6 horas, ¿hasta cuándo?, sin fuerza eléctrica, es que hemos llegado al colmo de las contradicciones, estamos quienes vivimos en Puerto Cabello padeciendo el más terrible drama de no tener agua por tubería y entonces empieza a llover y zuacata se va la luz, la máxima ineptitud hemos alcanzando, llegamos al pináculo de 16 años de absoluto y total desprecio por un país. Y se dieron las primarias, votaron algunos pero muy pocos aprenden, no parece definitivamente, que una buena parte de la dirigencia opositora, tenga real conciencia de lo que pasa o peor, tienen alguna agenda de la que no hablan, acusamos al colectivo de catatonia, pero lo cierto es que desde las filas de la alternativa democrática seguimos dando pocos indicios de asumir en plenitud el tamaño de esta monstruosa crisis en Venezuela.
Aquí señores se acabó la fiesta, es hora de tocar los temas de fondo en serio, de asumir con fuerza y con una, repito, una sola voz, las luchas que se nos vienen encima, decir que Primero Justicia, Voluntad Popular o AD “ganaron” es seguir sin entender claramente lo que realmente sucede, peor, representa un pésima manera de poder adelantar una adecuada plataforma donde estemos todos, pero de verdad, no mediante fotos y poses, el momento que vivimos definitivamente requiere de políticos en el más estricto orden, no de tira piedras, ni actores, mucho menos de mercaderes cuyo único libreto está supeditado a su enorme ego y a sus ambiciones.
En Carabobo es triste ver como ya Enzo Scarano salió a abrogarse no sé qué primera fuerza ¿de qué?, le recomiendo que se tome un té de tilo, que se calme, que asuma su éxito como lo que es, un triunfo con mucha tela que cortar y que guarde sus ambiciones para la gobernación, para cuando llegue el momento, la gente evaluara y decidirá entonces, el territorio de lo posible no pertenece a ninguna parcialidad política, los carabobeños lo que buscamos son respuestas sensatas, claras y unidas frente a una situación que nos amenaza con arrasarnos a todos sin ton ni son.
La política ha cambiado, la sociedad también, pero parece que los políticos seguimos empeñados en no querer escuchar ese maremoto interno que corre libremente por las entrañas del país, creen algunos que seguir jugando con calculitos, creyéndose los nuevos dueños del patio y pretendiendo darse golpes de pecho podrán continuar con el tema, no señores, la masa ya no está para bollos y quienes toda la vida han procurado y amasado allá abajo, en los cerros, están cansados de ser platos de segunda mesa, la evolución de la participación está a punto de parir inéditas formas y desconocidos líderes, el rio continua su curso.
El país está destruido y desintegrado, se requiere de respuestas idóneas y contundentes, de una dirigencia política unida, ubicada, honesta y con la única pasión de Venezuela como norte, no basta solo recorrer los barrios o las urbanizaciones y pretender oírlos, cuando en realidad seguimos pensando en nosotros mismos, hoy más que nunca por tus obras te conoceréis.
Los mitos no sirven para poder articular un gran movimiento nacional, a la nueva mayoría de la que hemos hablado, le hace falta temple y bríos para conducir las luchas por el camino de la Constitución y las leyes, con fuerza y con la única visión radical de actuar monolíticamente y de manera clara y sin ambages, la unidad social es imprescindible para poder iniciar el verdadero camino del cambio, no el de la entrega ni la sumisión, sino el de la conciencia y el amor por el país.
Debemos asumir en toda sus extensión de que tocamos fondo, que nadie tiene el monopolio de la verdad y ninguno puede imponerse a los demás, la demanda de quienes creemos que primero Venezuela por encima de todo, debe hacernos impulsar una fuerza monolítica y pujante, desechemos el show, descubramos a tiempo a los quinta columnas y abracemos la unidad, pero la real, la que no está comprometida con nadie, ni pretende cambiar todo a 360 grados para no cambiar nada, convirtámonos en promotores y defensores por la defensa de lo que creemos.

jueves, 14 de mayo de 2015

La nueva mayoría.

Sostienen algunos que la realidad depende del cristal de quien la mire, para unos puede ser negra, de matices grises o incluso de colores, claro cuando hablamos de la realidad que afecta real y ostensiblemente a una gran mayoría, ya la cosa no es tan relativa, pasamos de verificar matices, a tener una situación innegable para vastos sectores de la población, porque como hemos insistido hasta la saciedad desde esta tribuna, tu puedes intentar tapar el sol con un dedo, pretender manipular por el poder que tienes lo que pasa, pero ten la seguridad que más pronto que tarde, la verdad sencillamente saldrá, es que nunca dejo de estar ahí.
En Venezuela hoy existe, sin lugar a dudas una nueva mayoría nacional, se expresa de muchas formas, algunos llevando la rabia por dentro, mordiéndose los labios al no poder manifestar a viva voz el sentimiento que llevan en lo interno, otros lo gritan a todo gañote ante quien sea y donde sea, unos más osados han salido a la calle a protestar su descontento, son vecinos que trancan avenidas, calles y autopistas sin ninguna direccionalidad política y varios utilizan a rabiar las redes sociales, para repetir hasta la saciedad lo que piensan de lo que nos pasa en nuestro país, son la expresiones tangibles del rio que se sigue moviendo solo dentro las entrañas de esta revolución.
Claro no todas las expresiones de descontento se plantean iguales salidas, por un lado están los luchadores, líderes sociales, políticos y vecinales que a pesar de las amenazas continúan su trabajo en las comunidades, los desgastados, que cansados de tanta derrotas electorales sienten que no hay salidas ante todo este desastre, también conseguimos a los conformistas, reconocen lo malo de la situación pero piensan que mejor malo conocido que bueno por conocer, no nos olvidemos de los radicales, palabras más, palabras menos, aspiran un cambio total, no creen en elecciones pero tampoco terminar de explicar claramente como lograremos derrotar al oficialismo, y finalmente, para mi parecer la inmensa mayoría, quienes buscan afanosamente una alternativa que les haga creer que la esperanza y la posibilidad de modificar el actual estado de cosas, de forma constitucional y democrática es posible.
Así que mis buenos amigos, estamos al frente de una nueva mayoría en Venezuela, tiene definitivamente matices y formas diferentes de abordar la situación y la solución, pero concluyentemente tienen en común la convicción de que este parapeto revolucionario fracaso, que este modelo que se le quiso imponer a troche y moche a nuestro país simplemente no sirvió, y que ha originado una brutal e inédita crisis que ha demolido los cimientos de la sociedad, ha roto por completo el pacto social que teníamos y nos ha sepultado en un espeso lodo de pérdida de valores morales y familiares, originando un profundo daño que nada fácil resultara revertirlo.
Toca como tarea urgente e impostergable ir convirtiendo ese desencanto colectivo en organización popular, en luchas democráticas por nuestros derechos ciudadanos, en propuestas viables para poder iniciar la salida de esta crisis y comenzar a darle respuesta contundentes al desencanto de los venezolanos, es la hora de identificar no quien tiene la razón, sino en acordar los caminos que debemos transitar y unidos en nuestras diferencias poder avanzar en la conformación de una alternativa que convenza a esa mayoría, que se puede cambiar el estado de cosas en el marco de las leyes.
Es las elecciones a la Asamblea Nacional el primer paso en ese sentido, debemos convertir esa rabia, en votos que mayoritariamente cambien la correlación de fuerzas en el parlamento, pero el compromiso debe ser completo, ser parte de la solución y no del problema, quienes queremos cambios debemos actuar en consecuencia, desechar los temas personales para trabajar en conjunto, esa es la tarea.